sábado, 30 de noviembre de 2013

Con la república no basta

Contra el republicanismo nostálgico


Por: IberiaRebelde


Ay amigos, cuan fácil es salir a la calle a ondear una bandera y gritar que se jodan los Borbones, pero cuanto más difícil es elaborar proyectos sobre la mesa de cómo habrá de ser la III República. La verdad es que si la cosa sigue de esta manera yo ya voy a dejar de ser partidario de la III República pues está claro que el socialismo va a venir con la cuarta, o quién sabe si con alguna posterior.

La II República española fue un Estado capitalista, un Estado capitalista y colonialista fundado por una burguesía que, por fin, se hayaba en condiciones de completar la transformación de España, de páramo semifeudal en un país capitalista moderno, con una potente clase media y unas instituciones avanzadas. El modelo para España no era la Unión Soviética, como los charlatanes de la ultraderecha cavernícola española dicen, era por contra Francia, si omitimos el centralismo etnicida del país vecino y le aplicamos un sistema de vertebración autonómico que se parece bastante al actual.

La II República fue un régimen tan poco revolucionario que incluso padecía algunas de las vergüenzas propias del actual régimen de la Transición. Así pues la II República tampoco juzgó a los responsables de la dictadura de Miguel Primo de Rivera y en buena medida hubo de padecer muchas instituciones heredadas de este, que a su vez venían de más atrás, como era el caso del caciquismo rural, auténtica red de dictadorzuelos municipales que imponían su ley sobre toda la población.

La bandera republicana fue, además, la bandera bajo la cual se mantuvo un régimen colonial en Guinea Ecuatorial, parte de Marruecos y el Sahara Occidental.

Durante los años 20, para colmo, España había visto crecer dentro de si a otra casta parasitaria que impedía su desarrollo como Estado capitalista moderno, la casta militar de los africanistas, auténtica elite de chusqueros que pretendían desangrar al país en su propio Vietnam como era la Guerra de África, simplemente para poder ascender rápido y acabar codeándose con el poder. Y todo esto obviando el sufrimiento de los pueblos colonizados del norte de África. Y fue esta casta como un puñal con el que dificilmente tuvo que lidiar la República hasta su amargo final.

Pocos recuerdan también que muchos, aunque no todos, los militares que enterraron en una orgía de sangre a la II República, fueron precisamente quienes ayudaron a que esta naciera. Un caso fue el de Gonzalo Queipo de Llano, que pasó de ayudar a la llegada de la República a arengar a los violadores de la Legión y de la Falange por Radio Nacional de España.

La Segunda República española era ni más ni menos que un escenario en el que cualquier opción cabía, incluída la ultraderecha de la CEDA o Falange. Bueno, cualquier opción no revolucionaria, pero es que para la aristocracia feudal y las castas militar y clerical de este país no hace falta ser Salvador Allende para que le hagan contrato a Pinochet, les basta con que seas Franklin D. Roosevelt. ¿Acaso cabe en mente alguna la idea de que Manuel Azaña fuera Marxista? ¿Acaso alguien ha leído las reformas emprendidas por Largo Caballero, el supuesto Lenin español? ¿Nadie se ha dado cuenta de que las medidas sociales de la II República, todas ellas positivas, no solo eran compatibles con el capitalismo sino que hoy en día serían más que insuficientes? Pero si hasta los gobiernos derechistas de Francia habrían considerado razonables esas medidas. Y si alguien tiene alguna duda que clicke aquí para leer el programa del Frente Popular. La república en si no es más que un Estado en el que la jefatura del mismo se somete a plebiscito, y ya está, pero en si no es garantía de nada. Y es que en un país oscurantista, semifeudal y atrasado como España es muy fácil parecer un comunista por querer que haya escuelas públicas, del mismo modo que alguien que sepa hacer fuego con unos leños en una tribu paleolítica podría quedar a la altura de Isaac Newton.

Muchos olvidan que la II República, si fue defendida por los comunistas fue porque estos participaban en un gobierno burgués cuyo único fin era el de impedir que los fascistas conquistaran el poder por las buenas como en Alemania. Olvidan que la II República era para el pueblo trabajador español no un fin sino un medio, no un proyecto sino un mal menor, no un Estado socialista ni presocialista sino un Estado burgués contrario al fascismo, como lo podrían ser los sectores burgueses de la Resistencia francesa, entre ellos en General De Gaulle.

Muchos olvidan que Franco, en sus primeros comunicados militares tras el golpe de Estado, llegó a firmar con un Viva la República y Viva España. Olvidan que su bandera fue la tricolor y que esto solo cambió por interés de los sectores monárquicos.

La III República española, al paso que va, puede acabar siendo otro aborto más de nuestra historia, es un proyecto emborrachado y cirrótico de parafernalia fetichista, de banderitas, de nostalgia y de idealismo romántico. Banderas hasta la nausea, Himno de Riego, Ay Carmela, consignas republicanas, noticias sobre el Caso Noos, elefantes y fotos del Rey con Franco. Muy bien, ¿y ahora que hemos identificado al enemigo nos va a decir alguien cómo demonios ha de ser la III República? ¿Tiene alguien la más sencilla propuesta, aunque sea una fantasía personal para empezar a debatir algo?



Cartel del gobierno republicano de la Guerra Civil



Emblema del programa de debates de Cuatro, Al Rojo Vivo. Seguro que muchos ni se habían dado cuenta.

Y en esta labor de confusión, de medias tintas y de republicanismo folclórico se encuentra, cómo no, el esparring inofensivo del régimen, Izquierda Unida. Queremos que cualquiera pueda ser jefe de Estado, la República es libertad y derechos y bla bla bla. ¿Y cómo se articula esto, con leyes que aplicaréis cuando por arte de magia os dejen gobernar pero manteniendo la estructura capitalista del Estado?

Ni puta idea, todo son castillos en el aire, buenas intenciones, libertad abstracta, banderitas, cambiar los nombres a las calles y plazas, que me parece muy bien pero no hay que quedarse solo en eso.

Y es que, como siempre, Izquierda Unida y buena parte de los que les siguen, como asumidos actores secundarios que son del régimen, pueden permitirse el lujo de no hacer los deberes pues saben que su trabajo consiste solo en repetir curso, en asistir a clase para que no se diga que no les dejan matricularse. Una trampa para leones que seduce a toda clase de jóvenes revolucionarios con la maleza de sus símbolos y comunicados pero que tras caer en su caverna acaban convertidos en inofensivos gatitos.

Republicanos famosos:



Sí, el de la barba es Ho Chi Ming. Lo he puesto junto a esos sátrapas solo para recalcar lo increiblemente amplio, y por tanto ambíguo, que puede ser el término "República".

Otro más, seguro que no os lo esperabais:



Banderas de algunas repúblicas:






Otros ejemplos posibles de republicanismo sin más señas


Con Miguel Primo de Rivera durante su dictadura, republicanos con la II República, inexistentes o muy calladitos durante el Franquismo, monárquicos con el régimen de la Transición y ahora que el régimen hace aguas vuelven a sacar la Tricolor. Y es que en este mundo no hay cosa más sucia y oportunista que un sociata.


http://democracianacional.org/dn/modules.php?name=News&file=article&sid=2803

A estos mierdas se la suda la Monarquía o la República, pero el hecho de que no lo tengan claro demuestra una vez más que una república en sí no es garantía de nada.



Emblema de la República Social Italiana, último reducto del fascismo mussoliniano.



En pocas palabras, cuando los revolucionarios queremos una III República la queremos porque el socialismo es incompatible con la Monarquía pero no porque la República sea sinónimo de socialismo, pues no lo es. Cuando los republicanos folclóricos de Izquierda Unida y similares quieren el regreso de la República es, en cambio, porque su ideología progre y sin fundamentos se basa en una radicalización del derecho a elegirlo y votarlo todo pero sin orientación alguna, es decir, la Guerra de Irak fue un crimen porque "la gente" estaba en contra, llegan a estar a favor y la habrían apoyado como hicieron cuando se cruzaron de brazos ante el ataque a Libia o cuando se posicionaron en contra de Siria. Y es que claro, cuando niegas u omites conceptos tan básicos como la lucha de clases o la lucha antiimperialista es lógico que acabes cayendo en aberraciones hippiosas como que "la gente" o "la ciudadanía" son el motor de la Historia. Que el 15M en su santa ignorancia de movimiento recien nacido diga estas tonterías es comprensible, pero que lo haga un partido en el que se supone que más de la mitad son marxistas, eso es un crimen.


Homenaje a los combatientes republicanos españoles en Francia. Sin duda se merecen todos los honores pero también esto es una prueba de que el republicanismo español no asusta realmente a las potencias europeas de hoy en día.




Lo que me preocupa no es la bandera que ponen sino la que no quitan (UE).


¿Será quizás también un defecto cultural de los españoles el perder más tiempo siempre en el misticismo de los símbolos que en los contenidos abstractos? Quizás vivir durante siglos bajo los crucifijos mientras se ignora al cristianismo haya generado en nosotros una serie de taras fetichistas sin contenido alguno. Y es que hay mucho que no se pierde las procesiones del 14 de abril (envoltorio litúrgico) pero que luego se mantiene a kilómetros de cualquier tipo de posicionamiento que requiera leer algo más que consignas y artículos del diario Público (contenido). Los revolucionarios son también un producto del sistema que quieren destruir, no lo olvidéis.

Ejemplos de democracias radicales y republicanas:



EEUU


En muchas zonas de los EEUU existen diversas formas de participación ciudadana mucho más democráticas y participativas que en España. La participación llega al punto de que no solo alcaldes y concejales son electos, lo son incluso fiscales de distrito e incluso el sherif. Y este tipo de libertad radical se permite precisamente porque es una manera de que el sistema se vea legitimado, que sus súbditos lo vean y sientan como suyo pues la ideología oficial mantendrá esa libertad en su correspondiente lugar. Así las cosas, dejas que el populacho inculto lo decida todo y al cabo de un tiempo los tienes protestando porque a sus hijos les enseñan la Teoría de la Evolución y no el Génesis de la Biblia.

En otras épocas podrían haber votado hasta el linchamiento de todos los negros y forasteros o que 2 más 2 son 22.

Suiza


La caja de caudales del capitalismo mundial cuenta con un sistema asambleario, sí, eso que tanto gusta a la ultraizquierda, el sistema de los llamados Landsgemeinde, único en el mundo que transmite todas las decisiones de las mismas desde los municipios hasta el gobierno confederal. Esto que para muchos podría ser el modelo de una anarcocracia 15mayista es, sin embargo, un Estado cuya población se orienta hacia una extrema derecha en franca lucha contra la inmigración.



En conclusión, la democracia participativa está muy bien, la transparencia está muy bien pero decidirlo todo no nos traerá ni la libertad ni el socialismo ni nada, es más, puede incluso ser una herramienta de control de la población.


Esta podría ser una imagen de la III República si seguimos así y es que a mi me da lo mismo una Monarquía de Juan Carlos/Felipe que una República de Aznar.


Mihai I, último rey de Rumanía. Durante los años 90 la República de Rumanía le autorizó volver y, no contentos con esto, le regalaron inmensos terrenos públicos con los que se dedicó a especular. Preparaos para ver a Juan Carlos I jubilado en su yate con la tricolor ondeando en la popa.


Es por todo esto que yo planteo:

¿Cual es el modelo económico de la III República?

¿Cual será su política agraria?

¿Cual será su política industrial?

¿Cual será su política de cara a las Fuerzas Armadas?

¿Cual será su política educativa?

¿Cual será su política de cara a la pequeña y mediana empresa?

Posicionamiento internacional con los países del Tercer Mundo... menos ONGs limosneras y más independencia y socialismo.

Política de vivienda.

Posición ante la OTAN.

Posición ante la Unión Europea.

¿Cómo plantear la salida del Euro?

Modelo de Estado: ¿federación, confederación, cada uno por su lado?

Posición ante Gibraltar.

Posición ante Ceuta y Melilla.

Respuesta del republicano folclórico: "Ueeeeaaaaaaaaaaaaaaaa, libertad libertad, Borbones hijos de puta, vivan los elefantes de Botswana".

Preguntas para republicanos folclóricos:

¿Qué argumentos defenderías...

...si el Rey no cazara elefantes ni ningún bicho viviente...
...si los gastos de la Monarquía no fueran tantos y de hecho fuera hasta barata...
...si el rey no fuera un putero ni sus hijas y yernos unos delincuentes...
...si se pagaran ellos solitos sus bodas y yates...
...si se sometieran a referendum periódicamente como la casa real británica en Australia...
...si la CEDA hubiera ganado las elecciones de 1936 y el fascismo se hubiera construído desde las instituciones republicanas...
...si la institución monárquica hubiera vuelto por medio de un referendum democrático y no por imposición de un genocida?

Todas estas circunstancias podrían haberse dado y es que aunque nosotros aprovechemos estas circunstancias para cargarnos este régimen, estos no son el núcleo de todos los problemas sino circunstancias del capitalismo en sí.

Fuente: http://iberiarebelde.blogspot.com.es/2013/06/contra-el-republicanismo-nostalgico.html

Overkill - Motorhead


Entrevista entre Lenin y Kropotkin

Kropotkin: «El movimiento cooperativista es enorme y su significado es extraordinariamente 
importante...»Lenin: «¡Todo esto son pequeñeces! «Lo que necesitamos es la acción directa de las masas, la acción revolucionaria de las masas, hay que agarrar al mundo capitalista por la garganta y derribarlo»

Puedo fijar casi con exactitud la fecha del encuentro entre Vladimiro Ilich y Pedro Alekseievich (Kropotkin) entre el 8 y el 10 de mayo de 1919. Vladimiro Ilich señaló la hora para después de la jornada de trabajo del Consejo de Comisarios del Pueblo y me informó de que llegaría a mi apartamento hacia las cinco de la tarde. Le dije a Pedro Aleseievich por teléfono el día y la hora de la reunión y, llegado el momento, envié un coche a recogerle. Vladimiro Ilich llegó a mi casa antes que Pedro Alekseievich. Hablamos de las obras de los revolucionarios de épocas precedentes. Durante la charla, Vladimiro Ilich opinó que llegaría pronto la hora en que veríamos ediciones completas de las obras de nuestros principales emigrados, con notas, introducciones e investigación complementaria.

«Esto es muy necesario», dijo Vladimiro Ilich, «pues no sólo nosotros debemos estudiar la historia de nuestro movimiento revolucionario, sino que también debemos dar a los jóvenes investigadores la oportunidad de escribir muchos artículos basados en estos documentos y materiales para familiarizar a la mayor cantidad de gente posible con todo lo que ocurría en Rusia durante la última generación. Nada sería más pernicioso que pensar que la historia de nuestro país comienza el día en que ocurrió la Revolución de Octubre. Y, sin embargo, he oído decir eso. Es una tontería que no merece la pena ni hablar. Nuestra industria se está recuperando, la escasez de papel y la crisis de las imprentas están pasando, y podremos publicar cien mil ejemplares de libros como la Historia de la Revolución francesa, de Kropotkin, y otras obras suyas; aunque sea un anarquista, sacaremos sus obras completas con todas las notas necesarias para que el lector comprenda la diferencia entre el anarquismo pequeño-burgués y la verdadera visión comunista del mundo que tiene el marxismo revolucionario».

Vladimiro Ilich cogió de mi biblioteca un libro de Kropotkin y otro de Bakunin que yo guardaba desde 1905 y los hojeó rápidamente. Me dijeron entonces que había llegado Kropotkin y salí a recibirle. Estaba subiendo lentamente nuestra empinada escalera. Le saludé y avanzamos hacia mi apartamento. Vladimiro Ilich cruzó rápidamente el pasillo para acercarse a él y, sonriendo cálidamente, le dio la bienvenida. Pedro Alekseievich, con entusiasmo, le dijo inmediatamente:

«¡Qué contento estoy de verle, Vladimiro Ilich! Tenemos diferencias sobre muchas cuestiones, tácticas y organizativas. Pero nuestros objetivos son idénticos y lo que usted y sus camaradas hacen en nombre del comunismo resulta muy cercano y muy querido para mi anciano corazón.»

Vladimiro Ilich le tomó por el brazo y muy atenta y cortésmente le condujo a mi despacho, le ayudó a sentarse en un sillón y después se sentó frente a él al otro lado de mi mesa.

«Bien, pues ya que nuestros objetivos son idénticos, hay mucho que nos une en la lucha», dijo. «Por supuesto, es posible avanzar hacia el mismo objetivo por varios caminos, pero creo que en muchos aspectos nuestros caminos tienen que coincidir.»

«Sí, desde luego», interrumpió Pedro Alekseievich, «pero ustedes prohíben las cooperativas y yo estoy a favor de ellas».

«Y nosotros también estamos a favor de ellas», exclamó en voz alta Vladimiro Ilich, «pero en contra de este tipo de cooperativa que sirve de refugio a los kulaks,[1] terratenientes, comerciantes y al capital privado en general. Lo que queremos, simplemente, es quitar la máscara de ese cooperativismo fingido y dar a las masas la oportunidad de unirse a una auténtica cooperativa».

«No voy a discutir eso», respondió Kropotkin, «y, por supuesto, hay que luchar con todas las fuerzas contra la falta de honradez y la mistificacióndonde quiera que surjan. No necesitamos ninguna máscara. Debemos denunciar sin piedad cada mentira, sea la que sea. Pero aquí, en Dimitrov,[2] sé que están siendo perseguidas cooperativas que no tienen nada que ver con esas que usted acaba de mencionar; y es porque las autoridades locales, quizá revolucionarios de ayer mismo, se han burocratizado, convertido en funcionarios que quieren tiranizar a sus subordinados, y que creen además que todo el país es su subordinado».

«Nosotros somos enemigos de los burócratas, donde quiera que aparezcan», dijo Vladimiro Ilich. «Somos enemigos de los burócratas y de la burocracia, y debemos arrancar de raíz esos residuos de sistemas antiguos que permanecen en el nuestro; pero en definitiva, Pedro Alekseievich, usted debe comprender que es muy difícil remodelar a la gente porque, como Marx dijo, la fortaleza más terrible e inexpugnable es el cráneo humano. Estamos tomando todas las medidas posibles para triunfar en esta lucha; y, desde luego, es la vida misma la única capaz de enseñar a muchos. Nuestra falta de cultura, nuestro analfabetismo, nuestro retraso son evidentes en todos los terrenos y nadie puede acusarnos, como partido, como poder gubernamental, de todo lo que funciona mal en la maquinaria de ese poder; y menos aún de lo que ocurre en lugares remotos del campo, apartados de los centros de decisión.»

«Como resultado, entonces, queda una situación nada fácil para los que tienen que soportar el poder de estas autoridades incultas», exclamó P. A. Kropotkin, «que además parece ser un veneno irresistible para cada uno de aquellos que se consideran dueños de la autoridad».

«Pero no hay otro camino», añadió Vladimiro Ilich. «No se puede hacer una revolución de guante blanco. Sabemos perfectamente que hemos cometido errores y cometeremos muchos errores, que hay muchas irregularidades y mucha gente que sufre innecesariamente. Corregiremos lo que podamos; reconoceremos nuestras equivocaciones, debidas muchas veces a pura estupidez. Pero es imposible no cometer errores durante una revolución. No cometerlos significaría renunciar a vivir, no hacer nada en absoluto. Nosotros hemos preferido cometer errores y, así, actuar. Queremos actuar y actuaremos, pese a todos los errores, y llevaremos nuestra revolución socialista hasta el final, inevitablemente victorioso. Y usted puede ayudarnos en esta tarea comunicándonos toda la información que tenga sobre irregularidades. Puede estar seguro de que yo y todos nosotros la estudiaremos con el máximo celo.»

«Excelente», dijo Kropotkin. «Ni yo ni nadie se negará a ayudarles a usted y a sus camaradas todo lo posible, pero nuestra ayuda consistirá principalmente en informarles de todas las irregularidades que ocurran en cualquier lugar y de las que el pueblo se queja con tanta frecuencia...»

«No son quejidos, sino aullidos de la resistencia contrarrevolucionaria, con la que no hemos tenido ni tendremos piedad...»

«Pero usted dice que es imposible no tener autoridad», empezó de nuevo a teorizar Pedro Alekseievich, «y yo digo que es posible. En cualquier lugar que uno observe surge la base para la no-autoridad. Acabo de recibir noticias de que en Inglaterra los cargadores de puertos han organizado una cooperativa excelente, completamente libre, a la que acuden los trabajadores de todas las demás industrias. El movimiento cooperativista es enorme y su significado es extraordinariamente importante...».

Observé a Vladimiro Ilich. Sus ojos brillaban un poco burlones y, oyendo atentamente a Pedro Alekseievich, parecía asombrado de que, después del enorme salto adelante y del barrido que había significado la Revolución de Octubre, se pudiese seguir hablando todavía de cooperativas y más cooperativas... Y Pedro Alekseievich continuaba hablando de otro lugar de Inglaterra en que se habían organizado más cooperativas, y de un tercer lugar, en España, en que funcionaba una pequeña federación, y de que el movimiento sindicalista resurgía en Francia... «Es bastante dañino», no pudo por menos de interrumpirle, «no prestar ninguna atención al lado político de la vida y desmoralizar a las masas trabajadoras distrayéndolas de sus objetivos inmediatos...»

«Pero el movimiento profesional está uniendo a su alrededor a millones; esto es ya en sí mismo un factor enorme», dijo Pedro Alekseievich excitado. «Junto con el movimiento cooperativista, es un inmenso paso adelante...»

«Eso es santo y bueno», volvió a interrumpir Vladimiro Ilich. «Y desde luego que el movimiento cooperativista es importante, tanto como el sindicalismo es dañino. ¿Qué podría tener de malo? Esto es evidente cuando se trata de un auténtico movimiento cooperativista, enraizado en las capas más amplias de la población. Pero ¿es ése verdaderamente el problema? ¿Es posible avanzar hacia algo nuevo por estos métodos? ¿Cree usted realmente que el mundo capitalista va a capitular ante el movimiento cooperativista? Lo que está intentado por todos los métodos es apoderarse de ese movimiento. Y esas pequeñas cooperativas, esos grupitos de trabajadores ingleses sin poder alguno, acabarán aplastados y transformados despiadadamente en servidores del capital. Este nuevo ímpetu del cooperativismo al que usted da tanta importancia acabará absolutamente sometido, por medio de mil hilillos que le agarrarán como una tela de araña. ¡Todo esto son pequeñeces! ¡Perdóneme, pero éstas son tonterías! Lo que necesitamos es la acción directa de las masas, la acción revolucionaria de las masas, hay que agarrar al mundo capitalista por la garganta y derribarlo. Y por el momento no veo este tipo de acción, ni ningún avance hacia el federalismo, el comunismo o la revolución social. Todo esto son juegos de niños, chácharas ociosas, que no tocan el suelo de forma realista, sin fuerza, sin medios de acción, sin capacidad de aproximarse casi en absoluto a nuestros objetivos socialistas. Una lucha directa y abierta, una lucha hasta la última gota de sangre, eso es lo que necesitamos. Hay que proclamar la guerra civil en todas partes, apoyada por todas las fuerzas revolucionarias y de oposición, en la medida en que sean capaces de llegar a esa guerra civil. Habrá mucha sangre derramada y muchos horrores en esta lucha. Estoy convencido de que en Europa occidental estos horrores serán incluso mayores que en nuestro país, dada la mayor dureza de la lucha de clases allá y la mayor tensión de las fuerzas que tendrán que enfrentarse en esta, quizá última, batalla contra el mundo imperialista.»

Vladimiro Ilich se levantó de su silla excitado, después de haber dicho todo esto clara y cuidadosamente. Pedro Alekseievich se había reclinado hacia atrás en su sillón y, con una atención que derivaba hacia la indiferencia, oía las fogosas palabras de Vladimiro Ilich. A partir de ahí, dejó de hablar de cooperativas.
«Por supuesto, tiene usted razón», dijo, «sin una lucha nada se logrará en ningún país, sin una lucha desesperada…».

«Y masiva además», exclamó Vladimiro Ilich. «No necesitamos la lucha ni los actos violentos de personas individuales. Ya es hora de que los anarquistas comprendan esto y dejen de despilfarrar su energía revolucionaria en intentos perfectamente inútiles. Sólo las masas, sólo con las masas y por medio de las masas, desde el trabajo clandestino hasta el terror rojo masivo si es necesario, y hasta la guerra civil, la guerra en todos los frentes, la guerra de todos contra todos, sólo este tipo de lucha puede tener éxito. Todas las demás tácticas, incluidas las de los anarquistas, han sido derrotadas por la historia y están archivadas, no sirven para nada, no atraen a nadie y simplemente desmoralizan a los que por alguna razón se sienten seducidos por estas actitudes viejas y gastadas…»

Vladimiro Ilich se detuvo de repente, sonrió amablemente y dijo: «Perdóneme. Me parece que me he dejado arrastrar por mis palabras y estoy cansándole. Pero es que esto nos afecta mucho a los bolcheviques. Es una especie de problema nuestro, de alcohol para nosotros, y lo sentimos tan cercano que no podemos hablar de ello con calma.»

«No, no», contestó Kropotkin. «Me satisface mucho oírle hablar así. Si usted y sus camaradas piensan de esta manera, si no están intoxicados con el poder y se sienten inmunizados contra la esclavitud de la autoridad estatal, podrán hacer muchas cosas. La revolución está, en este caso, en buenas manos.»
«Haremos lo que podamos», respondió afablemente Lenin, «y ya nos ocuparemos –ésta era su frase favorita– de que ninguno de nosotros se deje infatuar y piense demasiado en sí mismo. Ésta es una enfermedad terrible, pero tenemos un buen remedio para ella: mandar a esos camaradas de nuevo a trabajar, con el pueblo».

«Estupendo, estupendo», exclamó Kropotkin. «En mi opinión, esto debería hacerse con todo el mundo, y más a menudo. Esto es útil para todos. Nunca se debe perder contacto con las masas trabajadoras y se debe saber que sólo con las masas es posible hacer realidad lo que se ha planteado en los programas más progresistas. Pero los socialdemócratas y toda gente creen que en el partido de ustedes hay muchos que no son trabajadores y que esos elementos están corrompiendo a los trabajadores. Lo que se necesita es lo contrario: que el elemento trabajador prevalezca y que los no trabajadores solamente ayuden a las masas en cuestiones de instrucción, de dominio de algún área del conocimiento; no deben ser más que una especie de servicio, de apoyo, cualquiera que sea la organización socialista.»

«Necesitamos masas educadas», dijo Vladimiro Ilich, «y sería interesante, por ejemplo, que su libro Historia de la Revolución francesa pudiera lanzarse inmediatamente en una edición muy amplia. En definitiva, es un libro útil para todo el mundo. Nos gustaría publicar esta excelente obra y hacerlo en tal cantidad que pudiera estar en todas las bibliotecas, en las salas de lectura de los pueblos, de los regimientos…».

«Pero ¿quién la publicaría? No consentiré una edición estatal…»

«No, no», interrumpió Vladimiro Ilich, sonriendo irónicamente. «Naturalmente, no sería el Servicio Editorial del Estado, sino una cooperativa editora…»

Pedro Alekseievich aprobó con la cabeza. «En ese caso, bien», dijo, visiblemente satisfecho con la propuesta; «si encuentra el libro interesante y necesario, estoy de acuerdo en que se publique una edición barata. Quizá podamos encontrar alguna cooperativa editora que lo acepte…».

«La encontraremos, la encontraremos», aseguró Vladimiro Ilich. «De eso estoy seguro.»

Con esto, la conversación entre Pedro Alekseievich y Vladimiro Ilich comenzó a decaer. Vladimiro Ilich miró su reloj, se levantó y dijo que tenía que preparar una sesión del Consejo de Comisarios del Pueblo. Se despidió de Pedro Alekseievich muy afectuosamente, diciéndole que estaría siempre encantado de recibir cartas y consejos suyos, a los que prestaría atención muy seriamente. Pedro Alekseievich se despidió de nosotros y, después de que le acompañamos hasta la puerta, marchó en el mismo automóvil a su casa.

Fuente: http://old.kaosenlared.net/noticia/entrevista-kropotkin-lenin

Too good to be true - Motorhead:


jueves, 28 de noviembre de 2013

Josep Fontana. Entrevista sobre temas de actualidad

Josep Fontana (Barcelona 1931) es un prestigioso historiador que a lo largo de su reconocida trayectoria ha estudiado los procesos históricos de Europa y el mundo. Le robamos unos minutos de su tiempo para que nos describa mejor la actualidad, pues lo que vaya a pasar en España a futuro "dependerá de lo que haga la gente", entiende. Asimismo, cada vez que este historiador se sienta ante jóvenes que ven en él a un maestro, de forma natural les anima: "A mi generación le tocó un mundo que no estaba muy bien y, aun sin conseguirlo, teníamos esperanzas de cambiarlo. Vosotros estáis peor porque tenéis poca esperanza; aun así, tenéis que volver a inventar las esperanzas del cambio". La entrevista la realizó Cristian Jara. 


Sin embargo en materia económica parece que cuando se cae muy abajo se puede caer 
todavía más abajo.

Lo que yo pienso que sucede (y es algo que ilustra bien la propia trayectoria del Estado español) es que si no se encuentra una alternativa más seria para cambiar las cosas y el panorama resulta confuso, la gente resiste y protesta, pero de manera limitada. Hay movimientos puntuales de protesta: por los desahucios, por los despidos, por la privatización de la sanidad, por las subidas de las matrícula... Pero ninguno de estos movimientos piensa que existe una posibilidad de cambiar la situación hasta tal punto que pudiera volverse a organizar la sociedad de una forma nueva. Las protestas públicas más visible han sido las de esos pobres gallegos, mayormente viejecitos, timados con las preferentes, pero estoy seguro que habían sido votantes del PP (que por eso manda en Galicia) y otra vez volverían a votarlo a pesar de la forma desastrosa como ha llevado el PP las cosas; porque eso les da un mínimo de seguridad.

¿Pero eso quiere decir que estamos ya acostumbrados a la corrupción? 

En ese sentido sí que hay una demostración evidente, pues hay casos como el de Mallorca donde la corrupción se ha mostrado sin ninguna duda; es de los más claros y a los implicados ya los están mandando a la cárcel, cosa que en Valencia todavía no ha sucedido. La gente acaba entendiendo que la corrupción es algo natural en política. Hay una frase de Gibbon sobre la historia de la caída del imperio romano que dice: "La corrupción es un signo evidente de la democracia". Es fácil distinguir entre unos cuantos chorizos y la bondad de los otros o el mal gobierno y el buen rey, por ejemplo. Es una cosa que sucede. Me acuerdo de que hay una vieja película argentina muy buena que habla de la gente que en los pueblos conservaba la fe en el peronismo y decían: "Ay, si Perón supiese lo que está pasando aquí...". Esas cosas son muy complejas y no se pueden analizar tan fácilmente.

Hablando de Argentina... ¿Qué sucede con los torturadores del franquismo?, ¿por qué 
no se les quiere procesar aquí? 

Porque son ellos mismos. ¿Cómo van a empezar a abrir la causa?

¿Y por qué no lo hizo el PSOE? 

Porque tanto el PSOE como el PC pactaron. Dijeron: vosotros nos dejáis entrar en el juego y no removemos nada. ¿Cuántos miembros del PP son familiares de gerifaltes del régimen? El propio Aznar, Gallardón, Esperanza Aguirre... ¿Cómo les vas a pedir algo así? Los de la oposición se han desentendido de este asunto y no quieren que se remueva, porque cuanto más remueves las cosas más acaban yendo mal para unos y otros.

Por otra parte, ¿cómo ve el cambio del sistema productivo por el sistema financiero? 

Las viejas masas de obreros industriales que formaban la base de lucha sindical están desapareciendo. La máquina, contra lo que la gente creía, no ha venido a sustituir el trabajo de nivel más bajo. En principio lo que está haciendo la mecanización, las transformaciones que aporta el sistema digital, es suprimir los trabajos de niveles más cualificados. Lo que está en trance de una disminución rápida es el viejo trabajador especializado, que tenía un papel importante. Entonces nos enfrentamos a un mundo donde las masas de trabajadores van a estar en el sector servicios. En Estados Unidos, uno de los sectores donde se ha creado mayor trabajo es en los supermercados y la comida rápida.

En ese sentido, ¿qué opina de los jóvenes con formación universitaria que prefieren 
estar en Londres lavando platos?

Pero es que en Londres lo que les espera son trabajos de bajísima cualificación. Eso pasa en EEUU, donde gente que tiene una licenciatura en Ciencia Política está trabajando en un McDonald's. Normalmente, en ese nivel de trabajo tienen los sueldos más bajos, las condiciones más infames y es precisamente donde han surgido movimientos de protesta en los últimos meses, pero no tienen ninguna defensa porque son sustituibles y, cuando es así y además hay un mercado con cantidad de gente optando, no hay ningún problema.

¿Es resultado de las diferencias sociales que se vienen agudizando? 

Es resultado de toda una serie de cambios sociales que desde los años setenta para acá se vienen produciendo, lo que Paul Krugman llama La gran divergencia. Ahora ya la reconoce hasta The Economist: en su edición de la semana pasada, señala que se está produciendo un sistema de reparto cada vez más desigual de los beneficios de la productividad, que hace que la riqueza se acumule en un pequeño nivel de la gente más rica y que todos los demás vayan perdiendo parte de sus ingresos. No hay que olvidar que en estos días se están presentando casos de empresas donde, para garantizar el puesto de trabajo asegurado, se les está proponiendo a los trabajadores rebajas de salarios hasta del 40%. O aumento de horas, que equivale a lo mismo.

Es una esclavitud moderada. 

No sé si muy moderada, pero...

Bueno, no están con cadenas... 

¿Y si te encuentras con que la subsistencia tuya y de los tuyos depende de eso?

Nos están vendiendo la idea de que hay que tener un trabajo para sobrevivir... ¿Ya no 
podemos aspirar a más? 

Eso ha acabado con la gran mentira de que lo importante para un joven era prepararse bien, estudiar y tener una buena preparación: eso se ha acabado.

¿Cuál es la función de la educación? 

La educación se está convirtiendo en algo cada vez más limitado, más caro, reduciendo el acceso a quienes se lo pueden pagar y los demás, con que sepan leer y escribir y contar, ya basta. Es un cambio brutal el que se está produciendo. Tener una educación pública y una sanidad pública buenas exige que el Estado dedique muchos ingresos. Para eso tiene que pedir muchos impuestos y, como la tesis es que los impuestos a los empresarios son malos porque los desaniman a invertir, para producir más pues hay que reducir impuestos, que es lo único que emprende.

En las memorias de Aznar, el único aspecto al que se refiere en la economía en los ocho años de su Gobierno es que rebajó impuestos, entonces los ricos obtuvieron mayor beneficio para invertir y crear puestos de trabajo y los pobres, más dinero para gastar: esa sería la teoría, pero no funciona así. Uno de los costes de eso es que ahora se debe disminuir el gasto del Estado y evidentemente quiere decir que hay que eliminar costes de educación, de sanidad, de un sistema de pensiones... Hay que recortar en todo esto para que después resulte, como se está demostrando, que sólo sirve para enriquecer a un pequeño grupo y empobrecer a los demás. En estos momentos podemos ver en la situación de este país una cosa clara: se ha salido de la recesión, se han recuperado los beneficios bancarios, los bancos obtienen muy buenos resultados, suben los índices de bolsa, pero el nivel salarial en su conjunto baja y la masa de parados no disminuye.

¿Qué opina del surgimiento de movimientos de extrema derecha? 

Pues responden al desencanto y a la falta de confianza en lo que pudiéramos llamar la política tal como está organizada dentro de los sistemas de democracia formal en que funcionamos. La gente acaba perdiendo la fe en esto y se apuntan a sistemas que prometen mando firme y que dicen: con orden iríamos mejor. En Francia, en estos momentos se supone que mandan los socialistas con el señor Hollande, pero las cosas van de tal manera -sin ir tan mal como en otras partes, que eso no se suele decir- que la señora Le Pen se apunta a decir que ella traerá la solución. Juegan además sobre elementos del rechazo del inmigrante.

Aun cuando hay una despolitización de la gente en general, una apatía total, ¿no cree que si hay que hacer cambios tendrían que venir a través de hacer política?

De acuerdo, pero qué posibilidades hay de participación en la política. Eso se acabó. Antes del 36, aquí la vida política era muy distinta.

¿Y entonces ahora qué es la democracia? 

La democracia se ha convertido en un juego de participación limitada. El PSOE pudo llegar al poder a partir del momento en que convenció, para decirlo vulgarmente, a los poderes fácticos, convenció al mundo empresarial de que iban a hacer las cosas bien y no iban a embargar a nadie ni perjudicar a los bancos, etc.

Y les dieron la posibilidad de entrar en el juego, pero los otros partidos no tienen esa posibilidad, son grupos, sectas extrañas como la UPyD, que es más de derechas que el Partido Popular, esa gente no es una amenaza en absoluto.

La izquierda que podría aspirar a cambiar cosas no tiene posibilidades de entrar en el juego de la democracia parlamentaria porque no dispone del elemento fundamental en la formación de la visión del mundo que tiene la gente, que son los medios de comunicación como la radio y la televisión, que están en manos de propietarios privados que todo el mundo sabe quiénes son y que están obviamente interesados en mantener el sistema, que pueden jugar a denunciar la corrupción para que les suba la audiencia pero siempre dentro de un orden. Por ejemplo, vemos cómo un periódico como El Mundo se ha apuntado también a denunciar fenómenos de corrupción porque su amo está evidentemente en una campaña por desbancar a Rajoy por una opción más a la derecha todavía. O sea, que no hay que hacerse ilusiones. Toda la información que recibe la gente es a través de unos medios a los que la izquierda no tiene acceso. Es mentira que internet haya cambiado eso profundamente.

¿Y los que se convierten en nacionalistas como la CUP...? 

Aquí hay una cosa muy clara. Si tú vas a una reunión organizada por CCOO, te encuentras casi siempre público de una edad de más de 50 años. Si tú vas a un acto de la CUP, te encuentras gente joven, porque en realidad la CUP dice "independencia y socialismo" y la ventaja que tienen es que se presentan ante la gente como algo radical y proponen cambiarlo todo, pero su capacidad para obtener votos es escasa. Pueden conseguir cosas a través de los ayuntamientos, pero tampoco nos hagamos ilusiones. De hecho, una de las cosas que está haciendo el PP es [hacer] desaparecer la participación política en este nivel. Se lo están cargando y es el único lugar donde todavía puedes plantear a la gente cosas que tocan sus intereses.

A pesar de que en relación a la crisis no se moviliza mucho la gente, con el tema 
nacionalista todo el mundo sale a la calle

El tema nacionalista es más complejo que eso. Aquí la gran manifestación que se produjo el 11 de septiembre del año pasado no la había organizado nadie, porque nadie es capaz de sacar tanta gente a la calle. Estaban proponiéndose "acabemos y liquidémoslo todo y empecemos de nuevo", aparte de elementos lógicos de sentirse discriminados, etc. Pero era un elemento de ruptura que nadie sería capaz de canalizar. Pero al siguiente año sigue saliendo mucha gente a la calle. Porque mucha gente no ve otro nivel de cambio total...

¿Usted no cree que se vaya a independizar Catalunya? 

Que se vaya a independizar sobre la base de un referéndum, eso no lo creo yo ni nadie que tenga tres dedos de sentido común. Es evidente que no lo van a consentir. Tampoco interesa a escala europea porque, si autorizas eso, cómo se lo impides a los italianos y a los franceses, que tienen sus propios problemas.Además, ¿cómo van a conseguir que en Madrid acepten eso cuando tiene unos costes considerables? Yo lo he sostenido en público con gente nacionalista muy seria que entiende perfectamente que el planteamiento de hacer un referéndum y, tras el referéndum, demostrar que la mayoría quiere romper e ir a la independencia es un engaño. Las cosas no se consiguen de esta manera. Yo lo que sostengo es que una independencia no se logra más que con una guerra de independencia.

Algo tendrá que cambiar... 

Ya veremos si cambia algo, pero de momento las promesas federales del PSOE son agua caliente. Además, ellos van a tener un problema serio, pues el triunfo en unas elecciones en buena medida depende del voto en Andalucía y Catalunya, y en Catalunya lo tienen perdido. Es muy difícil que el PSC tenga las votaciones que tuvo en otros momentos. Sin embargo, podemos ver el eco que a través de la prensa, la televisión y la radio ha tenido el congreso del PSOE. Izquierda Unida va a realizar un congreso parecido y eso no va a llegar prácticamente a nadie. Aparte de que para unas elecciones se necesita dinero y ese dinero lo tiene el PP, el PSOE, CIU... Lo tienen los que reciben subvenciones de la banca que después no se pagan. Para mí, uno de los enigmas de la aparición de Ciutadans aquí fue quién pagó el despliegue de pancartas y publicidad que hicieron. ¿De dónde salió el dinero?

¿El bipartidismo perdura entonces? 

Sí y tiene una utilidad muy clara, ya funcionaba así en la España del siglo XIX. Permite tener dos alternativas. En cuanto una se gasta debido a la corrupción te pasas a la otra. En el funcionamiento normal de las cosas, lo lógico sería que el desgaste del PP provocara que ahora venga el PSOE para que pueda apuntar un tiempo más haciendo ver que es otra cosa, hasta que se desgaste y vuelva a aparecer el PP. Ese es el ideal del sistema. Ahora bien, si la solución es que suba el PSOE, no hay esperanzas muy serias de que eso lo vaya a cambiar todo en absoluto, la prueba es que hablan de muchos cambios pero no he visto que estén
diciendo que van a acabar con la reforma laboral.

Que los partidos políticos estén financiados por dinero empresarial en algunos países es 
normal. En cambio aquí, con el caso Bárcenas, se desata un escándalo 

Sería normal si estuviera regulado. En Estados Unidos la cantidad de dinero empresarial para apoyar en las elecciones es brutal, han llegado a un alto grado de corrupción. Aquí un político sabe perfectamente que tiene que portarse bien porque hay compromisos con el mundo empresarial que les atan de manos y saben que si cumplen las reglas del juego tienen la vida arreglada. Cuando acaban la política están los bancos, Telefónica, recogiéndolos para darles cargos de lucimiento, como es el caso de Felipe González. Todos están metidos en negocios a escala no solo local sino internacional, este juego funciona así. El señor Rajoy no tiene ningún interés en volver a ser registrador de la propiedad cuando acabe, como es lógico.

Y mientras el 60% de jóvenes sin futuro. 

Pero hay una cosa y esa sí que es una enseñanza histórica: normalmente los regímenes que están bien montados creen tener garantizado los mecanismos de seguridad para evitar que se produzca nada que los derribe, pero llega un momento en que no todo lo han previsto. Y es el momento menos esperado, que no suele venir de donde estaban vigilando sino de otro lugar. Puede pasar de esta manera. En Irán, el sha tenía muy bien organizados a la Policía y al Ejército y, al final, cuando la policía dejó de reprimir y se puso del lado de la gente, las cosas le saltaron por los aires.

Como en Estados Unidos y las revelaciones de Snowden.

Pero en Estados Unidos el sistema no tiene ninguna amenaza.

Mucha gente piensa que Estados Unidos perderá su hegemonía con el avance acelerado 
de China. ¿Qué cree usted? 
En la capacidad que tienen para seguir controlando desde el punto de vista económico el mundo, no está nada amenazada. Otra cosa es que China crezca, pero a pesar de todo Estados Unidos sigue teniendo una fuerza militar superior a la de todos los demás juntos, pero infinitamente superior. Todavía les queda mucho camino por correr a escala mundial, otra cosa es que se les puedan escapar cosas de las manos, como ha empezado a suceder en algunos lugares de América Latina. Lo tenían muy controlado pero se les está escapando de las manos.

¿Qué piensa cuando se habla acerca de la posible ruptura del euro? 

¿Y cómo? ¿Quién se atreve? El miedo que se tiene en Grecia es que acaben echándolos, que no es lo mismo, pero hasta ahora el sistema es rentable para Alemania y por tanto todo va bien. Habrá problemas que van a venir, por ejemplo el aumento de esa oleada de inmigración africana. Vamos a ver cómo se controla porque la Unión Europea, cuando se trata de la estabilidad de la banca, que es la que tiene que asegurar que puedan devolver los créditos que han recibido de Alemania, va muy aprisa. Pero cuando se trata de ver qué se hace para remediar, eso no se mueve en absoluto, de manera que hay un futuro muy complejo en adelante

Vivimos en una sociedad completamente atemorizada... ¿Usted a qué le teme? 
Yo procedo de una línea de pensamiento, nunca he tenido que convertirme, ya venía de una familia de izquierda. Miedo, por así decirlo, yo no le tengo a nada. Veo que lo que hay ahí, más allá de las paredes de esta casa, va mal. Y lo que me preocupa es qué se puede hacer para intentar remediarlo, pero miedo yo no le tengo a nada.

¿Existe desesperación contenida en la gente que dice que no se puede hacer nada? 

Es una desesperación ante el hecho de que las cosas van mal y en todo esto hay una cuestión que crea muchísimo miedo: los que tienen trabajo no tienen ninguna seguridad de que lo vayan a conservar, saben que las empresas pueden echar a cualquiera, cuando quieran y a muy bajo coste, lo que obliga a la gente a mantenerse con dedicación y afán de cumplimiento. Hay miedo también en la gente que se ha quedado sin trabajo a no encontrar recursos para salir adelante. Esos miedos son muy razonables en una situación como la que se vive actualmente en España: atormentan la vida de cualquiera. Yo estoy a la puerta de salida, no tengo ninguna preocupación del futuro y he conseguido valerme de tal forma que, por decirlo de alguna
manera, sigo siendo útil en el mercado. Todavía me ofrecen trabajo, tengo una situación privilegiada, sin embargo eso no me impide ver que los demás están en una situación catastrófica. Lo único que puede hacer un historiador es tratar de explicar a la gente cómo están las cosas para que piensen por su cuenta y para que entiendan que las cosas seguirán mal si no se hace algo para evitarlo y que lo tiene que hacer la gente.

¿Con un líder que surja?

Yo no creo en los líderes. Creo más bien en la capacidad de los ciudadanos para regenerar la situación y crear organizaciones y formas de salida. Si tiene que haber líderes ya saldrán de ahí. El 15-M es una fuente de partida de lo que puede ser algo nuevo. Hay cosas que pueden ser serias a largo término, pero puede surgir algo nuevo. De ahí lo que surja no lo puedes adivinar, pero la capacidad de sufrimiento de la gente no va a ser ilimitada. Hasta ahora ha sido tremenda.

¿Habrá que romper con el egoísmo?

Bueno, las situaciones de lucha permiten sacar a la luz la generosidad. Uno de los terrenos donde normalmente se ha visto la capacidad de la gente para sacrificarse suele ser precisamente en la guerra. ¡Por parte de los combatientes, no de los dirigentes! La lucha suele generar ese sentido de colectividad.


Take me true love by the hand - The Limeliters:


Iberismo socialista

Primera bandera tomada por el movimiento iberista
 en el s. XIX 
El tema del Iberismo es sin duda peculiar porque, pese a haberse pasado por alto en prácticamente toda la Historia y a no haberse abordado nunca muy en serio, lo cierto es que es el único tema que ha estado en común tanto en la izquierda como en la derecha.

Obviamente a mi me interesaría una república ibérica socialista y confederal pero para eso habría que tener en cuenta algunas cosas, según mi humilde opinión:




1º El derecho a la autodeterminación ha de aplicarse, lo cual implica que pueden crearse nuevos Estados vascos, catalanes, etc. Pero también puede dar lugar a que determinados territorios se unan entre sí con modelos territoriales determinados.

2º Para que Iberia sea una realidad hay que tratar muy a fondo el tema lingüístico. ¿Vamos a obligar a los portugueses a que cambien su lengua materna? No me parece bien y aún así esto podría ser el inicio de un nuevo sentimiento nacionalista en un territorio que lleva siendo independiente desde 1640. Esto a su vez podría dar lugar a un proceso de implosión imparable que acabe no solo con el proyecto iberista sino con la misma España. Para esto propondría un proceso constituyente en el que cada pueblo decidiera cuál es su relación con el resto de pueblos de la península. Creo que Saramago, el escritor comunista portugués al que se cita constantemente por haber desenterrado la idea iberista, se refería a esto cuando dijo que una unión de España y Portugal daría lugar a una nueva definición territorial de España. No recuerdo muy bien sus palabras exactas pero cuando queráis os lo miro. La verdad es que si tanto defendemos y tanto se defiende la identidad portuguesa dentro de Iberia hasta el punto de que gente de derechas está dispuesta a meterle una franja verde a su querida rojigualda, cambiar el himno e incluso debatir sobre si poner la capital en Lisboa, no sé porqué no se puede hacer el mismo debate con otras naciones de la Península. No tengo una propuesta definida de momento en cuanto al tema lingüístico pero quizás estaría bien debatir si, ya que vascos, catalanes, gallegos y ahora portugueses son bilingües, debieramos serlo los habitantes de zonas donde solo se habla castellano. Según el modelo suizo, cada ciudadano está obligado a aprender, al menos, una lengua nacional a parte de la suya materna. Habría por tanto que abrir redes de escuelas de cada idioma ibérico en todo el territorio y promoverlo en la Educación Pública (la única ya que el Estado es socialista). Aún así el castellano tendría que ser oficial en todo el Estado, no es por imposición ni españolismo ni nada, sencillamente es la que todos conocemos.

3º Ya que tratamos temas territoriales habría que tratarlos todos porque yo coincido en que un Estado socialista grande, con más recursos, más población, más biodiversidad, más costas y más vínculos culturales con el resto del planeta sería un avance pero ¿Qué pasa con Ceuta y Melilla? ¿Qué pasa con Canarias, Madeira y Azores? ¿Puede decirse que esos territorios son colonias o es una exageración de los independentistas y nacionalistas marroquíes? Esto lo digo porque, según tengo entendido, los regímenes coloniales se distinguen por estar sus sociedades divididas entre un pueblo indígena sometido y otro metropolitano formando una élite criolla. ¿Existe eso en esas islas? Desde luego en Canarias lo dudo mucho.

4º ¿Invitaría esa Iberia a unirse a Andorra y Gibraltar? De ser así habría que reconocer, en el caso de Gibraltar, el derecho a su autodeterminación y hacer una declaración de renuncia a reclamación territorial alguna. De este modo se calmarían muchos malos ánimos en el peñón y se podrían establecer relaciones bilaterales de buena vecindad y sin las clásicas tiranteces anexionistas que, con el tiempo, y si el proyecto ibérico les parece interesante, podrían originar un debate sobre su unión libre al nuevo Estado. Ya se que es un tema complejo dado que habría que ver cómo cambian las relaciones de Gibraltar con el nuevo Estado si desaparecen todos esos chanchullos económicos que tan bien le vienen al peñón dado su estatus de paraíso fiscal. De todos modos si se contemplara la posibilidad de que el modelo de socialismo adoptado contemplara la existencia de áreas de cierto capitalismo controlado, Gibraltar podría subsistir dentro como un centro financiero con un alto grado de autonomía. En origen creo que ese era el proyecto chino antes de que el capitalismo comenzara a comerle terreno al socialismo. Habrá que tomar medidas, si procede y se adopta ese sistema mixto, para que no ocurra lo mismo que en China. En el caso de Andorra habría que estudiarlo más detenidamente pues ahí funciona un régimen muy raro en el que nunca tuve muy claro si está cogobernado entre Francia y un obispo catalán o si es un Estado independiente con el que solo hay un vínculo de defensa militar. Ni yo mismo lo entiendo.

5º Realmente creo que es posible y una de las razones es que los independentismos y nacionalismos periféricos no son tan fuertes y todopoderosos como los pinta la derecha nacionalista española, que por ver a 4 pirados quemando una bandera de España en un Madrid-Barça ya dicen que España se rompe. ¿Y luego los catalanes a quien votan? Casi siempre al nacionalismo moderado o al PSOE. Qué peligro Dios mio, la balcanización va a llegaaaaaar.

Sé que, de entrada esto puede parecer un poco freak o un poco precipitado pero si la izquierda independentista de cada territorio puede permitirse el lujo de debatir y trazar mapas de Estados que quisieran conseguir, creo que el resto también puede. No olvidemos que esto no es nuevo, la unión de Estados con entornos geográficos y/o culturales comunes es muy antiguo. A la vista están los ejemplos:

1º Yugoslavia: Su nombre quiere decir "Unión de eslavos" y en su proceso constituyente con Tito a la cabeza hubo conversaciones para que Bulgaria entrara a formar parte de ese Estado. Las diferencias entre la Bulgaria prosoviética y la Yugoslavia titoista lo impidieron. Por cierto, recordad que los países imperialistas metieron mucho la mano no solo para la destrucción del socialismo sino también para desmembrar cuanto Estado pudieran ya fuera la URSS, Yugoslavia o Checoslovaquia.

2º La Gran Colombia: Colombia, Panamá, Venezuela, Ecuador y parte de otros Estados de la zona formaron un gran Estado que hoy, por cierto, es recordado con nostalgia por más de un partidario de Chavez.

3º Panarabismo: Creo que el baazismo forma parte de este movimiento. Su ejemplo más claro fue la efímera R.A.U., República Árabe Unida, formada por Egipto y Siria.

4º Republicanismo irlandés: No olvidemos tampoco los planes de este movimiento para unir el Ulster con la República de Irlanda.

5º Proyectos semejantes que no parecen tan raros porque ya triunfaron en su momento: Italia, Alemania, Suiza...

Propongo que se debata sobre esto tratando temas como:

1º Modelos de Estado (Federalismo, Confederación, Estados Libres Asociados...). ¿Cómo es el modelo suizo, británico, soviético, yugoslavo, etc?

Canarias, Madeira y Azores. ¿Son o no son colonias?

3º La guerra de lenguas. A ver que me entere yo, ¿¿¿realmente hay un verdadero interés por parte de nacionalistas catalanes, vascos y españoles por sustituir los idiomas de cada oponente por la suya???

4º ¿Qué creéis que pasaría en un proceso así con movimientos socialistas independentistas, ya sea Batasuna, PSAN, independentismo gallego, Izquierda Castellana...? ¿Coincidiríamos en todo salvo en lo territorial? ¿Se unirían al proyecto dejando el tema territorial para otros momentos? ¿Se opondrían junto con independentistas de otras tendencias?

Fuente: http://www.forocomunista.com/t4174p30-iberismo-que-pensais

El origen del pueblo vasco. Territorio, lengua y costumbres

Toda la información en: http://www.kondaira.net/



Sarri Sarri - Kortatu:


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Stalin y la lucha por la reforma democrática (Parte II)

Segunda Parte

Primera parte: http://fusilablealamanecer.blogspot.com.es/2013/11/stalin-y-la-lucha-por-la-reforma.html

El periodo bélico

Hacia finales de la Segunda Guerra Mundial, Stalin y su grupo en el Politburó hicieron un intento más de impedir al Partido Bolchevique el control directo sobre el gobierno soviético. Veamos como Yuri Zhukov describe este hecho:

En Enero de 1944… por primera vez durante la guerra hubo una convocatoria conjunta del Pleno del Comité Central y de una sesión del Soviet Supremo de la URSS. Molotov y Malenkov prepararon un borrador de decreto del Comité Central, según el cual el Partido sería distanciado del poder. Conservaría únicamente agitación y propaganda; nadie podría despojarle de estas materias típicas de partido y de la participación en la selección de cuadros, algo totalmente natural. Simplemente, prohibió al Partido interferir en cuestiones económicas y en las labores del los órganos del Estado. Stalin leyó el borrador, cambió seis palabras, y escribió “CONFORME” sobre el mismo. Lo que sucedió después sigue siendo un misterio…



Éste fue un nuevo intentote reservar para el partido únicamente aquellas tareas que desempeñó durante la guerra. El borrador tenía 5 firmas: Molótov, Malenkov, Stalin, Khruschev, Andreev. No hubo copia, y sólo podemos especular sobre el voto de los demás. Ni el todopoderoso Comité Estatal de Defensa, con cuatro miembros en el Politburó pudo cambiar el viejo orden de las cosas. Esto demuestra, una vez más, que Stalin nunca tuvo el poder que tanto estalinistas como antiestalinistas le atribuyen. (Zhukov, Kul’tovaia; ) (1)

No sabemos cómo iba a ser llevado a cabo este “distanciamiento” del Partido de las cuestiones económicas y del estado. Presumiblemente algún otro método de dotar a los órganos estatales habría sido contemplado. ¿Hubiera significado esto una vuelta a las elecciones tal y como se indicaba en la Constitución de 1936?

Cualquiera que sea la respuesta a estas cuestiones parece probable que el Comité Central, compuesto ampliamente por los Primeros Secretarios del Partido, rechazó una vez más los planes del grupo de Stalin de cambiar fundamentalmente el sistema soviético. ¡En su “Informe Secreto”, Khruschev negó la celebración de ningún pleno! Dado que la mayoría de los miembros del Comité Central entre los oyentes sabían que esto era mentira, puede ser que el propósito de esta mentira era una tácita indicación de que este peligroso movimiento contra su poder estaba ya formalmente “enterrado”.

Tras la guerra

Como hemos visto, Stalin creía que un importante problema, tanto para la URSS como para el Partido Bolchevique era una situación de doble poder. Era el Partido, no el gobierno, quien dirigía en realidad la sociedad. De forma progresiva, los funcionarios del Partido ejercían el poder mediante la supervisión y la vigilancia, en vez de gestionar la producción.

Conseguir que el Partido se librara del control directo del Estado serviría para un cierto número de objetivos:
-Institucionalizaría la Constitución de 1936 y reforzaría los lazos entre la población y el Estado Soviético.
-Devolvería la dirección de las instituciones estatales a aquellos que realmente estaban preparados para ello.
-Evitaría al Partido la degeneración en sus niveles superiores hacia una casta de parásitos y carreristas corruptos.

Hasta la guerra, el Politburó se había reunido al menos dos veces por semana. En Mayo de 1941 Stalin se convirtió en cabeza oficial del Estado Soviético, reemplazando a Molótov como Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo, o Sovnarkom, el órgano ejecutivo del gobierno de la URSS.

Pero durante la guerra el la URSS no estaba dirigida ni por este cuerpo ni por el Partido, sino por el Comité Estatal de Defensa, compuesto por Stalin y tres de sus más cercanos colaboradores. Durante la guerra el Comité celebró sólo un Pleno, mientras que, no sólo durante la guerra sino también después, el Politburó se reunió muy raramente. Según Pyzhikov, “el Politburó, a fectos prácticos, no ejerció”. El disidente soviético Zhores Medevedev cree que el Politburó se reunió seis veces en 1950, 5 veces en 1951 y 4 veces en 1952. (2) Es decir, Stalin quitó al Politburó la dirección del Estado (Pyzhikov, 100; Medvedev, Sekretnyi).

Stalin parece haber descuidado su papel como cabeza del Partido. Los plenos del Comité Central se fueron haciendo escasos. No tuvo lugar ningú Congreso durante 13 años, entre 1939 t 1952. Tras la guerra, Stalin firmó decisiones conjuntas del Partido y del gobierno en tanto simple Presidente del Consejo de Ministros (el conocido Consejo de Comisarios del Pueblo), dejando a otro de los secretarios, Zhdanov o Malenkov, firmar en nombre del Partido. (Pyzhikov 100).

El ascendiente del Partido continuaba siendo alto. Pero tal vez fuera solamente porque Stalin era todavía Secretario General del Partido. Fue el único líder del bando aliado que continuó sus funciones tras la guerra: Roosvelt había muerto y Churchill fue derrotado en las elecciones de 1945. No es ninguna exageración decir que, entre los trabajadores, Stalin era el personaje mundial más famoso y respetado. El movimiento comunista que dirigía era la esperanza para millones de personas y se expandió enormemente como resultado de la victoria sobre el fascismo. El gran prestigio de Stalin como Jefe de Estado prestó gran autoridad al aparato del Partido. (Mukhin, Ubyitsvo 622; Ch. 13).

Las actividades de Stalin sugieren que aún estaba intentando quitar al Partido su poder directo sobre el estado. Sin embargo, si fue de esta manera, lo hizo con muchas precauciones. Podríamos deducir algunas razones para este cuidado:

-Mostrar una infundada falta de confianza en el Partido hubiera sido un mal ejemplo para otros países del mundo, donde los Partidos Comunistas no habían conseguido el poder.
-El Comité Central y la Nomenclatura se oponían, tal y como hivcieron antes de la guerra.

Por estas razones actuaría discretamente, evitando el más mínimo encontronazo. (Mukhin, Ubyitsvo 611)

El Programa del Partido de 1947

Probablemente hubo más en los planes estalinistas de democratización de lo que sabemos hoy sobre ello. Alexander Pyzhikov, un historiador marcadamente anticomunista y antiestalinista ha mencionado unas interesantes selecciones de un borrador fechado en 1947 sobre un programa del Partido para impulsar la democracia y el igualitarismo en la URSS. Este fascinante y completamente desconocido plan no fue nunca publicado, y, evidentemente no está disponible para otros investigadores.

Ésta es la selección mencionada literalmente por Pyzhikov:

El desarrollo de la democracia socialista como base de la construcción de una sociedad socialista sin clases convertirá progresivamente la dictadura del proletariado en la dictadura del Pueblo Soviético. A medida que cada individuo se implique día a día en los asuntos de estado, el crecimiento de la conciencia y la cultura comunista en la población, y el desarrollo de la democracia socialista llevará a la paulatina desaparición de formas de coacción en la dictadura del pueblo soviético, y a un progresivo de las medidas coactivas por la influencia de la opinión pública, y a la conversión de éste, principalmente en el órgano de la dirección de la vida económica del país.

Pyzhikov resume otros párrafos de este documento inédito como sigue:

En particular, el borrador trataba sobre el desarrollo de la democratización del orden soviético. El plan reconocía como esencial incorporar a los trabajadores en la gestión de los asuntos de estado, en la cotidiana actividad estatal y en la actividad social, sobre la base de rápido desarrollo del nivel cultural de las masas y la simplificación al máximo de la dirección del estado. Proponía en la práctica proceder a la unificación del trabajo productivo con participación en los asuntos de estado, con la transición hacia la total dirección del estado por parte de toda la clase trabajadora. También se extendía sobre la idea de control directo por parte del pueblo de la actividad legislativa, por lo que lo siguiente era considerado esencial:

a) Implantar el voto universal y la toma de decisiones de las cuestiones más importantes de la vida gubernamental, tanto en la esfera social como económica, así como en las cuestiones relativas a las condiciones de vida y el desarrollo cultural.
b) Ensanchar el desarrollo de las iniciativas legislativas desde abajo, concediendo a las organizaciones sociales el derecho a solicitar al Soviet Supremo propuestas legislativas.
c) Confirmar el derecho de los ciudadanos y de las organizaciones sociales a presentar directamente propuestas al Soviet Supremo sobre las cuestiones más importantes de política nacional e internacional.

Tampoco se olvidaron los métodos de elección de directores. El borrador del programa del Partido abordaba la selección de todos los miembros responsables del aparato del estado mediante elección de acuerdo con el grado de desarrollo hacia el comunismo. Abordaba cambios en el funcionamiento de una serie de órganos estatales directivos para irlos convirtiendo progresivamente en instituciones de administración y supervisión de la economía como un todo. Para ello, el máximo desarrollo posible de organizaciones voluntarias e independientes era visto como importante. Se atendió al refuerzo de la importancia de la opinión social en la ejecución de la transformación comunista de la conciencia popular, en el desarrollo, sobre la base de la democracia socialista entre amplias masas populares, de la “ciudadanía socialista”, del “heroísmo laboral” y del “valor del Ejército Rojo”.



Siempre según Pyzhikov, Zhdanov informó sobre el trabajo de la comisión planificadora en el Pleno del Comité Central de Febrero de 1947, proponiendo la celebración del 19º Congreso del Partido para finales de 1947 o para 1948. Avanzó también un plan para un orden sencillo de convocatorias anuales de conferencias del Partido, con una “renovación obligatoria” de no menos de una sexta parte del Comité Central cada año. De haber sido llevada a la práctica, y si la “renovación” hubiera efectivamente causado una mayor rotación de los miembros del Comité Central, ésto hubiera significado que los Primeros Secretarios y otros líderes del Partido en el C.C. hubiesen estado menos atrincherados en sus posturas, dejando sitio a savia nueva en el cuerpo dirigente del Partido, facilitando la crítica de los simples militantes a los líderes del Partido. (Pyzhikov 96).

Este audaz plan refleja muchas de las ideas del “agotamiento del estado”, vislumbrado en “El Estado y la Revolución” de Lenin, sobre ideas que éste encontró en Marx y Engels. Al proponer la participación democrática y directa en todas las decisiones del estado del pueblo soviético y sus organizaciones populares, y la “renovación” (o, al menos, la posibilidad de reemplazo) de no menos de una sexta parte del Comité Central cada año a través de una Conferencia, este plan preveía el desarrollo de la democracia desde abajo, tanto en el Estado como en el mismo Partido.

Pero todo fracasó. Como sucedió con las propuestas previas de democratización del Estado y del Partido antes mencionadas, no conocemos los detalles de cómo sucedió. Probablemente fue rechazado en el Pleno del Comité Central. El 19º Congreso del Partido se pospuso hasta 1952. Como siempre, no sabremos por qué. Las características del borrador del Programa del Partido hacen sugerir que la oposición del Comité Central -los Primeros Secretarios- pudo haber sido la causa. (3)

El decimonoveno Congreso del Partido

Parece ser que la dirección estalinista hizo un último esfuerzo por separar al Partido de sus funciones de dirección del Estado en el 19º Congreso de 1952, y en el Pleno del Comité Central que se celebró a continuación. Empezando por Khruschev, la Nomenclatura del Partido procuró destruir cualquier rastro de este Congreso, actuando inmediatamente para eliminar lo que en él se realizó. Bajo Brezhnev se publicaron las transcripciones de todos los Congresos del Partido hasta el decimoctavo. Hasta hoy, nunca se han publicado las actas del decimonoveno. En éste Stalin sólo dirigió un corto discurso al Congreso que fue publicado. Pero también dirigió un discurso de hora y media en el Pleno que tuvo lugar a continuación. Este discurso no se publicó, excepto algunos cortos párrafos, tampoco se publicó la transcripción de este Pleno. (4).

Stalin convocó el Congreso para cambiar el status del Partido y su estructura organizacional. Entre los cambios están los siguientes:

- El nombre del Partido fue oficialmente cambiado de “Partido Comunista (Bolchevique) de la Unión” a Partido Comunista de la Unión Soviética”. Ésto imitaba las denominaciones de la mayoría de los partidos comunistas en el mundo, haciendo depender al partido del estado.

- Un “Presidium” reemplazó al Politburó del Comité Central. Este nombre definía a los representantes de
otro órgano representativo (en este caso el Comité Central), como, por ejemplo el Presidium del Soviet Supremo. También suprimió lo “político” del nombre; en realidad, todo el Partido era político, no solo el cuerpo dirigente.

Sin duda, también sugería un organismo que dirigiera solo el Partido, no el Partido y el Estado. El Politburó había sido un órgano de miembros de diversa procedencia. Incluía al Presidente del Consejo de Ministros (cabeza del órgano ejecutivo del Estado; esto es, la Jefatura del Estado); al Presidente del Presidium del Soviet Supremo (cabeza del cuerpo legislativo); al Secretario General del Partido (Stalin), un Secretario o dos más del Partido, y un par de ministros del gobierno. Las decisiones del Politburó eran ejecutivas tanto para el Partido como para el Gobierno. (4).

Por tanto, y en comparación con la virtualmente suprema posición del Politburó en el país, el papel del Presidium fue ampliamente reducido. Desde el momento en que la cabeza del Estado y la Cabeza del Soviet Supremo no tenían plaza reservada, el Presidium sólo el órgano dirigente del Partido Comunista.

Huno también otros cambios:

- El cargo de Secretario General (el del mismo Stalin) fue suprimido. Ahora Stalin era sólo uno de los 10 Secretarios del Partido (6), todos los cuales figuraban en el nuevo Presidium, compuesto de 25 miembros y 11 suplentes, cantidad mucho más alta que los 9-10 del antiguo Politburó. Este mayor tamaño le daría un carácter mucho más deliberativo, en vez de ser un órgano en el que se tomasen muchas decisiones finales rápidamente ejecutadas.
- La mayoría de estos miembros del Presidium parecen haber sido funcionarios gubernamentales, y no líderes del Partido. Khruschev y Malenkov se preguntaría más adelante cómo hubiera podido Stalin conocer de oídas a personas que él mismo sugirió para el Presidium, dado que no eran líderes conocidos (y, por tanto, no eran Primeros Secretarios). Presumiblemente, Stalin les nombró por su rango en el liderazgo del Estado, en contraposición al liderazgo en el Partido. (7).

Stalin hizo seguir a su dimisión como Secretario General del Partido, que tuvo lugar en el 19º Congreso, una propuesta, en el Pleno del C.C. que le siguió, de renunciar también a su puesto en este comité Central, conservando sólo el cargo de Jefe de Estado (Presidente del Consejo de Ministros).

Con Stalin fuera del Comité Central, figurando sólo como Presidente del Consejo de Ministros, los funcionarios gubernamentales no se hubieran sentido obligados a informar al Presidium, el órgano más alto del Partido. Esta acción de Stalin hubiera arrebatado autoridad a los funcionarios del Partido, cuya función de “supervisión” era innecesaria, en términos productivo-económicos. No siendo Stalin el Jefe del Partido, el liderazgo de éste, la Nomenclatura, hubiera perdido prestigio. Los militantes de base ya no se hubieran sentido obligados a “elegir” (es decir, a confirmar) a los candidatos recomendados por los Primeros Secretarios y por el Comité Central.

Desde esta perspectiva, la dimisión de Stalin de su puesto en el Comité Central hubiera sido un desastre para la Nomenclatura. Se sentían protegidos de las críticas sin piedad por parte de los militantes de base únicamente gracias a la “sombra de Stalin”. Hubiera significado que, en el futuro, sólo la gente más inteligente y más capaz sobreviviría en la Nomenclatura del Partido, así como en el aparato del Estado. (Mukhin, Ubiystvo, 618-23)

La falta de transcripciones sugiere que algo sucedió en este Pleno, y que Stalin dijo cosas en su discurso que la Nomenclatura no quiso que se hicieran públicas. También indica, y es muy importante subrayar ésto, que Stalin no era todopoderoso. Por ejemplo, las serias críticas de Stalin a Molótov y Mikoyan en este Pleno no se publicaron hasta mucho después de su muerte. (8).

El famoso escritor soviético Konstantín Simonov estaba presente, en tanto miembro del Comité Central. Fue testigo del pánico y rechazo de Malenkov cuando Stalin propuso votar para liberarle de su cargo en el Comité Central. (Simonov, 244-5). Enfrentado a una oposición vociferante, Stalin no insistió. (9).

Tan rápidamente como pudieron, los líderes dieron pasos para anular las decisiones del 19º Congreso del Partido. En su reunión del 2 de Marzo, con Stalin aún vivo pero inconsciente, un Presidium reducido (esencialmente, los miembros del antiguo Politburó) se vieron en la dacha de Stalin. Allí decidieron volver a reducir el Presidium a 10 miembros, en vez de 25. Era, básicamente, el antiguo Politburó, de nuevo. El número de Secretarios del Partido se redujo otra vez a 5. Khruschev fue nombrado “coordinador” del Secretariado y, cinco meses más tarde, “Primer Secretario”. Finalmente, en 1966, la palabra Presidium fue modificada a su antigua denominación, Politburó.
Durante el resto de la historia de la Unión Soviética el Partido continuó dirigiendo la sociedad., siendo sus rangos más altos una capa de elites privilegiadas, corruptas y autonombradas. Bajo Gorbachov este grupo dirigente disolvió la URSS, dándose a sí mismos la riqueza económica y el liderazgo político en la nueva sociedad capitalista. A la vez, destruyó los ahorros de la clase trabajadora soviética, robando sus beneficios sociales. Clase trabajadora cuyo esfuerzo había sido el origen de la inmensa riqueza colectiva de la Unión soviética. Esa misma Nomenclatura continúa hoy en día el Estado post-soviético.

Lavrentii Beria

Beria es el personaje más calumniado en la historia soviética. Por tanto, el reverso del juicio histórico sobre la carrera de Beria, juicio que empezó repentinamente tras el fin de la Unión Soviética, ha sido incluso más intenso que la reevaluación académica del papel de Stalin, que es el tema principal de estos artículos.

Los “cien días” de Beria (exactamente 112 días, desde la muerte de Stalin el 5 de Marzo de 1953 hasta su destitución el 26 de Junio) fueron testigos del inicio de profundas reformas. Si la dirección soviética hubiera permitido que estas reformas se hubieran desarrollado totalmente la historia de la Unión Soviética, del Movimiento Comunista Internacional, de l a Guerra Fría, y, en resumen, de la última mitad del Siglo XX, hubiera sido radicalmente diferente.

Las iniciativas de reforma de Beria incluían, como mínimo, las siguientes. Todas merecen ser destacadas, y algunas de ellas están teniendo ahora un especial estudio, incluso a pesar de que el Gobierno Ruso mantiene las fuentes primarias más importantes vetadas incluso a historiadores de confianza:

- La reunificación de Alemania como un estado no-socialista, neutral, paso que hubiera sido terriblemente popular entre los alemanes, y notablemente desagradable para los aliados de la OTAN, incluyendo a Estados Unidos.

- La normalización de relaciones con Yugoslavia, que prometía volver de su tácita alianza con Occidente hacia el Kominform.

- Una política sobre las nacionalidades que se oponía a la “rusificación” en las áreas recientemente anexadas del Oeste Ucraniano y los Estados Bálticos, junto al objetivo de recuperar, al menos, a algunos de los grupos nacionalistas en la emigración. Una política reformada de nacionalidades en otras áreas no rusas, incluyendo Georgia y Bielorrusia.

- Rehabilitaciones y compensaciones para aquellos injustamente condenados por los cuerpos jurídicos especiales (las troikas y las “Comisiones Especiales” del NKVD) durante los años 30 y 40. Bajo Beria este proceso se hubiera llevado a cabo de manera muy distinta de cómo se llevó a cabo bajo Khruschev, que rehabilitó a muchos que eran incuestionablemente culpables.

Algunas de las otras reformas de Beria fueron llevadas ampliamente a la práctica, incluyendo:

- Amnistía para un millón de prisioneros por crímenes contra el Estado.

- Poner término a la investigación del “Complot de Médicos”, junto al reconocimiento de que las acusaciones habían sido injustas, y el castigo a los funcionarios del NKVD involucrados, incluyendo la destitución de Kruglov, antiguo director del NKVD, del Comité Central. (11).

- Poner término a la autoridad de la “Comisión Especial” del NKVD para sentenciar a muerte o a largas penas de cárcel.

- En un movimiento no sólo contra el culto a Stalin, sino contra todo culto a todos los líderes en general, prohibir la exhibición de retratos de líderes en los grandes mítines festivos. Ésto fue anulado por los líderes del Partido poco después de la destitución de Beria.

Las actividades de Beria en pro de una reforma democrática

Oficialmente, Beria fue arrestado por los otros miembros del Politburó más algunos generales el 26 de Junio de 1953. Pero los detalles de esta supuesta detención son oscuros, y hay versiones contradictorias (12). En cualquier caso, durante el Pleno del Comité Central de Junio de 1953 dedicado a acusar a Beria de varios crímenes, Mikoyan declaraba:

“Cuando [ Beria ] hizo su presentación en la Plaza Roja sobre la tumba del camarada Stalin, le dije: “En tu discurso hay un párrafo en el que garantizas a cada ciudadano los derechos y libertades contemplados en la Constitución. Si en el discursod e un simple orador no hay frases vacías, en el discurso de un ministro político del interior, que es un programa de acción, deberás cumplirlo”. El me respondió: “Y lo cumpliré”.” (Beria 308-9, Mukhin 178).

Beria había dicho algo que alarmó a Mikoyan. Aparentemente, era el hecho de que en ese crucial discurso en la Plaza Roja, y haciendo referencia a la Constitución, Beria omitió toda referencia al Partido Comunista, hablando sólo sobre el Gobierno Soviético. Beria habló en segundo lugar, después de Malenkov, una demostración pública de que ahora era la segunda persona en el rango del Estado Soviético. Sus palabras habían sido éstas:

“Los trabajadores, los campesinos koljosianos, la intelligentsia puede trabajar pacíficamente y en confianza, sabiendo que el Gobierno Soviético garantizará diligente e incansablemente sus derechos, tal y como figuran en la Constitución de Stalin…De ahora en adelante la política del Gobierno Soviético será la política leninista y estalinista de mantenimiento y refuerzo de la paz…” (Beria, Discurso).

Mukhin sugiere posibles interpretaciones para este párrafo. La gente de la calle difícilmente entendería lo que Beria decía, pero para la Nomenclatura del Partido ésto era un buen navajazo. Beria pretendía llevar adelante el país sin Partido; por lo tanto, sin ellos. Prometía salvaguardar los derechos del pueblo, que no les concedía el Partido, sino... ¡una Constitución! (Mukhin, 179).

En este mismo Pleno de Junio de 1953 Khruschev dijo:

Recordemos como Rakosi [ líder comunista húngaro ] dijo “Me gustaría saber qué es lo que se decide en el Consejo de Ministros y qué es lo que se decide en el Comité Central, qué tipo de división debería existir…” Y Beria dijo tranquilamente: “¿Qué Comité Central? Que decida el Consejo de Ministros, y dejemos que el Comité Central se dedique a sus temas de cuadros y propaganda”. (Beria 91)

Más tarde, en el mismo Pleno Lazar Kaganovich abundó sobre el punto de Khruschev:

“El Partido es para nosotros lo más elevado. No debe permitirse a nadie hablar como lo hizo este sinvergüenza [ Beria ]: “el Comité Central [ para ] cuadros y propaganda, no para dirigir políticamente, no para dirigir toda la vida, como nosotros los bolcheviques la entendemos”.” (Beria 138).

Estos hombres parece que creyeron que Beria proyectaba sacar al Partido de su función de dirigir directamente el país. Era muy parecido a aquello por lo que Stalin y los suyos habían luchado durante las discusiones del borrador constitucional en los años 1935 a 1937. Se puede distinguir en el borrador del Programa del Partido de 1947 y en la reestructuración del Partido Bolchevique por parte de Stalin en el 19º Congreso y el subsiguiente Pleno del Comité Central unos pocos meses antes.

El hijo de Beria, Sergo, afirma que su padre y Stalin estaban de acuerdo en la necesidad de sacar al Partido de la dirección directa de la sociedad soviética:

“Las relaciones de mi padre con el Partido fueron complejas… Nunca ocultó sus relaciones con el aparato del Partido. Por ejemplo, directamente dijo a Khruschev y a Malenkov que el aparato del Partido corrompía a la gente. Era apropiado para los primeros tiempos, cuando el Estado Soviético acababa de formarse. Pero mi padre les preguntaba: “¿Quién necesita hoy a estos controladores?”
Tenía la misma clase de conversaciones con los directores de industrias y factorías a quienes, naturalmente, lo les interesaban en absoluto los inútiles del Comité Central.
Mi padre era igual de sincero con Stalin. Iósif Vissariónovich estaba de acuerdo es que el aparato del Partido se había liberado a sí mismo de responsabilidad en materias concretas y no ahcía nada sino charlar. Un año antes de su muerte, cuando Stalin presentó el nuevo diseño del Presidium del Comité Central, dio un discurso cuyo punto principal giraba en torno a la necesidad de encontrar nuevas formas de dirigir el país, dado que los antiguos modos no eran los mejores. Tuvo lugar una seria discusión, en torno a la actividad del Partido”. (Sergo Beria Moy Otets Lavrentii Beria)

La planeada reestructuración de Beria de las relaciones entre el Estado y el Partido hubiera sido probablemente muy popular entre los comunistas de base, por no hablar de la mayoría de ciudadanos soviéticos no militantes. Pero era una grave amenaza para la Nomenclatura.

Mukhin lo explica de esta manera:

“Beria no renunció a meter en la cabeza de la gente la idea de que el país debiera ser dirigido, en el centro y en la periferia, por los Soviets, tal y como la Constitución señalaba, y que el Partido debiera ser un órgano ideológico, que garantizara, a través de la propaganda, que con su ayuda, los diputados a los Soviets a todos los niveles serían comunistas. Beria propuso recuperar el espíritu de la Constitución en el pleno sentido del slogan “Todo el poder a los Soviets!”. Mientras Beria hubiera operado exclusivamente en la esfera ideológica, hubiera sido desagradable para la Nomenclatura, pero nada espantoso. Dado su poder, hubieran seleccionado delegados al Soviet Supremo, instruyéndoles a fin de que las ideas de Beria no se hubieran llevado a efecto. Pero si Beria no permitía a los Secretarios y al Comité Central las elecciones y la sesión del Soviet Supremo, ¿Qué tipo de decisiones podrían los diputados alcanzar?” (Ubiystvo 363-4)

Lógicamente, ésto enfrentaba a Beria con la mayoría de la Nomenclatura del Partido. (Ubyistvo 380). Khruschev era el representante de los intereses de ese grupo, o, por lo menos, de su fracción más grande y activa. Y Khruschev tenía un concepto muy diferente de la “democracia”. El famoso director de cine Mikhail Romm recordaba las palabras de Khruschev en eun encuentro con intelectuales:
“Desde luego, todos nosotros os hemos escuchado, y hemos hablado con vosotros. Pero, ¿quién decidirá? En nuestro país decide el pueblo. Y, ¿qué es el pueblo? Es el Partido. Y, ¿quién es el Partido? Pues nosotros. Nosotros somos el Partido. Esto significa que nosotros decidiremos. Yo decidiré. ¿Comprendido? (Alikhanov).



Como Mukhin indica:

“El Partido en tanto que organización de millones de comunistas, estaba acabado. El grupo de personas en la cumbre se convirtió en el Partido. (Mukhin Ubiystvo 494).

Las muertes de Stalin y Beria… y otras muertes

Junto a las misteriosas circunstancias de la muerte de Beria hay que sumar el considerable número de pruebas de que o bien se dejó que Stalin muriera en el suelo de su dacha tras sufrir una trombosis, o tal vez, fue envenenado. No tenemos tiempo ni espacio para resumir aquí esta cuestión

Sin embargo, no es necesario para nuestros propósitos. La amplia circulación y credibilidad entre rusos de toda orientación política demuestra que tanto la muerte de Stalin como la de Beria fueron muy beneficiosas para la Nomenclatura. Las pruebas son que tanto Beria como Stalin querían una perestroika comunista, una “reestrucuración” del poder político, y no del económico. Nada que ver con la superexplotación capitalista y el despellejamiento que el país ha sufrido bajo el nombre de “perestroika” desde los últimos años 80. Esas pruebas son independientes de otras que puedan demostrar que fueron asesinados.

El resultado inmediato de los fracasos de Stalin y Beria en sus intentos democratizadores fue dejar a la URSS en manos de la dirección del Partido. No llegó ninguna democracia obrera a la Unión Soviética. Los principales líderes del Partido continuaron monopolizando puestos importantes del estado y de la economía, convirtiéndose en un estrato parasitario, explotador, con marcado parecido a sus semejantes de las economías capitalistas.

En su sentido literal, este estrato disfruta hoy del poder, Gorbachov, Yeltsin, Putin y el resto de dirigentes de Rusia y los estados post-soviéticos son todos los antiguos miembros de la dirección del Partido. Durante largo tiempo explotaron a la ciudadanía soviética en su papel de super privilegiados funcionarios. Después, bajo Gorbachov, controlaron el proceso de privatización de la propiedad colectiva que pertenecía a la clase obrera de la URSS, empobreciendo de paso no sólo a los trabajadores, sino a la amplia clase media. Se le ha considerado la mayor expropiación de la historia (13). “La nomenklatura del Partido destruyó la Unión Soviética”. (Bivens & Bernstein; O’Meara; Williamson).
Para esconder su papel en las ejecuciones masivas de los años 30, su éxito en hacer fracasar los intentos estalinistas de democratización, su rechazo para llevar a cabo las reformas de Stalin y de Beria, y en resumen, su rechazo a democratizar la Unión Soviética. Khruschev y los principales líderes del Partido culparon a Stalin de todo, mintiendo sobre la existencia de serias conspiraciones en la URSS en los años 30, y tapando sus papeles protagonistas en las ejecuciones que siguieron.

El “discurso secreto” de Khruschov en 1956 fue el mayor golpe al movimiento comunista mundial de la historia. Dio alas a los anticomunistas de todo el mundo, que decidieron que por una vez había un líder comunista en quien confiar. Los documentos publicados desde el fin de la Unión Soviética afirman que cada una de las acusaciones contra Stalin eran mentiras. Esa evidencia nos lleva, a su vez, a preguntarnos por los motivos reales que llevaron a Khruschov a atacar a Stalin de esa manera. Los investigadores han demostrado ya que las acusaciones “oficiales” contra Beria citadas por Khruschev y los suyos o bien son falsas, o no se basan en ninguna prueba. Los muros de mentiras que rodean estos sucesos nos obligan a preguntarnos: ¿Qué estaba sucediendo en realidad? El presente ensayo sugiere una respuesta.



Conclusiones e investigaciones pendientes

Dado que Stalin preveía la competencia de partidos políticos en su plan de elecciones abiertas, es lógico preguntarse: ¿Cuán democrático hubiera resultado ésto si Stalin hubiera llevado a cabo su plan? Las respuestas a las preguntas sobre la democracia tienen que comenzar con otra cuestión: ¿Qué significa “democracia”?

En países capitalistas industrializados “democracia” significa un sistema en el cual los partidos políticos compiten electoralmente, pero en el que todos están controlados por las elites, extremadamente ricas y autoritarias. Tampoco permite esa “democracia” que el capitalismo en sí mismo pueda ser “botado” del poder. Esta “democracia” es una creación y una técnica de la clase dirigente capitalista; en pocas palabras, es “falta de democracia”.

¿Pudieran haber funcionado en la URSS las elecciones abiertas de candidatos de ciudadanos y grupos de ciudadanos, dentro de los límites de aceptar la dirección de la clase obrera? ¿Pueden funcionar en alguna futura sociedad socialista? ¿Cuál es el papel de la “democracia representativa”, es decir de las elecciones, en una sociedad que persigue la abolición de las clases? Dado que lo recomendado en la Constitución de 1936 nunca se llevó a efecto en la URSS, nunca sabremos las fuerzas y debilidades de esa alternativa. Marx y Engels hicieron importantes deducciones sobre la naturaleza de la democracia proletaria, basándose en la Comuna de París. Es una desgracia que nunca tuviéramos una experiencia de elecciones abiertas en la Unión Soviética de la época de Stalin. Sin duda se hubieran dado avances y retrocesos, de los que podríamos haber aprendido mucho.

Los estudios motivados por el anticomunismo seguirán dando cierta vida al paradigma Khruschev/Guerra Fría/Stalin, paradigma viejo y falso, pero todavía no lo suficientemente desacreditado. Pero el proceso de reinterpretar la historia de la Unión Soviética a la luz de la avalancha de documentos soviéticos que fueron en su día secretos hace mucho que ah empezado en Rusia. Y tendrá lugar pronto en cualquier lugar. Un objetivo principal de este ensayo es introducir a otros en este planteamiento.

Hay un extremo que sorprenderá prácticamente a cualquier lector. Según el “culto a la personalidad”, y la adulación que rodeaba a Stalin, estamos condicionados a la idea de un Stalin como “dictador todopoderoso”. Esta mentira fundamental en el paradigma Khruschev/Guerra Fría, refutada por la investigación aquí reflejada, ha distorsionado totalmente nuestro conocimiento de la historia soviética. De hecho, Stalin nunca fue “todopoderoso”. Fue obstaculizado por los esfuerzos organizados de otros líderes del Partido. Nunca fue capaz de conseguir su meta de reformas constitucionales. Ni tampoco fue capaz de controlar a los Primeros Secretarios y al NKVD.

El “culto” disfrazaba las luchas políticas. Las transcriciones de los Plenos del Comité Central demuestran que aunque, a veces, los líderes bolcheviques estaban directamente en desacuerdo con Stalin, ésto ocurría muy escasamente. Las discusiones políticas no eran puestas en primer plano y dirimidas, sino que eran tratadas de otras maneras. Algunas de estas maneras eran informales, como se hizo en el caso de los Primeros Secretarios en Julio de 1937. Otras veces, el tratamiento eran los métodos policiales, al interpretarse el desacuerdo político como una oposición hostil.

Cualquiera que fuera el mecanismo, el resultado de ese “culto” fue un autoritarismo profundamente antidemocrático. Stalin parece ser uno de los pocos líderes soviéticos en haber comprendido ésto. A lo largo de su vida condenó ese “culto” en numerosas ocasiones (15). Pero, evidentemente, nunca comprendió en toda su extensión lo dañino que podía ser.

Las conclusiones aquí expuestas, basadas prácticamente en su totalidad en investigaciones ajenas, sugieren algunas áreas para otras investigaciones:

- ¿Qué forma puede tomar la “democracia” en una sociedad socialista que se ha puesto como objetivo evolucionar hacia una sociedad sin clases? ¿Hubiera funcionado el proyecto de la Constitución de 1936 tal y como Stalin lo preveía, a efectos de democratizar la Unión Soviética, y devolver al Partido Bolchevique su papel original de ser una organización de revolucionarios dedicados cuya tarea principal era llevar al país hacia el comunismo? ¿O tal vez este modelo incorporaba tantos del concepto burgués capitalista de “democracia” que hubiera dificultado, más que impulsado, la evolución de la URSS hacia el capitalismo?

- ¿Cuál es el papel más adecuado para el Partido Comunista en una sociedad de este tipo?

- ¿Cuáles son las formas de liderazgo compatibles con el reforzamiento democrático de la clase obrera? ¿Qué formas de liderazgo político (y económico) están en contradicción con estas metas?

Una vez que ponemos en cuestión si unas “elecciones” y un “gobierno representativo” son suficientes para que el Estado exprese de trabajadores y campesinos, podemos pensar que la Constitución de 1936, incluso si se hubiera llevado a la práctica, tampoco hubiera conseguido ésto. Ésto puede sugerirnos que la “solución” no pasa por hacer más fuerte al Estado y más débil al Partido, como parece que pensaban Stalin y Beria. Los marxistas creen que el Estado es siempre dirigido por una clase u otra, por lo que si una nueva clase dirigente surge de la elite del Partido, o de cualquier otro lugar de la sociedad, lo dirigirá y cambiará e estado para hacer esa dirección más efectiva. Y éso nos demuestra que la distinción Estado/Partido es artificial y falaz, y debe ser eliminada.

Los beneficios materiales de los altos funcionarios del Partido debieron jugar un importante, incluso decisivo, papel en el desarrollo del estrato llamado nomenklatura. Probablemente, la evidente intención de Stalin de impedir al Partido regir de forma directa el estado, devolviéndolo a “agitación y propaganda”, sugiere un conocimiento de esta contradicción por parte de Stalin, y tal vez de otros. ¿Hasta qué nivel fueron las amplias diferencias salariales para estimular la industrialización en la URSS? Si fueron esenciales, ¿fue un error permitir a los miembros del Partido acceder a privilegios materiales (altos salarios, viviendas especiales, tiendas especiales)? El contexto político en el que se toman estas decisiones, a finales de los años 20 y principios de los 30, necesita ser analizado más profundamente. Las discusiones, que por ahora no están disponibles, sobre el “salario máximo” del Partido, necesitan ser desveladas y estudiadas.

Zhukov y Mukhin creen que la táctica que atribuyen a Stalin y Beria, (la de apartar a los dirigentes del Partido de dirigir el Estado) fue, en efecto, la mejor ocasión de exhibir la degeneración del Partido. Como sugiero más arriba, tal vez la auténtica causa de la degeneración es la defensa de sus propios privilegios, y no la contradicción “rojo versus experto”, en sí misma.

Desde luego que los incentivos materiales fueron considerados necesarios, en primer lugar, para reclutar intelectuales expertos, pero burgueses, anticomunistas y anti-clase obrera, para ayudar a construir la base industrial de la URSS. A partir de esto, puede argumentarse que los salarios más altos fueron necesarios para animar a los técnicos expertos (incluyendo trabajadores expertos) a unirse al Partido Bolchevique, o para trabajar muy duro, en adversas condiciones laborales y vitales, a menudo poniendo en peligro la salud, y sacrificando la vida familiar. Partiendo de esto el amplio abanico de desigualdades, similares a las que se dan en el capitalismo, pudieron ser y fueron justificadas.

Tal vez Stalin y Beria creyeron que devolver al Partido a una función puramente política hubiera evitado la degeneración. Ya que su plan (en el caso de que fuera suyo) nunca se ejecutó, nunca podremos saberlo. Pero sospecho que la cuestión de los “incentivos materiales”, y la consecuente desigualdad económica, es la fundamental. En sus conversaciones con Félix Chuev, el viejo Molótov reflexionaba sobre la necesidad del igualitarismo, expresando su preocupación por el futuro del socialismo en la URSS, debido a la creciente desigualdad. Molótov no situaba las raíces de este desarrollo en los tiempos de Lenin ni de Stalin. De hecho, al igual que Stalin, era incapaz de mirar críticamente el legado de Lenin, aunque la necesidad de mantener y aumentar ciertas desigualdades de cara a aumentar la producción se remonta, al menos, hasta Lenin, e incluso al Marx de la Crítica al Programa de Gotha.

Las preguntas que nos hacemos reflejan inevitablemente y exponen nuestras preocupaciones políticas personales, y las mías no son ninguna excepción. Creo que la historia del Partido Bolchevique durante los años de Stalin, deformada por las mentiras anticomunistas y aún pendiente de ser escrita, tiene mucho que enseñar a las futuras generaciones. Los activistas políticos que busque en el pasado como guía, y los investigadores académicos con conciencia política, que creen que sus mejores contribuciones a un mundo mejor pueden ser aportadas del estudio de tales luchas del pasado, tienen una buena cantidad de cosas que aprender del legado de la Unión Soviética.

Como marinos medievales, guiados por mapas en los que había más imaginación que datos, hemos navegado erróneamente guiados por las historias oficiales de la URSS que son falsas en su mayoría. El proceso de descubrir la historia real del primer experimento socialista acaba de empezar. Como cualquier otro lector de este ensayo comprobará, creo que esto de una importancia inmensa para nuestro futuro.

FIN




Notas

1) Texto completo de la edición según Zhukov. Ver también la opinión de Zhukov en Tayny 270-27, en donde también se reproduce el texto.

2) Otra lectura de los archivos sugiere que las cifras pudieran ser 6,6 y ver Khlevniuk O., et al. eds. Politburó TsK VKP(b) i Sovet Ministrov SSSR 1945-1953. Moscow: ROSSPEN, 2002, 428-431.

3) Pyzhikov atribuye este impulse democrático a los leningradenses, especialmente a Voznesensky. (Ver también su artículo “N. A. Voznesensky” en http://www.aki.ru/id/new/ek5.htm) Esto supondría también el apoyo de Zhadanov, aunque esta protección no “encaja” en la teoría de Pyzhikov sobre que las fuerzas más pro-capitalistas –Voznesensky y sus colegas de Leningrado- fueran las más democráticas. Y tampoco explica, ya que el grupo leningradense conservó su fuerza hasta 1947, por qué no fue adoptado el borrador. Ni indica, ni mucho menos prueba, alguna de las necesarias concomitancias entre la orientación de Voznesensky pro-capitalista y consumista, por la cual era famoso, y la democracia política. Y finalmente no indica que Stalin no la apoyó.

4) Según Zhores Medvedev, los archivos personales de Stalin fueron destruídos inmediatamente tras su muerte. (Medvedev, Sekretnyi). Si así fuera, es razonable suponer, como lo hace Mukhin (Ubiystvo 612) que algunas de sus ideas eran realmente peligrosas, y entre ellas, las ideas expresadas en estos encuentros. Mi análisis aquí y más abajo es principalmente el de Mukhin, Ch. 13 y Medvedev, op. cit.

5) Fue muy probablemente pensado como medida de unificación. Cada una de las repúblicas constituyentes de la URSS mantuvo su propio partido: Partido Comunista de Ucrania, de Georgia, etc… Ésto ha llevado a algunos líderes del Partido a pensar que Rusia, la mayor de las repúblicas, pero que no tenía partido propio, estaba en desventaja. Aparentemente una de las acusaciones más serias contra los líderes juzgados y ejecutados en el “Asunto de Leningrado” tras la post-guerra era la de que estaban planeando formar un Partido propiamente ruso, y trasladar la capital de la república rusa (no la de la URSS propiamente dicha) a Leningrado. Puede ser que ésto hubiera hecho a Rusia más poderosa, exacerbando el chauvinismo granruso, cuando lo que el momento pedía era reforzar la unidad de las diversas nacionalidades soviéticas. Ver David Brandenberger, “Stalin, the Leningrad Affair, and the Limits of Poswar Russocentrism”. Russian Review 63 (2004), 241-255.

6) El puesto de “Primer Secretario” fue creado tras la muerte de Stalin para Khruschev.

7) Citado en Mukhin, 617.

8) La publicación más antigua que he encontrado ha sido el periódico de izquierdas Sovetskaia Rocía, del 13 de Enero 2000 http://www.kprf.ru/analytics/10828.shtml; en inglés: http://www.northstarcompass.org/nsc0004/stal1952.htm.

9) Mukhin cree que fue una equivocación fatal. Se basa en que el interés de la nomenclatura del Partido era que Stalin muriera mientras fuera Secretario del Comité Central (a pesar de que no era ya “Secretario General”), y jefe de Estado; en una palabra, mientras aún estaba unido, en una sola persona, la jefatura del Partido y la del País. Su sucesor como Secretario del C.C. sería más aceptado por el país y el gobierno también como jefe de Estado. Si ésto era así, la maniobra para apartar a la nomenclatura del Partido de la dirección sería el fin. (Mukhin, Ubiystvo, 604 & Ch. 13).

10) He extraído de las largas consideraciones sobre las reformas de Beria, tanto efectuadas como solo propuestas, de Kokurin and Pozhalov, Starkov, Knight y Mukhin, Ubiystvo. Todos los libros recientes sobre Beria citados en la biblioteca también lo analizan.

11) En su “Discurso Secreto”, Khruschev también denunció el “Complot de los Médicos” como un montaje. Pero tuvo el cinismo de culpar a Beria, quien fue de hecho quien puso a la investigación, mientras alababa a Kruglov, jefe del NKVD que dirigió el montaje, a quién Khruschev devolvió la pertenencia al Comité Central, y que estaba sentado en el auditorio mientras hablaba Khruschev.

12) Existen muchas pruebas de que Beria fue asesinado el mismo día de su detención. Su hijo Sergo Beria, en muchas de sus memorias, afirma que los funcionarios le comunicaron que su padre no estaba presente en el “juicio”. Mukhin dice que Baybakov, el único superviviente del Comité Central de 1953, afirmó que Beria ya estaba muerto en el Pleno de Julio de 1953, pero sus miembros no lo sabían aún. (Sergo Beria; Mukhin, Ubiystvo 375). Amy Knight, p. 200, informa de que el mismo Khruschev afirmó dos veces que había sido asesinado el 26 de Junio de 1953, pero que después cambió esta historia. Mientras, se dijo que los documentos del juicio a Beria habían sido “robados” de los archivos, por lo que ni su existencia puede ser comprobada. (Khinshtein 2003). Sin embargo, algunos investigadores como Shukholminov (pp. 61-62), siguen considerando las pruebas del asesinato de Beria poco convincentes.

13) Este término, “el mayor robo de la historia”, para describir la “privatización” de la riqueza estatal de la URSS, que fue creada colectivamente, y, en un principio, poseída colectivamente. Para unos pocos ejemplos ver:

“The Russian Oligarchy: Wellcome to the Real World”, The Russian Journal March 17 2003, en http://www.russianjournal.com/news/cnews-article.shtml?nd=36013;
Raymond Baker, Centre for International Policy, “A Clear and Present Danger”, Australian Broadcasting Corp, 2003, en http://www.abc.net.au/4corners/stories/s296563.htm .

14) En Noviembre de 2005 preparo un artículo documentando las mentiras del “Informe Secreto” de Khruschev, cuya publicación será en Febrero de 2006, 50º aniversario de su discurso.

15) Roy Medvedev, Let History Judge: The Origins and Consequences of Stalinism, menciona un cierto número de párrafos en los que Stalin hace ésto. Ver pp. 150, 507, 512, 538, 547 de la edición de 1971 de Knopf.

Bibliografía complementaria para la Parte II

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Fuente: http://www.redaccionpopular.com/articulo/stalin-y-la-lucha-por-la-reforma-democratica



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