martes, 26 de noviembre de 2013

Stalin y la lucha por la reforma democrática (Parte I)

GROVER FURR
Universidad Estatal de Montclair, Nueva Jersey

Primera Parte

Segunda parte: http://fusilablealamanecer.blogspot.com.es/2013/11/stalin-y-la-lucha-por-la-reforma_27.html

-Capítulo 1º

Introducción: 


Este artículo destaca los intentos de José Stalin, desde los años 30 hasta su muerte, para democratizar el gobierno de la Unión Soviética.

Esta afirmación, y el artículo, sorprenderá a muchos, y escandalizará a algunos. De hecho, mi sorpresa ante los resultados de esta investigación me llevó a escribir este artículo. He sospechado durante mucho tiempo que la versión tipo "guerra fría" de la historia soviética tenía serios agujeros. Pero así todo, no estaba preparado para la magnitud de las falsedades de las que he tenido conocimiento.

Esta historia es bien conocida en Rusia, en donde el respeto e incluso la admiración de Stalin es común. Yuri Zhukov, el principal historiador ruso que avanzó el paradigma de "Stalin, demócrata", y cuyos trabajos son la mas importante fuente individual aun cuando no la única para este artículo, es una figura principal, relacionada con la Academia de Ciencias. Sus trabajos son ampliamente conocidos.

Sin embargo, esta historia, y los hechos que la apoyan, son virtualmente desconocidos fuera de Rusia, en donde el paradigma de la Guerra Fría "Stalin, malvado" domina tanto lo publicado que los trabajos aquí citados aún están escasamente nombrados.

Por ello, muchas de las fuentes secundarias usadas en el artículo, así como las fuentes secundarias, desde luego, sólo son accesibles en la lengua rusa.

Este artículo no solamente informa a los lectores de nuevos hechos, y de sus interpretaciones sobre la historia de la U.R.S.S. Es más bien un intento de llevar a los lectores no-rusos el resultado de nuevas investigaciones, basadas en los archivos soviéticos, sobre el periodo de Stalin y sobre el mismo Stalin. Los hechos discutidos en el mismo son compatibles con determinado rango de paradigmas históricos soviéticos, en la medida en que ayudan a desechar un determinado número de otras interpretaciones. Serán inaceptables por completo (e incluso escandalosos) para aquellos cuyas perspectivas políticas e históricas se basan en unas nociones erróneas y basadas en la Guerra Fría sobre el "totalitarismo" soviético y el "terror" estalinista.

La interpretación kruscheviana de Stalin como un ser hambriento de poder, traidor al legado de Lenin, se creó para que se ajustara a las necesidades de la nomenklatura del Partido Comunista en los años 50. Pero enseña parecidos muy cercanos y comparte muchas premisas con el discurso canónico sobre Stalin heredado de la Guerra Fría, que estuvo al servicio del deseo de las elites capitalistas de presentar las luchas por el comunismo, o cualquier lucha de la clase obrera por el poder, como un camino que dirige necesariamente a algún tipo de horror.

Se ajusta también a la necesidad del troskismo de argumentar que la derrota de Trotsky, el "revolucionario auténtico", sólo pudo venir de la mano de un dictador que, se supone, violó cada uno de los principios por los que lucho la Revolución. Kruschevistas, anti-comunistas de la Guerra Fría, y los paradigmas trostkistas sobre la historia soviética son similares en su dependencia de una demonización de Stalin, de su liderazgo, y de la URSS durante su mandato.

La visión sobre Stalin presentada en este ensayo es compatible con otros paradigmas históricos contradictorios. Las interpretaciones comunistas anti-revisionistas y post-maoístas de la historia soviética contemplan a Stalin como un heredero lógico y creativo del legado de Lenin, si bien fracasado en ciertos aspectos. Igualmente muchos nacionalistas rusos, que difícilmente aprobarían los logros de Stalin en tanto comunista, le respetan como el responsable de convertir a Rusia en una potencia industrial y militar. Stalin es para todos ellos una figura esencial, si bien en formas muy distintas.

Este trabajo no intenta "rehabilitar" a Stalin. Estoy de acuerdo con Yuri Zhukov cuando escribe:
"Debo sinceramente decir que me opongo a la rehabilitación de Stalin, porque me opongo a las rehabilitaciones en general. Nada ni nadie en la historia debe de ser rehabilitado, sino que debemos descubrir la verdad, y decirla. Sin embargo, desde los tiempos de Kruschev las únicas víctimas de las represiones de Stalin de las que habremos oído hablar son aquellos que tomaron parte en ellas, o que las facilitaron, y quien no se opuso a ellas". (Zhukov, KP Nov. 21 02)

Tampoco deseo yo sugerir que, en el caso de que Stalin hubiera conseguido todas las metas, los muchos y variados problemas de la construcción del socialismo y del comunismo hubieran sido resueltos.
A lo largo del periodo que este ensayo analiza, el liderazgo de Stalin se preocupó no solo de potenciar la democracia en el gobierno del estado, sino de favorecer también la democracia interna en el Partido. Este punto, importante y relacionado, requiere un estudio por separado, y no es el punto central de este ensayo. A pesar de que el concepto de "democracia" es conocido, pudiera tener un significado diferente en el contexto de un partido guiado por el centralismo democrático, formado por miembros voluntarios, que en el contexto de un gran estado de ciudadanos en el cual no pueden darse por supuestas bases de consenso político.

Este artículo se ha basado en fuentes de primera mano siempre que ha sido posible. Pero descansa mas sólidamente en los trabajos académicos de historiadores rusos que tienen acceso a documentos no publicados, ó muy recientemente publicados, de los archivos soviéticos. Muchos documentos soviéticos de gran importancia solo son accesibles a académicos con acceso privilegiado. Muchos otros permanecen completamente secuestrados y "clasificados", incluyendo mucho del archivo personal de Stalin, los materiales pre-judiciales de investigación de los procesos de Moscú de 1936-1938, los materiales de investigación sobre el affaire Tukhachevskii de 1937, y muchos otros.



Yuri Zhukov describe la situación archivística de la siguiente manera:

Con el principio de la perestroika, uno de cuyos slogans era glasnost... el archivo del Kremlin, antes cerrado a los investigadores, se liquidó. Sus contenidos empezaron a ser trasladados [a varios archivos públicos G.F.]. Este proceso comenzó, pero no se completó. Sin ninguna publicidad o explicación de ningún tipo, en 1996 los materiales más importantes y esenciales fueron reclasificados otra vez, escondidos en el archivo del Presidente de la Federación Rusa. Pronto quedaron claras las razones para esta operación a escondidas: permitió la resurrección de uno de los dos viejos y lamentables mitos (6).

Zhukov se refiere con esto a "Stalin el malvado" y "Stalin el gran líder". Solo el primero de estos mitos es familiar a los lectores de la historiografía occidental y anti-comunista. Pero ambas escuelas están bien representadas en Rusia y la Comunidad de Estados Independientes.

Uno de los libros de Zhukov, base de mucho contenido de este artículo, se titula Inoy Stalin "Un Stalin diferente", "diferente" de los mitos, más cerca de la verdad, basado en los recientemente documentos de archivo desclasificados. Su cubierta presenta una fotografía de Stalin y frente a ella, la misma fotografía en negativo: su opuesto. Solo en raras ocasiones usa Zhukov fuentes de segunda mano. En su mayoría cita documentos de archivo no publicados, o recientemente desclasificados y publicados. El cuadro que describe de la política del Politburo de 1934 a 1938 es muy diferente de todo aquello que tenga que ver con los mitos que rechaza.

Zhukov acaba su Introducción con estas palabras:

“No alardeo de haber dado final a la tarea, o de incontrovertibilidad. Intento solo una tarea, evitar puntos de vista preconcebidos, evitar los dos mitos; intentar reconstruir el pasado, una vez muy conocido, pero ahora olvidado intencionalmente, deliberadamente no nombrado, ignorado por todos.”

Siguiendo a Zhukov, este artículo también intenta mantenerse al margen de ambos mitos.
Bajo estas condiciones cualquier conclusión debe quedar como un intento. He probado a usar de una manera sensata todos los materiales, ya fueran de primera mano o secundarios. A fin de procurar no interrumpir el texto he colocado las fuentes de referencia al final de cada párrafo. He utilizado las clásicas notas numeradas a pié de página cuando he creído que se necesitaban notas mas largas y aclaratorias.
La investigación que este artículo resume tiene importantes consecuencias para aquellos de nosotros que queremos llevar adelante un análisis de clase de la historia, incluyendo la historia de la Unión Soviética.
Uno de los mejores investigadores norteamercianos del periodo de Stalin en la URSS, J. Arch Getty, ha denominado la investigación histórica realizada durante el periodo de la Guerra Fria "productos propagandísticos", "investigación" que no merece ni la crítica ni la corrección de algunas de sus partes, pero que debe de ser hecha de nuevo desde el principio (4). Coincido con Getty, pero debiera añadirse que esta investigación tendenciosa, "política" y deshonesta se sigue produciendo hoy en día.

El paradigma Guerra Fría-Khruschevita ha sido el punto de vista dominante de la historia de los "años de Stalin". La investigación que tratamos aquí puede ayudar a una aclaración de la materia, "un principio desde el mismo principio". La verdad que al final surge tendrá también un gran significado para el proyecto marxista de comprender el mundo para cambiarlo, de la construcción de una sociedad sin clases de justicia económica y social.
En la sección final del ensayo he subrayado algunas áreas para posterior investigación sugerida por los resultados del artículo.

Una nueva Constitución

En Diciembre de 1936 el 8º Congreso Extraordinario de los Soviets aprobó el borrador de la nueva constitución soviética. Convocó una votación secreta y unas elecciones abiertas. (Zhukov, Inoy 307-9)
Se admitieron candidatos no solo del Partido Bolchevique -denominado entonces Partido Comunista de la Unión (bolchevique)- sino también de otros grupos de ciudadanos, basados en la residencia, afiliación (tales como grupos religiosos), u organizaciones de empresa. Esto nunca se llevó a cabo. Nunca hubo elecciones abiertas.

Los aspectos democráticos de la Constitución se incluyeron ante la expresa insistencia de Joseph Stalin. Junto a sus más cercanos colaboradores en el Politburó del Partido Bolchevique, Stalin luchó tenazmente para mantener este proyecto (Getty, "State"). El, y ellos, cedieron sólo cuando se enfrentaron al rechazo total por parte del Comité Central del Partido, y ante el pánico que rodeó el descubrimiento de serias conspiraciones, en colaboración con el fascismo alemán y japonés para derrocar el gobierno soviético.
En Enero de 1935 el Politburó asignó el trabajo de delinear los contenidos de una nueva constitución a Avel Ynukidze (6) quien, algunos meses mas tarde, volvió con una sugerencia de elecciones abiertas. Casi inmediatamente, el 25 de Enero de 1935, Stalin expresó su desacuerdo con la propuesta de Yenukidze, insistiendo en elecciones secretas (Zhukov, Inoy 116-21).

Stalin hizo público este desacuerdo de una manera muy notoria en Marzo de 1936, durante una entrevista con el magnate de la prensa americana Roy Howard. Stalin declaró que la Constitución soviética que todas las votaciones serian secretas. El voto tendría una base de igualdad, teniendo el mismo valor el voto de un campesino que el de un obrero (7); una base territorial, como en Occidente, en vez de acuerdo con el status, como en la época zarista, o lugar de empleo.; y directo: todos los Soviets se elegirian por los ciudadanos, no por representantes indirectos. (Entrevista Stalin-Howard, Zhukov, Repressii" 5-6).

Stalin: "Adoptaremos probablemente nuestra nueva constitución a finales de este año. La comisión encargada de redactarla esta trabajando y terminará pronto su trabajo. Como ya se ha anunciado, de acuerdo con la nueva constitución, el sufragio será universal, igual, directo y secreto". (Entrevista Stalin-Howard 13).

Y lo más importante es que Stalin declaró que en todas las elecciones participarían diferentes fuerzas políticas:

“Usted ahora está confundido por el hecho de que solo un partido se presentará a las elecciones. Y no puede ver como una contienda electoral puede tener lugar en estas condiciones. Evidentemente, los candidatos serán presentados no solo por el Partido Comunista, sino por toda clase de organizaciones públicas, ajenas al Partido. Y tenemos centenares de ellas. No tenemos partidos en liza más que en la medida en que tenemos una clase capitalista en lucha con una clase trabajadora que es explotada por los capitalistas. Nuestra sociedad consiste exclusivamente de trabajadores libres del campo y de la ciudad; trabajadores, campesinos e intelectuales. Cada una de estas capas tienen sus especiales intereses y los expresan a través de las numerosas organizaciones que existen.” (13-14)

Diferentes organizaciones ciudadanas presentarían candidatos que competirían con los candidatos del Partido Comunista. Stalin declaró a Howard que los ciudadanos tacharían los nombres de todos los candidatos excepto de aquellos a quienes votaran.

También apoyó la importancia de unas elecciones en competencia para luchar contra la burocracia:
“Usted podría pensar que no se darán elecciones. Pero las habrá, y preveo campañas muy movidas. No son pocas las instituciones en nuestro país que funcionan mal. Se dan casos en que este o aquel gobierno local no son capaces de satisfacer esta o aquella de las variadas y crecientes necesidades de los trabajadores de la ciudad y del campo. ¿Ha construido una buena escuela o no? ¿Ha mejorado las condiciones de vivienda? ¿Es usted un burócrata? ¿Ha contribuido usted a hacer más eficaz nuestro trabajo y nuestras vidas mas cultivadas? Así serán los criterios con los que millones de electores medirán lo adecuado de los candidatos, rechazarán los no aptos, suprimirán sus nombres de las listas de candidatos y favorecerán y elegirán a los mejores. Si, las campañas electorales serán reñidas, y girarán en torno a numerosos y agudos problemas, sobre todo de naturaleza práctica, de primera importancia para el pueblo. Nuestro nuevo sistema electoral reforzará todas las instituciones y organizaciones y las obligará a mejorar su trabajo. El sufragio universal, igualitario, directo y secreto será un látigo en manos del pueblo contra los órganos gubernamentales que funcionen mal. En mi opinión, la nueva constitución soviética será la constitución más democrática del mundo” (15).

A partir de este punto, Stalin y los miembros del Politburó más cercanos a él, Vyacheslav Molotov y Andrei Zhadanov se declararon a favor de elecciones abiertas y secretas en todas las discusiones dentro del liderazgo del Partido. (Zhukov, Inoy, 207-10; Entrevista Stalin-Howard).

Stalin también insistió en el hecho de que muchos ciudadanos soviéticos, que habían sido privados de sus derechos, los recuperarían. Esto incluía miembros de las clases explotadoras tales como terratenientes, y aquellos que habían luchado contra los bolcheviques durante la Guerra Civil de 1918-1921, los conocidos como "guardias blancos", así como aquellos condenados por algunos crímenes (como hoy en día en los EEUU). Los grupos mas importantes y probablemente mas numerosos entre los lishentsy ("despojados") fueron dos: los "kulaks", los principales objetivos durante los movimientos por la colectivización, unos años antes, y los que habían violado la "ley de los tres oídos" (8) que habían robado propiedades estatales, a menudo cereal, a veces simplemente para evitar el hambre. (Zhukov, Inoy 187)

Estas reformas electorales hubieran sido innecesarias, excepto si la dirección estalinista quería cambiar los modos en que era gobernada la Unión Soviética. Lo que perseguían era sacar al Partido Comunista de la dirección directa de la Unión Soviética.

Durante la Revolución Rusa y los críticos años que siguieron, la URSS había sido gobernada por una jerarquía electa de "soviets" ("consejos"), del nivel local hasta el nacional, con el Soviet Supremo como la sección legislativa, el Consejo de Comisarios del Pueblo como el ejecutivo, y el Secretario de este Consejo como cabeza del Estado. Pero en realidad, a todos los niveles, la elección de estos había estado en manos del Partido bolchevique. Hubo elecciones, pero el nombramiento directo por parte de los líderes del Partido, denominada "cooptación" era también habitual. Incluso las elecciones fueron controladas por el Partido, ya que nadie podía optar a presentarse a menos que contara con la aprobación de los dirigentes del Partido.
Esto para los bolcheviques era lógico. Era la forma que la dictadura del proletariado tomaba en las condiciones históricas específicas en la Unión Soviética revolucionaria y post-revolucionaria. Bajo la Nueva Política Económica, o NEP, (9), el trabajo y las capacidades de los explotadores se necesitaron. Pero solamente en orden a ponerse al servicio de la dictadura del proletariado, del socialismo. No se permitió reconstruir las relaciones capitalistas mas allá de ciertos límites, ni recuperar poder político.

Durante los años 20 y principios de los 30 el Partido bolchevique reclutó miembros entre la clase trabajadora de forma intensa. Hacia el fin de los años 20 la mayoría de los miembros del Partido eran trabajadores y un alto porcentaje de los trabajadores estaban en el Partido. Este reclutamiento masivo y los grandes proyectos de educación política tuvieron lugar simultáneamente a las tremendas tensiones del primer Plan quinquenal, la industrialización a marchas forzadas, y la colectivización en gran medida forzada de granjas individuales, a colectivas (kolkhoz) o soviéticas (sovkhoz). La dirección bolchevique fue tan sincera en su intento de proletarizar el Partido como exitosa en los resultados (Rigby, 167-8; 184; 199).

Stalin y sus seguidores dentro del Politburó dieron determinados motivos para respaldar su voluntad de democratizar la Unión Soviética. Esas razones refuerzan la creencia de esa dirección de que un nuevo estado de socialismo se había alcanzado.

La mayor parte de los campesinos estaban en granjas colectivas. Con un descenso mensual de granjas individuales, la dirección estalinista pensó que, objetivamente, los campesinos ya no constituían una clase socio-económica independiente. Los campesinos eran más parecidos que diferentes a los trabajadores.
Stalin argumentaba que, con el rápido crecimiento de la industria soviética, y sobre todo con la clase obrera controlando el poder político a través del Partido bolchevique, la palabra "proletariado" ya no era adecuada. "Proletariado", declaró Stalin, define la clase trabajadora bajo una explotación capitalista, o trabajando bajo relaciones capitalistas de producción, tales como las existentes durante los primeros doce años de la Unión Soviética, especialmente durante la NEP. Pero una vez abolida la explotación directa de los trabajadores por los capitalistas para beneficio, la clase trabajadora no debiera de ser llamada "proletariado".

Según este punto de vista, los explotadores de trabajo ajeno ya no existían. Los trabajadores, que ahora dirigían el país en su propio interés a través del Partido Bolchevique, no eran ya el clásico proletariado. Por tanto, la "dictadura del proletariado" ya no era un concepto pertinente. Esas condiciones nuevas suponían un nuevo tipo de estado. (Zhukov, Inoy, 231; 292; Stalin, "Borrador" 800-1).



Notas

1 La versión de León Trotsky de la historia soviética precedió a la de Khruschev, y se ensambla con esta última como una especie de versión "izquierdista", a pesar de su falta de prestigio fuera de los círculos trotskistas. Tanto la versión trotskista como la khruchevista vierten una imagen extremadamente negativa de Stalin; el término "demonizar" no es ninguna exageración. Sobre Trotsky, ver McNeal.
2 El extendido uso del término "terror" para caracterizar el periodo de historia soviética desde más o menos mediados de 1937 hasta 1939-40 puede achacarse a una aceptación acrítica del tendencioso y poco fiable trabajo de 1973 "El Gran Terror". El término es tan inexacto como polémico. Ver "Fear and Belief in the URSS's Gran Terror: Response a Arrest, 1935-1939, Slavic Reviw 45 (1986), 213-214. Thurston replicó y criticó el intento de Conquest de defender el término en "On Desk-Bound Parochialism, Commonsense Perspectives, and Lousy Evidence: A Reply to Robert Conquest." Slavic Review 45 (1986), 238-244. Ver también "Social Dimensions of Stalinist Rule: Humor and Terror in the USSR, 1935-1941." de Thurston,"Social Dimensions of Stalinist Rule: Humor and Terror in the USSR, 1935-1941." Journal of Social History 24, No. 3 (1991) 541-562; Life and Terror Ch. 5, 137-163.
3 El pensamiento marxista-leninista rechaza la "democracia representativa" capitalista por constituir esencialmente una cortina de humo para el control de las élites. Muchos pensadores políticos no-marxistas están de acuerdo con ello. Por ejemplo, ver Lewis H. Lapham (editor de Harper's Magazine), "Lights, Camera, Democracy! On the conventions of a make-believe republic," Harper's Magazine, Agusto 1996, 33-38.
4 Citado por Yuri Zhukov "Zhupel Stalina", Komsomolskaia Pravda Nov. 5 2002. El profesor Getty me ha confirmado esto en un e-mail.
5 El nombre del Partido fue cambiando en 1952 a Partido Comunista de la Unión Soviética.
6 Yenukidze, un viero revolucionario, paisano georgiano y amigo de Stalin, ocupo durante largo tiempo una posición preeminente en el Gobierno soviético, y nunca ha sido relacionado con ninguno de los grupos de oposición en los años 20. En esta época estaba al mando de la Guardia del Kremlin. Al cabo de unos pocos meses fue uno de los primeros en ser denunciado como miembro de un plan para un "golpe de mano" contra el liderazgo de Stalin. Zhukov (KP, 14 de Nov. 2002) indica que esto debió de ser especialmente irritante para Stalin.
7 La II Parte, Capítulo 3, Artículo 9 de la Constitución soviética de 1924, vigente en este momento, dio a los habitantes de las ciudades una elevadísima influencia social; un delegado soviético por cada 25.000 votantes urbanos, y un delegado por cada 125.000 votantes del campo. Esto estaba de acuerdo con el muy superior apoyo al socialismo por parte de los trabajadores, y con el concepto marxista del estado como dictadura del proletariado.
8 Esto, de hecho, no es una ley, sino "una decisión del Comité Ejecutivo, y el Consejo de Comisarios Populares", y, por lo tanto, de las áreas legislativa y ejecutiva del gobierno. El hecho de que sea llamada "ley" incluso en el ámbito académico demuestra que la mayoría de los que se refieren a ella ni siquiera lo han leído. Está impreso en Tragediia Sovetskoy Derevni. Kollektivizatsiia I Raskulachivanie. Documenty I Materialy. 1927-1939. Tom 3. Konets 1930-1933 (Moscow: ROSSPEN, 2001), No. 160, pp. 453-4, y en Sobranie zakonov i rasporiazhenii Raboche-Krest'ianskogo Pravitel'stva SSSR, chast' I, 1932, pp. 583-584. Mis agradecimientos al Dr. G•bor T. Rittersporn por esta última cita.
9 Para reconstruir la economía lo más rápidamente posible tras la devastación de la Guerra Civil y la consiguiente hambruna, los bolcheviques permitieron cierto florecimiento del capital y favorecieron ciertos negocios privados, siempre bajo el control gubernamental. Es lo que se denominó la Nueva Política Económica (NEP)

-Capítulo 2 º

La lucha contra la burocracia


El liderazgo estalinista también estaba preocupado por el papel del Partido en este nuevo estadio del socialismo. El mismo Stalin planteó la lucha contra el "burocratismo" con gran fuerza desde una fecha tan temprana como su Informe al 17ª Congreso del Partido en Enero de 1934. (*10). Stalin, Molótof y otros denominaron al nuevo sistema electoral un "arma contra la burocratización".

Los líderes del Partido controlaban el gobierno, tanto decidiendo quien entraba en los Soviets como ejerciendo diversas formas de fiscalización o revisión sobre lo que los ministerios hacían. Dirigiéndose al 7º Congreso de los Soviets el 6 Febrero de 1935, Molotov dijo que las elecciones secretas "golpearán con gran fuerza a los elementos burocráticos y les propinarán un util shock". El informe de Yenukidze no recomendaba, ni indicaba, elecciones secretas ni la ampliación de los derechos civiles. (Stalin, Informe al 17º Congreso del P.C.; Zhukov, Inoy 124).


Los ministros y sus gabinetes tenían que saber sobre los asuntos de los que se encargaban, si querían ser eficaces en la producción. Esto significaba educación, y también conocimientos técnicos en su campo. Pero los líderes del Partido a menudo hicieron sus carreras solamente mediante una ascensión por los escalones del Partido. No se necesitaba ningún conocimiento técnico para esta clase de ascenso. Más bien se requerían criterios políticos. Estos funcionarios del Partido ejercieron el control, pero les faltaban los conocimientos prácticos que en teoría les hubieran facilitado una buena supervisión. (Stalin-Howard Entrevista, Zhukov, Inoy, 305; Zhukov, "Represii" 6.

Esto es, en apariencia, lo que la dirección de Stalin entendía por "burocratismo". A pesar de contemplarlo como algo peligroso -en lo que coincidían con toda la corriente marxista- no lo consideraban inevitable. Más bien pensaron que podría ser derrotado modificando el papel del Partido en una sociedad socialista.
El concepto de democracia que Stalin y sus seguidores en la dirección del Partido deseaban aplicar en la Unión Soviética incluía un cambio cualitativo en el papel del Partido bolchevique en el seno de la sociedad.
Aquellos documentos que fueron puestos a disposición de los investigadores nos permiten comprender que ya hacia el fin de la década de los 30 se llevaron a cabo algunos intentos de separación entre el Partido y el Estado, y de poner límites de una forma sustancial al papel del Partido en la vida del país. (Zhukov, Tayny 8)
Stalin y los suyos continuaron la lucha contra la oposición de otros elementos en el Partido bolchevique, resueltamente, pero con cada vez menos posibilidades de victoria, hasta la muerte de Stalin en 1953. La decisión de Lavrentii Beria de continuar esta lucha parece ser la auténtica causa de su muerte a manos de Khruschev y otros, bien en forma judicial, mediante un proceso basado en acusaciones inventadas en Diciembre de 1953 , o bien -como muchas pruebas sugieren- mediante el simple asesinato, en Junio de ese mismo año.

El Artículo 3 de la Constitución de 1936 manifiesta: "En la URSS todo el poder pertenece a los trabajadores de la ciudad y del campo, representado por los Soviets de Diputados Obreros". El Partido Comunista se menciona en el Artículo 126 como " la vanguardia de la clase obrera en la lucha por reforzar y desarrollar el sistema socialista, y es el núcleo dirigente de todas las organizaciones de trabajadores, tanto estatales como públicas". En otras palabras, El Partido dirigía 'organizaciones', pero no los órganos legislativos o ejecutivos del Estado. (Constitución de 1936; Zhukov, Tayny 29-30).

Parece ser que Stalin creyó que una vez apartado el Partido del control directo sobre la sociedad, su papel debiera quedar limitado a la agitación y a la propaganda, y a la participación en la selección de cuadros. ¿Qué hubiera significado esto? Tal lo vez algo como lo siguiente.
- El Partido regresaría a su función esencial de ganar a la gente para los ideales del comunismo.
- Esto significaría el fin de las sinecuras y de los chollos, y la vuelta al estilo de trabajo duro y dedicación desprendida que caracterizó a los bolcheviques durante el zarismo, la Revolución y la Guerra Civil, el período de la NEP y el durísimo período de los planes de industrialización y colectivización. Durante estos períodos la militancia en el Partido, para la mayoría, significó trabajo duro y sacrificios, a menudo entre gente ajena al Partido, mucha de la cual era hostil a los bolcheviques. Era tarea necesaria para obtener una base real entre las masas. (Zhukov, KP Nov. 13 02; Mukhin, Ubiytvo).
Stalin insistía en que los comunistas tenían que ser gente acostumbrada al trabajo duro, cultos, capaces de hacer una contribución positiva a la producción y a la creación de la sociedad comunista. Así mismo Stalin fue un infatigable estudioso. (*11).
Resumiendo, las pruebas indican que Stalin consideraba al nuevo sistema electoral apropiado para cumplir los siguientes objetivos:

- Asegurar que la dirección de la producción y en general de la sociedad soviética estaba en manos de gente técnicamente preparada;

- Detener la degeneración del Partido bolchevique, y hacer regresar a los militantes del Partido, especialmente a sus líderes, a sus funciones primarias: protagonizar el liderazgo en lo político y en lo moral, mediante el ejemplo y la persuasión al resto de la sociedad;

- Reforzar el trabajo del Partido entre las masas;

- Ganar el apoyo de los ciudadanos para el gobierno;

- Crear las bases para una sociedad sin clases y comunista.

La derrota de Stalin

A lo largo de 1935, bajo el mandato de Andrei Vyshinski, Fiscal Jefe de la URSS, muchos ciudadanos que se habían exiliado, habían sido encarcelados y -lo más importante para nuestro propósito- privados del derecho de voto, volvieron a recuperar sus derechos. Centenares de miles de antiguos kulaks, granjeros ricos que eran la diana de la colectivización, y aquellos que habían sido encarcelados o se habían exiliado por oponerse a la colectivización de una u otra forma, fueron liberados. Vyshinski criticó duramente a la NKVD (Comisariado Popular para Asuntos Internos), incluyendo la seguridad interior, por "la cantidad de toscos errores y equivocaciones" en la deportación de casi 12.000 personas de Leningrado tras el asesinato de Kirov en Diciembre de 1934. Declaró que en adelante el NKVD no podría detener a nadie sin la previa autorización del fiscal. La población con derecho a voto aumentó en centenares de miles de personas que tenían motivos para pensar que el Estado y el Partido les había tratado injustamente (Thurston 6-9; Zhukov, KP Nov 14. 19 02 Zhukov, Inoy 187; Zhukov, "Represii" 7)

Originalmente, la intención de Stalin para la nueva Constitución no incluía elecciones con participación de todas las fuerzas políticas. Lo declaró en su entrevista con Roy Howard el 1 de Marzo de 1936. En el Pleno del Comité Central de Junio de 1937, Yakovlev -uno de los miembros del C.C. que, junto con Stalin, más había trabajado en el borrador de la nueva Constitución (Zhukov, Inoy 223)- dijo que la sugerencia de elecciones abiertas fue hecha por el mismo Stalin. Esta sugerencia parece haber encontrado con una amplia, si bien si bien no expresa, oposición por parte de los líderes regionales del Partido, los Primeros Secretarios, o la "partitocracia", como Zhukov los llama. Tras la entrevista con Howard no existió ni siquiera un apoyo nominal para la declaración de Stalin sobre elecciones abiertas en los principales periódicos, la mayoría de los cuales bajo el control directo del Politburó. Pravda publicó sólo un artículo, el 10 de Marzo, y no mencionó el tema de las elecciones.

De lo anterior deduce Zhukov:

Ésto solo podía significar una cosa. No solamente el "amplio liderazgo" (los Primeros Secretarios regionales) sino por lo menos una parte del aparato del Comité Central, la Agitprop bajo Stetskii y Tal, no aceptaron las innovaciones de Stalin, y no quisieron aprobar, ni siquiera de una manera puramente nominal, las elecciones, un peligro para muchos que, como se deducía de aquellas palabras de Stalin que Pravda subrayó, amenazaba la posición y el poder de los Primeros Secretarios, los Comités Centrales de los partidos comunistas de las nacionalidades, y los comités regionales, de ciudad, de óblast, y de áreas. (Inoy 211)
Los Secretarios del Partido mantenían los cargos, de los cuales no hubieran podido ser despojados por derrotas en cualesquiera elecciones en las que participasen. Pero el inmenso poder local del que disfrutaban procedía principalmente del control del Partido sobre cada uno de los aspectos del aparato económico y del aparato estatal: koljoses, fabricas, educación, ejército. El nuevo sistema electoral hubiera privado a estos Primeros Secretarios de sus posiciones automáticas como delegados en los Soviets, y de su posibilidad de elegir a su vez a otros delegados. Su derrota o la de "sus" candidatos (los candidatos del Partido) en las elecciones a los soviets serían, efectivamente, un referéndum sobre su labor. Un Secretario cuyos candidatos fuesen derrotados en las elecciones por candidatos no pertenecientes al Partido sería evidenciado como alguien con débiles lazos con las masas. Durante las campañas, los candidatos opositores iban a hacer con toda seguridad temas centrales de cualquier corrupción, autoritarismo o incompetencia que observaran entre los cargos del Partido. Los candidatos derrotados demostrarían tener serias debilidades como comunistas, y esto les llevaría probablemente a ser reemplazados. (Zhukov KP Nov. 13 02; Inoy 226; cf. Getty, "Excesses" 122-3)



Los líderes veteranos del Partido eran usualmente militantes con muchos años a sus espaldas, veteranos de los peligrosos días del zarismo, de la Revolución, de la Guerra Civil y de la colectivización, cuando ser comunista estaba cargado de peligros y dificultades. Muchos tenían una escasa educación académica. En contraste con Stalin, Kirov o Beria, parece que la mayoría de ellos no tenían muchas ganas o les era imposible el "rehacerse a si mismos" a través de la autoeducación. (Mukhin, Ubiystvo 37; Dimitrov 33-4; Stalin, Zastol'nye 235-6).

Todos aquellos hombres eran desde antiguo los apoyos de las políticas de Stalin. Habían llevado a cabo la dura colectivización del campesinado, durante la cual centenares de miles habían sido deportados. Durante los años 1932 y 1933 mucha gente, tal vez tres millones de personas, murieron por una hambruna que no fue responsabilidad de nadie, pero que hizo más severa para el campesinado la expropiación y la colectivización de cereal, a fin de alimentar a las ciudades, o murieron en las rebeliones armadas campesinas (que también causaron muchas víctimas entre los bolcheviques). Estos líderes del Partido habían estado al frente de la industrialización acelerada, también bajo unas duras condiciones de vivienda, insuficiente alimentación y falta de cuidados médicos, una paga escasa y pocas cosas para comprar con ese dinero. (Tauger; Anderson & Silver; Zhukov, KP Nov. 13 02).

Ahora, llegaban unas elecciones, en las cuales aquellos privados del derecho a voto por haberse posicionado en el lado equivocado de las políticas soviéticas volvían a disponer de ese derecho. Es probable que muchos temieran que esa gente votara contra sus candidatos, o contra cualquier candidato bolchevique. En ese caso, iban a ser degradados, o algo peor. Iban a conseguir algún puesto en el Partido, o -peor aún- algún trabajo. La nueva Constitución "de Stalin" garantizaba a cada soviético el derecho a un trabajo, con atención médica, pensiones, educación, etc. Pero estos hombres (prácticamente, todos eran hombres) estaban acostumbrados al poder y a los privilegios, todo ello amenazado por una derrota de sus candidatos en las elecciones. (Zhukov, KP Nov. 13 02; 1936 Const., Ch. X; cf. Getty, "Excesses" 125, sobre la importancia del sentimiento religioso en el país).

Juicios, conspiraciones, represión

Los planes para la nueva Constitución y las elecciones habían sido tratados en el Pleno del Comité Central de Junio de 1936. Los delegados aprobaron por unanimidad el borrador constitucional. Pero ninguno habló en su favor. Este fracaso en dar al menos un apoyo con la boca pequeña a una propuesta de Stalin indicaba ciertamente una "oposición latente de la dirección ampliada", una "evidente falta de compromiso" (Zhukov, Inoy 232, 236; "Repressii" 10-11).

Durante el 8 º Congreso de los Soviets de todas la Rusias, en los meses de Noviembre y Diciembre de 1936, Stalin y Molótov insistieron de nuevo en la importancia de ampliar el derecho a voto y de unas elecciones secretas y abiertas. Siguiendo el espíritu de la entrevista de Stalin con Howard, Molótov nuevamente resaltó los efectos beneficiosos, para el Partido, de permitir candidatos no comunistas a los Soviets:

Este sistema...no puede sino golpear a aquellos que han caído en el burocratismo, alienado de las masas... facilitará la promoción de nuevas fuerzas... debe potenciarse para reemplazar a los elementos mas atrasados o burocratizados (ochinovnivshimsya). Bajo esa nueva forma de elecciones, es posible la elección de elementos enemigos. Pero incluso este peligro, en último término, debe de servirnos, en tanto en cuanto servirá de látigo para aquellas organizaciones que lo necesiten, y para los trabajadores (del Partido) que se han quedado dormidos. (Zhukov, "Repressii" 15).

El mismo Stalin fue más allá:

Algunos dicen que esto es peligroso, ya que los elementos hostiles al poder soviético podrían fisgar a los niveles más altos, algunos de los antiguos guardias blancos, kulaks, sacerdotes, etc. Pero realmente ¿que hay que temer? 'Si tienes miedo de los lobos, no camines por el bosque'. Por un lado, no todos los antiguos kulaks, guardias blancos y curas son hostiles al poder soviético. Por otro, si el pueblo elige aquí o allí fuerzas hostiles, esto significará que nuestro trabajo de agitación está pobremente organizado, y que hemos merecido esta desgracia. (Zhukov, Inoy 293; Stalin, "Proyecto").

Nuevamente, los Secretarios primeros demostraron una tácita hostilidad. El Pleno del Comité Central de Diciembre de 1936, cuyas sesiones se solaparon con las del Congreso, se reunió el 4 de Diciembre. Pero no hubo ninguna discusión del primer punto en el orden del día, el borrador de la Constitución. El informe de Yezhov, "Sobre las organizaciones antisoviéticas de derecha y troskistas" estaba mucho más cerca de las preocupaciones de los miembros del Comité Central. . ("Fragmenty" 4-5; Zhukov, Inoy 310-11).
El 5 de Diciembre de 1936 el Congreso aprobó el borrador de la nueva Constitución. Pero no existió realmente discusión. Por el contrario, los delegados (líderes del Partido) enfatizaron las amenazas de los enemigos exteriores e interiores. Más que discursos de aprobación de la Constitución, (tema principal sobre el que informó Stalin) los delegados Molótov, Zhdanov, Litvinov y Vyshinski lo ignoraron virtualmente. Se nombró una comisión para el posterior estudio del borrador constitucional, sin decidir nada sobre elecciones abiertas. (Zhukov, Inoy 294; 298; 309).



La situación era efectivamente muy tensa. La victoria de los fascistas en la Guerra civil española era solo cuestión de tiempo. La Unión Soviética estaba rodeada de potencias hostiles. En la segunda mitad de la década de los años 30 absolutamente todos esos países eran regímenes abiertamente autoritarios, militaristas, anti-comunistas y anti-soviéticos. En Octubre de 1936 Finlandia hizo fuego hacia la frontera soviética. Ese mismo mes se forma el eje Berlin-Roma por Hitler y Mussolini. Un mes más tarde, Japón se une a la Alemania nazi y a la fascista Italia para formar el Pacto Anti-Komitern. Los esfuerzos soviéticos para formar alianzas militares contra la Alemania nazi encontró el rechazo de las capitales occidentales. (Zhukov, Inoy 285-309).

Mientras el Congreso trataba la nueva Constitución, la dirección soviética estaba a caballo de los dos principales juicios de Moscú. Zinoviev y Kamenev fueron juzgados junto a otros en Agosto de 1936. El segundo juicio, en Enero de 1937, afectaba a algunos de los principales seguidores de Trotsky, dirigidos por Yuri Piatakov, que hasta hacía poco fue el Comisario delegado de Industria Pesada. [*12].
El Pleno del Comité Central de Febrero-Marzo de 1937 puso de manifiesto las contradicciones dentro de la dirección del Partido: la lucha contra los enemigos internos, y la necesidad de preparar elecciones abiertas y secretas bajo la nueva Constitución para finales de año. El descubrimiento paulatino de más y más grupos conspirando para derrocar el gobierno soviético demandó acciones policiales. Pero la preparación de elecciones auténticamente democráticas, y la mejora en la democracia interior del Partido (tema continuamente apoyado por los mas cercanos a Stalin dentro del Politburó) requería precisamente lo contrario: apertura a la crítica y a la autocrítica, elecciones secretas de los líderes del Partido, y poner fin a la "cooptación" por parte de los Secretarios primeros.

Este Pleno, el más largo en la historia de la URSS, se prolongó dos semanas. Pero casi nada se supo de ello hasta 1992, cuando la voluminosa transcripción del Pleno empezó a publicarse en Voprosy Istorii, publicación que le llevó a este periódico cuatro años.

El informe de Yezhov respecto a continuar las investigaciones sobre las conspiraciones en el país fue diluido por Nikolai Bukharin, quien, mediante elocuentes intentos de confesar pasadas fechorías, se distanciaba de sus antiguos asociados, asegurando su actual lealtad, que sólo sirvió para culparse él mismo posteriormente. (Thurston, 40-42; Getty y Naumov lo confirman.563).

Tres días mas tarde, Zhadanov habló sobre la necesidad de una mayor democracia tanto en el país como en el Partido, invocando la lucha contra la burocracia y la necesidad de lazos mas fuertes con las masas, tanto del Partido como de fuera del Partido.

El nuevo sistema electoral dará un poderoso impulso hacia la mejora en el trabajo de los organismos soviéticos, la liquidación de instituciones burocráticas, la eliminación de defectos burocráticos y la deformación en el trabajo de las organizaciones soviéticas. Esos defectos, como usted sabe, son muy importantes. Los organismos de nuestro Partido deben estar preparados para la lucha electoral. En las elecciones tendremos que tratar con la agitación de los enemigos y con candidatos enemigos. (Zhukov, Inoy 343).

No hay ninguna duda, como portavoz de la dirección estalinista, preveía contiendas electorales con candidatos no pertenecientes al Partido y opuestos a los procesos que se daban en la Unión Soviética. Este hecho por si mismo es totalmente incompatible con las versiones de la Guerra Fría y con las explicaciones khruschovistas.

Zhdanov también recalcó durante largo tiempo la necesidad de desarrollar normas democráticas dentro del mismo Partido bolchevique.

"Si queremos ganarnos el respeto de los trabajadores soviéticos y del Partido a nuestras leyes, de las masas a la Constitución soviética, debemos garantizar la reestructuración (perestroika) del Partido sobre la base del total establecimiento de las bases de la democracia interna, como se refleja en los reglamentos de nuestro Partido."

Enumeró a continuación las medidas esenciales, ya contenidas en el proyecto de resolución en su informe: la eliminación de la cooptación, la prohibición de las votaciones a mano alzada; garantizar "el derecho ilimitado de los miembros del Partido de apartar a los candidatos elegidos y el derecho ilimitado para criticar a estos candidatos". (Zhukov, Inoy 345)

Pero el informe de Zhdanov se hundió entre las discusiones de otros puntos del orden del día, principalmente discusiones sobre los "enemigos". Cierto número de Primeros secretarios respondieron alarmados que se preparaban o se suponía que se preparaban para las elecciones soviéticas eran contrarios al poder soviético: social-revolucionarios, el sacerdocio, y otros "enemigos". [*13]

Molótov replicó con una aportación resaltando, una vez más, "el desarrollo y el reforzamiento de la autocrítica", y se opuso directamente a la "búsqueda de enemigos":

"No tiene sentido buscar culpables, camaradas. Si lo preferimos, todos somos culpables, empezando por lo órganos centrales del Partido y acabado con las organizaciones de base". (Zhukov, Inoy 349)
Pero las intervenciones posteriores ignoraron su informe, y continuaron machacando con la "búsqueda de enemigos", de denunciar a los "saboteadores", y la lucha contra el "sabotaje". (352). Cuando volvió a intervenir, Molótov se asombró de que no se hubiera prestado al fondo de su intervención, que volvió a repetir, tras resumir lo que se estaba haciendo contra los enemigos internos.

El discurso de Stalin del 3 de Marzo estuvo también dividido en dos partes, volviendo hacia el final a la necesidad de mejorar el trabajo del Partido, suprimiendo a los incapaces y reemplazándolos con nuevos camaradas. Como el de Molótov, el discurso de Stalin fue virtualmente ignorado.

Desde el principio de las discusiones los temas de Stalin fueron comprensibles. Parecía estar rodeado de una pared sorda de incomprensión, de la falta de voluntad de los miembros del Comité Central, que oyeron en el informe sólo lo que querían oír, y discutir sólo lo que querían discutir. De las 24 personas que participaron en las discusiones, 15 hablaron principalmente sobre "los enemigos del pueblo", es decir, los troskistas. Hablaron con convicción, con agresividad, como lo hicieron tras los informes de Zhdavon y Molótov. Redujeron todos los problemas a uno: la necesaria búsqueda de "enemigos". Y ninguno recogió el principal punto de Stalin, sobre el mal funcionamiento del trabajo en las organizaciones del Partido y la preparación para las elecciones del Soviet supremo. (Zhukov, Inoy, 357)



Notas

*11 Esto no es comúnmente conocido, ni su significado comprendido. Nuestra opinión sobre Stalin ha sido muy moldeada por aquellos que le odiaron (McNeal 87). Stalin fué un excelente estudiante en el seminario de Iblisi (Georgia) donde su madre le había enviado. Dedicando su vida desde sus años de adolescencia al movimiento revolucionario de la clase obrera, nunca tuvo oportunidades para una educación superior. Pero era muy inteligente y un voraz lector cuyo aprendizaje oscilaba desde la filosofía hasta cuestiones técnicas como la metalurgia. Los registros de la época dan fe de su atención a los detalles y profundo conocimiento de muchas áreas técnicas. Un académico ruso que ha estudiado la biblioteca de Stalin ofrece unas cifras impresionantes: 20.000 volúmenes en la dacha tras la guerra; muchos de los 5.500 trasladados al Instituto de Marxismo-Leninismo tras su muerte está anotados y subrayados (Ilizarov). Roy Medvedev, que odia a Stalin, admite a regañadientes las considerables lecturas de Stalin (Medvedev, "Lichnaia").
Muchas de los colaboradores más cercanos que escogió reflejan esta misma tendencia a la superación personal. Sergei Kirov, el líder del Partido en Leningrado y estrecho aliado de Stalin que fue asesinado en 1934, destacó por su amplias lecturas literarias (Kirlina 175). "Cuando Kirov fue asesinado, los investigadores fotografiaron todo lo que pudiera ayudar a la investigación, incluyendo la superficie de su mesa de trabajo. A su derecha estaba un manual de ingeniería de Hutte, a la izquierda un montón de publicaciones científicas y técnicas, leyéndose en el título superior "Combustible Shale". Efectivamente, era muy amplia la esfera de intereses de este trabajador del Partido, como lo era la de Stalin. (Mukhin Ubiystvo 625)
En 1924 Lavrenty Beria, tras varios años de trabajo revolucionario y clandestino muy peligroso, parte del cual era la infiltración en los grupos violentos de anti-comunistas caucásicos, escribió su currículum en el Partido. El propósito de enumerar sus méritos era una petición, no para un trabajo cómodo, como pedían la mayoría de "viejos bolcheviques", sino que fuera permitida su vuelta a sus estudios de ingeniería, para poder contribuir así a la construcción de una sociedad comunista. (Beria: Konets Kar'ery, 320-325)
*12 Thurston, en los Capítulos 2 hasta el 4, es el mejor resumen, en los primeros años 90, de las pruebas relacionadas con los juicios de Moscú. Este artículo no tratará directamente de estos juicios, ni del juicio y ejecución del mariscal Tukhachevsky y otros líderes militares en Junio de 1937, o sobre las relaciones entre todas las conspiraciones antisoviéticas en esos juicios alegadas. Como aclaran los documentos de los archivos soviéticos, Stalin y otros dirigentes soviéticos estaban convencidos de que las conspiraciones existían, y de que las acusaciones en los juicios de Moscú, incluyendo aquellas contra líderes militares, eran, al menos en su mayor parte, acertadas.
*13 Getty subraya que los miembros del Comité Central rehusaron responder al discurso de Zhdanov, llevando la confusión al secretario Andreev. ("Excesos" 124). Zhukov pone menos énfasis en esto, ya que Eikhe y otros primeros secretarios respondieron en la siguiente sesión, destacando la lucha contra "los enemigos". (Inoy 345).

-Capítulo 3º

En su discurso final del 5 de Marzo, el día final del Pleno, Stalin minimizó la necesidad de descubrir enemigos, incluso trotskistas, muchos de los cuales, según dijo, habían regresado al Partido. Su punto principal fue la necesidad de impedir a los funcionarios del Partido dirigir todos y cada uno de los aspectos económicos, combatir la burocracia, y elevar el nivel político. En otras palabras, Stalín apostó por elevar el nivel de crítica a los secretarios.

"Algunos camaradas entre nosotros piensan que si ellos son Narkom (Comisario Popular), saben todo lo que hay que saber. Piensan que el grado, por si mismo, garantiza grandes e inagotables conocimientos. O bien piensan: "si soy un miembro del Comité Central, no lo soy por accidente, luego significa que sé todo". Eso no es así. (Stalin, Zakliuchitel'noe; Zhukov, Inoy 360-1)

Algo que sonaba amenazante para todos los dirigentes del Partido, incluyendo a los primeros secretarios, es la afirmación de Stalin de que deberían elegir dos cuadros que les sustituyeran, mientras asistían a un curso de educación política de seis meses de duración, que se implantarían muy pronto. Esa sustitución era peligrosa para los secretarios del Partido, que temían que durante ese espacio de tiempo fuesen destinados a otro lugar, rompiendo así la estructura de su "clan" (otros dirigentes a su servicio), una causa principal de burocracia. (Zhukov, Inoy 362).

Thurston define el discurso de Stalin como "notablemente suave", apoyando "la necesidad de aprender de las masas, y prestar atención a las críticas de abajo". Incluso la resolución basada en el informe de Stalin tocaba sólo levemente el tema de los "enemigos", y trataba principalmente de fallos en la organización del Partido y en su dirección. Según Zhukov, que menciona esta resolución no publicada, ni uno sólo de sus 25 puntos estaba relacionado principalmente con los "enemigos". (Thurston, 48-9; Zhukov, Inoy 362-4)14
Tras el Pleno, los Primeros Secretarios protagonizaron virtualmente una rebelión. Primero Stalin, y más tarde el Politburó, emitieron mensajes recordando la necesidad de efectuar votaciones secretas en el seno del Partido, oponerse a las conductas de cooptación favoreciendo las elecciones, y la necesidad de generalizar la democracia interna en el Partido. Los primeros secretarios siguieron haciendo las cosas al viejo estilo, independientemente de las resoluciones del Pleno.

En los meses siguientes, Stalin y sus más próximos intentaron que la caza de los "enemigos" no fuera el foco principal, la principal preocupación de los miembros del Comité Central, insistiendo en la lucha contra la burocracia en el Partido, y en preparar las elecciones al Soviet. Mientras "los líderes locales del Partido hicieron todo lo que la disciplina del Partido les permitía, y a veces más, para suspender o retrasar las elecciones". (Getty, "Excesses" 126; Zhukov, Inoy 367-71)

El súbito descubrimiento en Abril, Mayo y principios de Junio de 1937 de lo que aparentemente era un extenso complot militar y policial hizo que el pánico cundiese en el gobierno de Stalin. Genrikh Yagoda, director de la seguridad y Ministro de Asuntos Interiores, fue arrestado a finales de Marzo de 1937, y empezó a confesar en Abril. En Mayo y principios de Junio de 1937, militares de alto rango confesaron su conjura con el alto mando alemán para derrotar al Ejército Rojo en el caso de una invasión por parte de Alemania y de sus aliados, y sus relaciones conspirativas con políticos, incluídos muchos que ocupaban aún posiciones destacadas. (Getty, "Excesses" 115, 135; Thurston, 70, 90, 101-2; Genrikh IAgoda)15
Esta situación era mucho mas seria que cualquiera en momentos anteriores. Durante los juicios de Moscú de 1936 y 1937 el gobierno se tomó tiempo para preparar los procesos y organizar unos juicios públicos dotados de la máxima publicidad. Pero la conjura militar fue tratada de forma muy diferente. Poco más de tres semanas transcurrieron desde la fecha de la detención de Mikhail Tukhachevsky a finales de Mayo hasta el juicio y ejecución de este y de otros siete militares de alta graduación los días 11 y 12 de Junio. Durante este periodo, centenares de militares de alta graduación fueron requeridos en Moscú para escuchar las pruebas contra sus colegas -sus superiores, para la mayoría de ellos- y para escuchar los alarmantes análisis de Stalin y del Mariscal Voroshilov, Comisario del Pueblo para la Defensa, y el militar de más alta graduación del país.

En las fechas del Pleno, febrero o marzo, ni Yagoda ni Tukhachevsky habían sido aún arrestados. Stalin y el Politburó tenían como objetivo que la Constitución fuera el punto principal de su agenda, y se pusieron a la defensiva ante el hecho de que la mayoría de los miembros del Comité Central ignoraran este punto, prefiriendo insistir en la batalla contra los "enemigos". El Politburó planeó que las reformas constitucionales fueran también el punto esencial del siguiente pleno a celebrar en Junio de 1937. Pero la situación en Junio era muy diferente. El descubrimiento de complots en la cúpula del NKVD y muchos destacados líderes militares para derribar el gobierno y matar a sus dirigentes, cambió por completo la atmósfera política.
Stalin se colocó a la defensiva. En su discurso del 2 de Junio a la sesión ampliada del Soviet del Ejército (reunido del 1 al 4 de Junio), describió la serie de conspiraciones recientemente [16] descubiertas como "limitadas", y afrontadas en forma ampliamente exitosa. También en el Pleno de Febrero-Marzo, él y sus apoyos en el Politburó minimizaron las exageradas preocupaciones de los primeros secretarios sobre los "enemigos internos". Pero, como Zhukov subraya, la situación "lenta, pero decisivamente, se iba de las manos (de Stalin)". (Stalin, "Vystuplenie"; Zhukov, Inoy Ch. 16, passim; 411).

El pleno del Comité Central de Junio de 1937 (17) empezó con propuestas de exclusión, en primer lugar, de siete miembros del Comité Central y candidatos por "falta de confianza política", y después con la de otros 19 miembros y candidatos por "traición y actividad contrarrevolucionaria". Estos últimos diecinueve fueron arrestados por el NKVD incluyendo los diez miembros expulsados por parecidas acusaciones antes del pleno por un grupo de miembros del Comité Central (incluyendo los mandos militares ya juzgados, culpados y ejecutados), significaba que 36 de los 120 miembros y suplentes del Comité Central habían sido destituidos antes del 1 de Mayo.

Yakovlev y Molótov criticaron el fracaso de los dirigentes del Partido en organizar elecciones independientes a los Soviets. Molótov apoyó incluso la medida de apartar del camino a revolucionarios distinguidos si no estuviesen preparados para las tareas del momento. Insistió en que los dirigentes de los Soviets no eran "trabajadores de segunda fila". Evidentemente, los dirigentes del Partido les estaban tratando como tales.

Yakovlev expuso y criticó el fracaso de los primeros Secretarios a la hora de efectuar elecciones secretas para los puestos del Partido, apoyándose por el contrario en los nombramientos ("cooptación"). Destacó el hecho de que los miembros del Partido que fueran elegidos delegados en los Soviets no estuvieran bajo la disciplina de grupos del Partido, fuera de los Soviets, que les dijesen como tenían que votar. Que su voto no fuera el que les indicaran sus superiores en el Partido, tales como los Primeros Secretarios. Tenían que ser independientes de ellos. Y Yakovlev se refirió en los más duros términos a la necesidad de "reclutar de la muy rica reserva de nuevos cuadros para reemplazar a aquellos que se han corrompido o burocratizado". Todas estas afirmaciones constituyen un ataque explícito a los primeros secretarios. (Zhukov, Inoy 424-7; Tayny, 39-40, citando documentos de archivo).



La Constitución fue finalmente contemplada, y la fecha de las primeras elecciones se fijó para el 12 de Diciembre de 1937. Los dirigentes cercanos a Stalin nuevamente expusieron las ventajas de la lucha contra la burocracia y de crear lazos con las masas. Sin embargo -una vez más- todo esto fue posterior a la igualmente expulsión sumaria y sin precedentes de los 26 miembros del Comité Central, 19 de los cuales fueron acusados directamente de traición y actividades contrarrevolucionarias. (Zhukov, Inoy 430)
Tal vez lo más revelador sea el siguiente comentario de Stalin, comentado por Zhukov:

"Finalizando las discusiones, cuando el tema era la búsqueda de un método de contar papeletas mas fiable, [Stalin] comentó que en Occidente, gracias a un sistema multipartidista, este problema no existía. Inmediatamente después, murmuró una frase que sonó muy extrañamente en un encuentro de ese tipo:

"Nosotros no tenemos partidos políticos diferentes. Afortunadamente o desgraciadamente, tenemos solo un partido." [Subrayado por Zhukov]. Para pasar a proponer, aún cuando sólo provisionalmente, utilizar para el recuento y supervisión a miembros de todas las organizaciones sociales existentes, menos las del Partido Bolchevique... El desafío a la autocracia en el Partido estaba planteado. ( Zhukov, Inoy 430-1; Tayny 38).
El Partido Bolchevique sufría una severa crisis, y era imposible suponer que las cosas se desarrollaran con suavidad. Era la peor situación posible para organizar unas elecciones democráticas (secretas, universales, abiertas). El plan de Stalin de reformar el gobierno soviético y el papel en ello del Partido Bolchevique estaba condenado.

Finalizando el Pleno, Robert Eikhe, Primer Secretario de la región del Krai, Oeste Siberiano, se reunió privadamente con Stalin. Posteriormente otros Primeros Secretarios se reunieron con él. Probablemente, pedían los poderes que muy poco después obtuvieron: la autorización de formar troikas, grupos de tres dirigentes, para combatir la posibilidad de conjuras extendidas contra el gobierno soviético en sus regiones.[18] Estas troikas recibieron el poder de ejecución sin apelación. Se exigieron límites en el número de ejecutados y prisioneros basándose en el poder de estas troikas, y fueron concedidos. Cuando esos límites estaban agotados, los Primeros Secretarios pidieron, y recibieron, límites superiores. Zhukov piensa que Eihke podía estar representando a un grupo informal de Primeros Secretarios. (Getty, "Excesses" 129; Zhukov, Inoy 435)

¿Quienes fueron los objetivos de estos draconianos juicios a cargo de esas troikas? Zhukov piensa que deben haber sido los lishentsy, aquellos cuyos derechos de ciudadanía, incluyendo el derecho a voto, habían sido recientemente restaurados, y cuyos votos planteaban potencialmente el peligro mayor para la continuidad en el poder de los Primeros Secretarios. Zhukov descarta ampliamente la existencia de conspiraciones reales. Pero los documentos de archivo recientemente publicados en Rusia evidencian que, como mínimo, la dirección central estaba continuamente recibiendo verosímiles informes de conspiraciones, incluyendo transcripciones de confesiones. Ciertamente que Stalin y otros en Moscú creyeron en la existencia de estas conspiraciones. Mi opinión a este respecto, es que al menos algunas de las conspiraciones existieron de hecho, y que los Primeros Secretarios creían en ellas. (Zhukov, KP Nov. 13 02; Inoy, Ch. 18; "Repressii" 23; Lubianka B).

Otra hipótesis es que cualquiera que estuviera o hubiese estado relacionado con cualquier clase de movimiento de oposición era clemente contemplado como "enemigo", y sujeto a detención e interrogatorio por parte de la NKVD, uno de cuyos miembros era siempre parte de la troika. Otro grupo eran aquellos que expresaron abiertamente desconfianza u odio hacia el sistema soviético en su conjunto. Thurston cita pruebas de que tales individuos eran a menudo inmediatamente arrestados. Sin embargo, aquellos que manifestaban críticas de los líderes locales del Partido, no eran molestados, mientras aquellos a los que criticaban, incluyendo miembros del Partido, a veces lo fueron. (Thurston, 94-5).

Por tanto, contra aquellos que argumentan que las conjuras fueron fantasmas en la mente paranoica de Stalin, o, peor aún, mentiras destinadas a reforzar su obsesión megalómana con el poder, hay cantidad de pruebas que demuestran la existencia de conspiraciones reales. Los relatos de los conspiradores que consiguieron salir mas tarde de la URSS lo afirman. El amplio volumen de documentación policial sobre tales conspiraciones, muy poco del cual ha sido publicado, es un potente argumento contra la teoría de que todo pudiera haber sido un montaje. Además, las anotaciones de Stalin en estos documentos reafirman el hecho de que pensaba que eran ciertas. (Getty, "Excesses" 131-4; Lubianka B).

Getty resume esta contradicción de la siguiente manera:
Stalin aún no era partidario de retirar las elecciones, y el 2 de Julio de 1937 Pravda desautorizó claramente a los secretarios regionales publicando el primer decreto de las nuevas reglas electorales, animando y apoyando las elecciones secretas y universales. Pero Stalin planteó un compromiso. El mismo día que se publicó la ley electoral, el Politburó aprobó lanzar una campaña masiva contra, precisamente, los elementos de los que se habían quejado los líderes locales, y horas más tarde Stalin envió su telegrama a los lideres provinciales del Partido, ordenando la operación kulak. [contra los lishentsy, G.F.]. Es difícil evitar la conclusión de que a cambio de obligar a los líderes locales del Partido a participar en las elecciones, Stalin eligió ayudarles a ganar dándoles licencia para eliminar o deportar a centenares o miles de "elementos peligrosos". ("Excesses" 126).
Cualquiera que sea la historia de estas purgas, ejecuciones extra-judiciales y deportaciones, parece que Stalin creía que estaban creándose condiciones para unas elecciones libres y abiertas. Sin embargo, estas acciones sabotearon cualquier posibilidad para unas elecciones de cualquier tipo.

El Politburó intentó en un principio limitar la campaña de represión ordenando que fuese terminada en cinco días. Algo les convenció, o les obligó a permitir que el NKVD extendiera el periodo por cuatro meses, de la primera quincena de Agosto a la primera quincena de Diciembre. ¿Fue el alto número de detenidos? ¿El convencimiento de que el Partido se enfrentaba a un amplio número de conjuras y a una gran amenaza interna? .No sabemos los detalles de como y porque esta represión masiva se desarrolló como lo hizo.



Este fue exactamente el periodo durante el que iba a tener lugar la campaña electoral. Incluso a pesar de que el Politburó continuó la organización de estas elecciones, con reglamentos acerca de como los votantes iban a indicar sus preferencias, y de como los funcionarios debieran actuar, los jefes locales controlaban la represión. Podrían determinar que oposición, si había alguna, al Partido -lo cual significaba a ellos mismos- se podría considerar "leal", y cual era merecedora de represión y encarcelamiento o muerte. (Getty, "Excesses," passim.; Zhukov, Inoy 435).

Hay documentos originales que demuestran que Stalin y el liderazgo alrededor del Politburó central estaban convencidos de que los conspiradores anti-soviéticos estaban activos, y de que se tenían que enfrentar a ellos. Esto es lo que los líderes regionales del Partido han afirmado durante el pleno de Febrero-Marzo. A estas alturas la dirección de Stalin ha minimizado este peligro, y mantiene centrando la atención en la Constitución, la necesidad de preparar elecciones y el recambio del burocratizado y viejo liderazgo con otros nuevos líderes.

Para el Pleno de Junio, los secretarios regionales estaban en una posición desde la que podían decir:

"Te lo advertimos. Teníamos razón y tú estabas equivocado. Además, aún tenemos razón; hay peligrosos conspiradores activos, preparados para utilizar la campaña electoral en su intento de provocar revueltas contra el Gobierno soviético".

¿Fué así como sucedieron los hechos? Parece, plausible, pero no podemos estar seguros.

Stalin y la dirección central no tenían ninguna idea sobre la extensión de estas conspiraciones. No sabían lo que podrían hacer los nazis alemanes o los fascistas japoneses. El 2 de Junio Stalin dijo en el Encuentro ampliado del Soviet militar que el grupo de Tukhachevsky había proporcionado al Alto Mando alemán los planes operativos del Ejército Rojo. Esto significaba que los japoneses, unidos por una alianza militar (el Eje) y una alianza política anti-comunista (el Pacto Anti-Komitern; en realidad, un pacto antisoviético) con la Italia fascista y la Alemania nazi, lo tendrían también, sin duda alguna.

Stalin dijo a los líderes militares que los conjurados querían convertir a la URSS en "otra España", es decir una Quinta Columna coordinada con un ejército fascista invasor. Dado este terrible peligro, la dirección soviética estaba decidida a reaccionar con una determinación brutal. (Stalin, "Vystuplenie").

Simultáneamente, muchas pruebas sugieren que el mando central (Stalin) quería tanto reducir la represión de las troikas impulsada por los Primeros Secretarios y continuar implementando en la nueva Constitución las elecciones. Del 5 al 11 de Julio la mayoría de secretarios siguió la iniciativa de Eikhe de comunicar cifras precisas de aquellos que se iba a suprimir, mediante ejecución (categoría 1) o encarcelamiento (categoría 2). De repente, el 12 de Julio, El comisario delegado del NKVD M.P. Frinovskii envió un telegrama urgente a todas las agencias de policía locales:

"No inicien operaciones de represión contra antiguos kulaks. Repito, no inicien". (Getty, "Excesses" 127-8).

Los jefes locales del NKVD fueron llamados a Moscú para conferenciar, tras lo cual se emitió la orden nº 00447. Esta larga y detallada instrucción extendía el tipo de personas objeto de represión (incluyendo básicamente curas, los que con anterioridad se hubieran opuesto al sistema soviético, y criminales) y -por lo general- “disminuyó los límites o cifras requeridos por los secretarios provinciales”. [19]. Todas estas vacilaciones sugerían desacuerdos y luchas entre el "centro" -Stalin y el liderazgo central en el Politburó- y los Primeros Secretarios en las zonas de provincias. Stalin no estaba al mando, claramente. ( Order No. 00447; Getty, "Excesses" 126-9).

El pleno del Comité Central de Octubre de 1937 contempló la suspensión definitiva del plan para unas elecciones libres. Una muestra de candidaturas, presentando diversos candidatos, había sido ya diseñada. Bastantes de ellas han sobrevivido en varios archivos. [20] En sustitución de ello, las elecciones a los soviets de Diciembre de 1937 fueron establecidas sobre la base de que los candidatos del Partido compartirían las listas con un porcentaje de candidatos ajenos al Partido de entre un 20 y un 25 %. En otras palabras, una alianza variada, pero sin competición. Originalmente, las elecciones fueron pensadas sin listas, siendo el voto solo para candidatos individuales, un método mucho más democrático. Zhukov ha llegado a localizar en los archivos el documento auténtico que Molótov firmó, el 11 de Octubre a las 6 de la tarde, cancelando las elecciones abiertas. Esto representó una amplia pero inevitable derrota para Stalin y sus seguidores en el Politburó. (Zhukov, KP 19 Nov. 02; Zhukov, Tayny. 41; Inoy 443).

Fue también en el Pleno del Comité Central cuando se pronunció la primera protesta contra la represión masiva, por parte del Primer Secretario de Kursk, Peskarov:
"Ellos (el NKVD? ¿ las troikas? G.F.) condenan a la gente por tonterías... ilegalmente, y cuando nosotros... planteamos la cuestión al Comité Central, los camaradas Stalin y Molótov nos apoyan decididamente, y envían una brigada de funcionarios de la Corte Suprema y de la Oficina del Fiscal para revisar estos casos... Resultando que, al cabo de tres semanas de trabajo de esta brigada, el 56% de estas sentencias en 16 regiones se clasifica por parte de esta brigada como ilegal. Y lo que es mas, en el 45% de estas sentencias no hubo prueba de que se hubiera cometido ningún crimen". (Zhukov, Tayny, 43).
En el Pleno de Enero de 1938 Malenkov presentó una mordaz crítica sobre la gran cantidad de miembros del Partido expulsados y de ciudadanos juzgados, a menudo incluso sin proporcionar listas de nombres, sino solamente indicando los números de los expulsados. Postyshev, primer secretario de Kuybyshev, fue eliminado como candidato a miembro del Politburó por mantener que "no había ni un elemento honrado" entre todos los funcionarios del Partido.

Parece que el NKVD funcionaba a su aire, al menos en algunas zonas. Sin duda, los primeros secretarios también funcionaban a su aire. (Zhukov, KP 19 Nov. 02; Tayny, pp. 47-51; Thurston 101-2; 112). Sin embargo la preocupación de los líderes del Politburó era la existencia de conspiradores, a los que tenían que enfrentarse. La magnitud de los abusos del NKVD no fue reconocida. Como indica Zhukov, el informe de Malenkov (culpando a los "trepas" dentro del Partido de las expulsiones masivas y detenciones) fue continuado por Kaganovich y Zhadanov, quienes siguieron haciendo hincapié en la lucha contra los enemigos, y prestaron sólo una ligera atención a la "ingenuidad e ignorancia" en el trabajo de "bolcheviques honrados".

Pravda, que estaba bajo el control directo de la dirección de Stalín, aún hacía llamamientos para apartar al Partido del manejo directo de los asuntos económicos, y la necesidad de promover a gente no militante a puestos de liderazgo.(Zhukov, Tayny 51-2). Mientras Nikita Khruschev, que en 1937 había pedido competencias para poder ejecutar a 20.000 personas cuando era jefe del Partido en Moscú, fue trasladado a Ucrania, donde, en el plazo de un mes, exigió poderes para reprimir a 30.000 personas. (Zhukov, Tayny 64, ver n. 23 abajo).

Nicolai Yezhov, sustituto de Genrikh Yagoda en 1936 al mando del NKVD, parece haber estado en estrecha relación con los primeros secretarios. [21]. La masiva represión de los años 1937-1938 ha estado tan relacionada con su nombre que aún se la conoce como la "Yezhovshchina". Yezhov dimitió el 23 de Septiembre de 1938 [22], y en Noviembre de 1938 fue sustituido por Lavrentii Beria.

Bajo el mando de Beria, muchos de los mandos de la NKVD y primeros secretarios responsables de miles de ejecuciones y deportaciones fueron juzgados, y a menudo ellos mismos ejecutados por haber llevado a la muerte a gente inocente y haber hecho uso de la tortura contra los detenidos. Las transcripciones de los juicios de algunos de los funcionarios policiales que utilizaron la tortura han sido publicados. Numerosos presos y acusados, deportados, o enviados a los campos de trabajo fueron liberados. Beria mismo manifestó que había sido nombrado para "acabar con la Yezhovshchina”. Stalin declaró al ingeniero aeronáutico Yakovlev que Yezhov fue ejecutado por haber asesinado a muchos inocentes. (Lubianka B, Nos. 344; 363; 375; Mukhin, Ubiystvo 637; Yakovlev).

Se hizo un daño incalculable a la sociedad soviética, al gobierno soviético y al Partido bolchevique. Esto, desde luego, hace mucho que se sabe. Lo que no se ha sabido hasta ahora es que la implantación de las troikas y las cuotas de ejecuciones y deportaciones se deben a la insistencia de los primeros secretarios, y no se deben a Stalin. Zhukov piensa que la estrecha relación entre esto y la amenaza de elecciones abiertas, y el hecho de que el Comité central consiguió forzar a la dirección estalinista a cancelar esas elecciones, sugiere que la forma de evitar esa "amenaza electoral" puede haber sido un motivo esencial para las detenciones masivas y las ejecuciones de la "Yezhovshchina." (23) (Zhukov, KP).

Nada puede absolver a Stalin y a los que le apoyaron de las amplias responsabilidades que tuvieron en las ejecuciones, que fueron de bastantes centenares de miles. [24]. Si las víctimas hubieran sido encarceladas en vez de ser ejecutadas la mayoría hubiera sobrevivido. Muchos hubieran visto revisados sus casos, y liberados. Para nuestros objetivos aquí, la pregunta clave es la siguiente:
¿Porque cedió Stalin ante las demandas de los primeros secretarios, que les concedieron decisiones sobre la vida y la muerte? A pesar de que no hay excusas, pueden existir razones, a ciencia cierta.

Ningún gobierno está preparado para traiciones simultáneas por parte de altos mandos militares, figuras de primera fila del gobierno nacional y de gobiernos regionales, y de la dirección de la policía secreta y de fronteras.

Un grave conjunto de conspiraciones, que incluía tanto a líderes del partido, actuales y anteriores, con enlaces a través del vasto país acababa de ser descubierto. Lo más amenazante era la participación de destacados militares de los niveles más altos, con la revelación de los planes secretos militares a los enemigos fascistas. La conspiración militar tenía contactos a lo largo de toda la URSS, y en ella estaban también los mandos más elevados de la NKVD, incluyendo a Genrikh Yagoda, que lo dirigió entre 1934 y 1936, y el segundo de abordo durante algunos años, antes de 1934. En pocas palabras, no puede saberse la amplitud de la conjura, y cuanta gente estuvo implicada. El camino prudente era pensar lo peor. [25].


El Politburó y Stalin mismo estaban en la cima de dos amplias jerarquías, la del Partido Bolchevique y la gubernamental. Lo que sabían sobre el estado de cosas en el país era lo que sus subordinados les decían. En el transcurso de los siguientes doce meses reprimieron a muchos de los Primeros Secretarios, la mitad de los cuales fueron encarcelados. Para la mayor parte, los cargos concretos y los dossieres de sus interrogatorios y juicios siguen sin ser desclasificados, incluso en la Rusia post-soviética y anticomunista. Pero ahora disponemos de bastantes pruebas de las investigaciones que efectuaron Stalin y el Politburó para hacerse una idea de la alarmante situación a la que se enfrentaban. (Lubianka B).

El Partido Bolchevique se regía por el centralismo democrático. A pesar de su status y popularidad a lo largo del país, Stalin (como cualquier otro líder del partido) podía ser derrotado por una mayoría del Comité Central. No estaba en situación de ignorar presiones y urgencias por parte de un amplio número de miembros del Comité Central.

Como ilustración de la incapacidad de Stalin para impedir a los primeros secretarios burlarse de los principios que inspiraban las elecciones democráticas, Zhukov menciona un incidente, de la transcripción aún no publicada del Pleno del Comité Central de Octubre de 1937.I.A. Kravtsov, Primero Secretario del kraikom (Comité Regional G.F.) de Krasnodar fue el único en reconocer, detalladamente, lo que sus colegas habían estado haciendo furtivamente durante las semanas anteriores. Hizo un perfil de la selección de aquellos candidatos a diputados del Soviet Supremo que se ajustaban a los intereses del "liderazgo amplio".
"Presentamos nuestros candidatos al Soviet Supremo", manifestó con sinceridad Kravtsov.

"¿Quiénes son estos camaradas? Ocho son miembros del Partido; dos no son miembros ni del Partido ni del Komsomol. Así nos ceñimos al porcentaje de no .miembros del Partido que se indican en el borrador del Comité Central. Por su ocupación, estos camaradas se reparten de la siguiente manera: cuatro empleados del Partido, dos empleados en el Soviet, un secretario de kolkhoz, un conductor de combinado, un tractorista, un trabajador del sector del combustible...
Stalin: ¿Quien está, aparte de los conductores del combinado?
Kravtsov: Entre los diez está Yakovlev, Primer Secretario del kraikom, y el secretario del comité ejecutivo del krai.
Stalin: ¿Quién te aconsejo hacer eso?
Kravtsov: Tengo que decir, camarada Stalin, que me lo aconsejaron aquí en el aparato del Comité Central.
Stalin : ¿ Quién ?
Kravtsov: Aquí, en el Comité Central, designamos nuestro secretario del comité ejecutivo del krai, el camarada Simochkin, y tuvo la aprobación del aparato del Comité Central.
Stalín: ¿De quién?
Kravtsov: No lo sé, no puedo decir quién.
Stalin: Es una pena, que no puedas decirlo, porque te informaron muy mal." (Zhukov, Inoy 486-7).

Evidentemente, todos los Primeros Secretarios estaban haciendo lo que sólo Kravtsov afirmó, ignorando el principio de elecciones secretas al Soviet, principio que ellos mismos votaron en un Pleno anterior, pero que nunca aceptaron con claridad. Esto señala la derrota definitiva de Stalin en este tema, las reformas constitucionales y electorales que él y otros líderes centrales habían encabezado durante dos años.

La reforma democrática fue derrotada, y el antiguo sistema político quedó en su sitio. El plan de Stalin para elecciones abiertas desapareció para siempre.

"De esta manera, el intento de Stalin y su grupo de reformar el sistema político de la Unión Soviética terminó con un total fracaso". (Zhukov, Inoy 491).

Zhukov opina que si Stalin hubiera rechazado las exigencias de los Primeros Secretarios de poderes extraordinarios, pudiera haber sido destituído, detenido por contra-revolucionario y ejecutado…"

Hoy Stalin estaría entre las víctimas de la represión de 1937, y el "Memorial" y la comisión de A.N. Yakovlev estaría desde hace mucho tiempo pidiendo su rehabilitación". ." (Zhukov, KP 16 Nov. 02).

En Noviembre de 1938 Lavrentii Beria reemplazó a Yezhov como jefe del NKVD. Las "troikas” fueron abolidas. Las ejecuciones extra-judiciales cesaron, y los responsables de los terribles excesos fueron a su vez juzgados y ejecutados o encarcelados. [26] Pero la guerra se acercaba. El gobierno francés rehusó continuar con la ya muy débil versión de la alianza Franco-Soviética acordada (La URSS hubiera deseado una mucho mas fuerte). Los aliados cedieron Checoeslovaquia a Hitler y a los fascistas polacos, sin ningún tipo de lucha. La Alemania nazi llegó a una alianza con el gobierno fascista de Polonia con vistas a una invasión de la URSS. La guerra civil española, a la que los Soviets tanto apoyo habían dado, estaba perdida. Italia invadía Etiopía, y la Liga de Naciones no hizo nada. Francia e Inglaterra, con la mayoría de Europa Occidental, detrás, animaban a Hitler claramente para que invadiera la URSS. (Lubianka B, No. 365; Leibowitz).

Japón, Italia y Alemania tenían un tratado de mutua defensa, y un pacto "Anti-Komitern", los dos expresamente dirigidos contra la Unión Soviética. Todos los países europeos fronterizos (Polonia, Rumania, Bulgaria, Hungría, Finlandia. Estonia, Latvia y Lituania) eran dictaduras militares de corte fascista. En 1938, un ataque japonés en Lago Khasan costó al ejército rojo unos 1.000 muertos. Al año siguiente, un ataque japonés de más envergadura fue rechazado por el Ejército Rojo en Khalkin-Gol. Las bajas soviéticas ascendieron a 17.000, incluyendo casi 5.000 muertos; en ningún caso era una pequeña guerra. Pero fue decisiva, y los japoneses no volvieron a importunar otra vez a los soviéticos. Pero el Gobierno soviético no podía saber esto en aquellas fechas. (Rossiia I SSSR v Voynakh).

Después de 1938, el gobierno de Stalin no hizo nuevos intentos de llevar a la práctica el sistema democrático electoral reflejado en la Constitución de 1936. ¿Fue este fracaso un reflejo del punto muerto al que se había llegado entre Stalin y los primeros secretarios en el Comité Central? ¿O mas bien se estimaba que con una guerra a las puertas, los esfuerzos hacia la democratización tendrían que esperar tiempos mas pacíficos? Las pruebas disponibles no permiten una conclusión firme.

Sin embargo, una vez que Beria hubiera reemplazado a Yezhov como jefe del NKVD (formalmente en Diciembre de 1938; en la práctica, unas semanas antes) tuvo lugar un continuo proceso de rehabilitaciones. Beria puso en libertad a unos 100.000 prisioneros de campos y cárceles. A esto siguieron los juicios contra los hombres del NKVD acusados de torturas y ejecuciones extrajudiciales. (Thurston 128-9)

Fin de la Primera Parte

Notas

Para la Resolución, ver Zhukov, Inoy 362-3; Stalin, Zakliuchitel'noe. Al igual que la resolución (que permanece inédita), el discurso de Stalin toca solo de pasada el tema de los "enemigos", e incluso entonces para precaver al C.C. de "golpear" que alguna vez hubiera sido trostkista. Stalin insiste en que se da "gente muy apreciable" entre los antiguos troskistas, y nombra concretamente a Felix Dzerzhinsky.
Este volumen (Genrikh Yagoda) consiste esencialmente de interrogatorios efectuados a Yagoda y los suyos, y la confesión de Yagoda de implicación en una conspiración para dar un golpe contra el Gobierno soviético.; el liderazgo de la conspiración por Trotsky, y, en general, todo lo que Yagoda confesó en el juicio de 1938. No hay indicaciones que indiquen que las confesiones no eran auténticas. Los editores del volumen niegan la exactitud de los hechos citados en los interrogatorios, y define los mismos interrogatorios como "falsos". Pero no dan ninguna prueba de que asi sea. Jansen y Petrov, P. 226 n.9, a pesar de su anti-estalinismo, citan este volumen como prueba y sin ningún comentario. Y además se dan buenas pruebas de que así fue en realidad; que estas conspiraciones existieron, que las confesiones dadas en los juicios públicos fueron verídicas y no forzadas, y que las principales acusaciones eran ciertas. Otro extenso volumen de documentos primarios publicado en 2004 contiene un gran número de informes del NKVD sobre conspiraciones y textos de interrogatorios. (ver Lubianka B). La explicación más plausible de la existencia de este volumen de evidencias es que alguna al menos es cierta.
Llamado el klubok ("enredo"), por los investigadores del NKVD de la época y por los historiadores rusos hoy.
No se ha publicado transcripción alguna del Pleno de Junio de 1937. Algunos autores afirman que no se conservó ninguna. Sin embargo, Zhukov menciona extensamente algunas transcripciones archivadas no accesibles a otros.
La orden de establecer una troika en la región del Oeste siberiano de Eikhe existe. La petición de Eihke no ha sido encontrada, pero debió de efectuar alguna petición, bien verbal bien por escrito. Ver Zhukov, "Repressii" 23, n. 60; Getty, "Excesses" 127, n. 64.
Getty, Excesses 131-134 comenta algunas estadisticas al respecto. Ver Orden No.00447.
La papeleta de muestra se reproduce en Zhukov; Inoy, 6ª ilustración.
Todavía el 1 de Febrero de 1956, menos de cuatro semanas antes de su discurso secreto al XX Congreso del Partido, aun se referia Khruschev a Yezhov como "inocente sin duda alguna, un hombre honrado". Reabilitatsia: Kak Eto Bylo. Mart 1953-Febral' 1956 (Moscow, 2000), p. 308.
Su dimisión no fué formalmente aceptada hasta el 25 de Noviembre de 1938; ver Lubianka B Nos. 344 y 364.
Khruschev requirió "ejecutar a 20.000" personas., Zhukov,KP 3 Dec. 02. Los comentarios críticos de Yakovlev sobre las expulsiones masivas de Khruschev se citan mas arriba. Eikhe fué arrestado en Octubre de 1938, juzgado, acusado, condenado y ejecutado en Febrero de 1940. Según Khruschev, Eikhe rechazó su confesión, diciendo que fue obtenida tras ser golpeado o torturado. El análisis de Zhukov sugiere que el auténtico motivo de la suerte de Eikhe pudo ser su papel dirigente en las ejecuciones masivas de 1937-1938. Ver Jansen y Petrov, 91-2. El Politburó, y el Pleno del Comité Central de Enero de 1938 comenzaron a atacar a los secretarios del partido que habían hecho blanco de sus ataques y represiones a miembros cualificados del Partido. (Getty, Origins 187-8).El registro completo de la investigación sobre Eikhe y el juicio aún están clasificados. El deseo de desviar la atención y las culpas de si mismo y de los Primeros Secretarios fue uno de los objetivos de las mentiras contenidas en su "informe secreto". [XX Congreso del PCUS N. del T.]
Getty ("Excesses" 132) cita evidencias de que 236.000 ejecuciones fueron autorizadas por "Moscú", queriendo significar la dirección estaliniana, pero mas del 160% de esta cifra, 387.000 personas, fueron de hecho ejecutadas por autoridades regionales.
En el juicio de Moscú de 1938 Yagoda confesó su participación en la conspiración para un golpe de Estado contra el gobierno soviético, delató a los asesinos de Máximo Gorki y su hijo, y otros crímenes atroces, pero negó vigorosamente la acusación del fiscal de espionaje. El que la acusación de espionaje aún se mantuviera un año después de la detención de Yagoda demuestra, como poco, que el Gobierno soviético pensó que él pudiera en realidad haber dado informaciones a un gobierno enemigo (Alemania, Japón, Polonia). Como cabeza del Ministerio del Interior, incluyendo la policía secreta y de fronteras, Yagoda hubiera tenido la ocasión de causar un daño incalculable a la seguridad soviética en el caso de dar información a gobiernos extranjeros.
Thurston tiene la mejor discusión en lengua inglesa sobre esto, en Life and Terror 128 ff.

Notas adicionales

Sobre el trabajo de Yuri Zhukov

Hasta la fecha se ha dado un sólo un ataque académico contra las tesis de Zhukov, el de la profesora Irina V. Pavlova "1937: Vybory kak mistifikatsiia, terror kak real'nost'," Voprosy Istorii 10, 2003 19-36. Pavlova es una estridente anticomunista de la escuela "totalitarista", cuya hostilidad ideológica hacia el comunismo inhabilita su investigación histórica. Como ejemplo, miente sobre la investigación de Getty con la finalidad de desacreditarle. Pavlova escribe propaganda, no historia.
Pavlova hace mención solamente de los artículos de Zhukov en KP, y lo escribió antes de la publicación de Inoy Stalin. La crítica de Pavlova se apoya en la suposición de que los juicios de Moscú,Tukhachesvki, etc fueron tapaderas, y toda las campañas electorales y constitucionales un montaje deliberado para tapar la represión.
Pavlova también afirma que, debido a que el Soviet Supremo no tenia poder político real en 1936, las elecciones al mismo tampoco le hubieran proporcionado ninguno… Si por "poder" Pavlova entiende la habilidad para desbancar al Partido Bolchevique de su posición dominante en la URSS y deshacer el socialismo, indudablemente tiene razón: desde luego que Stalin no tenia ninguna intención de permitir una contrarrevolución por medios constitucionales. Ni eso se permite en ningún país de democracia burguesa. Pero si por "poder" entiende capacidad para influenciar políticas estatales y ejercer presiones, dentro de unos límites sobre políticas sociales específicas y sobre el mismo Partido Bolchevique, es decir el tipo de poder que dan las elecciones en las democracias burguesas, entonces seguramente está equivocada.

Sobre Iuri Mukhin, Ubiystvo Stalina i Beriia:

Este libro de Mukhin a menudo es ignorado por aquellos mas bien contrarios a sus conclusiones, sobre labase de que hace comentarios que pudieran ser considerado antisemitas. Debiera también decirse que Mukhin hace comentarios oponiéndose al antisemitismo, en el mismo libro. El presente trabajo no extrae ningún dato de los párrafos en los que pudiera alegarse vestigios de antisemitismo. Mukhin también toma posturas excéntricas sobre algunos temas no relacionados con este libro. Tampoco cito ninguno de esos trabajos.
Lo mismo pudiera y debiera decirse cuando se citan académicos anticomunistas: el hecho de que sus prejuicios anticomunistas no significa que puedan, en ocasiones, tener enfoques de valor. Y, desde luego, el anticomunismo está estrechamente relacionado con el antisemitismo. No siendo ni anticomunista ni judío, Mukhin muestra cierta hostilidad contra ambos, pero tampoco es un anti comunista convencional y un anti semita convencional.
Los análisis de Mukhin de las fuentes primarias y secundarias son frecuentemente muy agudos, y yo los uso y cito cuando los encuentro de ayuda. Naturalmente, la cita de análisis de Mukhin que el autor considera útiles no implica acuerdo con parte de sus análisis que no se citan. Tampoco es Mukhin responsable de cualquier uso que yo haga de su investigación.
He comprobado cada referencia dada por Mukhin y todos los académicos aquí citados, excepto en el caso de fuentes primarias, solo disponibles para aquellos que trabajan en los archivos.

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Fuente: http://www.redaccionpopular.com/articulo/stalin-y-la-lucha-por-la-reforma-democratica



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