lunes, 9 de diciembre de 2013

Fallece Nelson Mandela

La noche de ayer millones de personas en Sudáfrica, la mayoría de los cuales son trabajadores y pobres, y billones de personas en el resto del mundo, perdieron a un verdadero revolucionario, el Presidente Nelson Rolihlahla Mandela, Tata Madiba.



El Partido Comunista Sudafricano se une al pueblo de Sudáfrica y del mundo para expresar su más sincero pésame a la Sra. Graça Machel y a toda la familia Mandela, por la pérdida de quien el Presidente Zuma ha descrito correctamente como el hijo más grande de Sudáfrica, el Camarada Mandela. También deseamos aprovechar esta oportunidad para expresar nuestra solidaridad con el Congreso Nacional Africano, la organización que lo formó y a la que él sirvió con entrega, así como con todos sus colegas y camaradas de nuestro movimiento de liberación, en el sentido más amplio. Tal como Tata Madiba dijo: “No son los reyes y los generales los que hacen la historia, sino las masas del pueblo, los trabajadores, los campesinos…”

La partida del Camarada Mandela marca el final de la vida de uno de los más grandes revolucionarios del siglo XX, que luchó por la libertad y contra todas las formas de opresión en su país y en todo el mundo. Como parte de las masas que hacen la historia, la contribución del Camarada Mandela en la lucha por la liberación se centró y fortaleció en la membresía colectiva y el liderazgo de nuestro movimiento revolucionario de liberación nacional, guiado por el CNA, puesto que él no fue una isla. En el Camarada Mandela tuvimos a un bravo y valiente soldado, patriota e internacionalista que, parafraseando a Che Guevara, fue un verdadero revolucionario inspirado por grandes sentimientos de amor por su pueblo, como es característica sobresaliente de todos los auténticos revolucionarios.

Cuando su arresto en Agosto de 1962, Nelson Mandela era no solamente miembro del entonces clandestino Partido Comunista Sudafricano, sino también miembro del Comité Central de nuestro Partido. Para nosotros, los comunistas de Sudáfrica, el Camarada Mandela simbolizará por siempre la monumental contribución del Partido Comunista Sudafricano en nuestra lucha de liberación. La contribución de los comunistas a la lucha por alcanzar la libertad tiene muy pocos paralelos en la historia de nuestro país. Después de salir de prisión en 1990, y hasta sus últimos días, el Camarada Mandela se convirtió en un cercano y gran amigo de los comunistas.

La lección más importante que debemos aprender de Mandela y su generación de líderes, es su compromiso con la unidad con principios dentro de cada una de las formaciones de nuestra Alianza, al igual que con la unidad de nuestra Alianza en sí y la del movimiento democrático de masas por entero. Su generación luchó para construir y consolidad la unidad de nuestra Alianza, y por lo tanto debemos a la memoria del Camarada Madiba el preservarla. A quienes no entienden la medida en que la sangre fue derramada en busca de la unidad de la Alianza, debemos recordarles que actuar irresponsablemente apostando con la unidad de la Alianza es enlodar el legado y la memoria de aquéllos como Madiba.

El Partido Comunista Sudafricano apoyó la lucha de Mandela hacia la reconciliación nacional. Pero “reconciliación nacional” nunca significó para él hacerse a un lado frente a la desigualdad social y de clases en nuestra sociedad, como algunos quisieran hacernos creer hoy. Para Madiba, la reconciliación nacional fue una plataforma para alcanzar el objetivo de construir una sociedad sudafricana más igualitaria, libre de los flagelos del racismo, el patriarcado y las severas desigualdades. Así, la verdadera reconciliación nacional nunca podrá ser alcanzada en una sociedad todavía caracterizada por la abrupta brecha de inequidades y explotación capitalista.

En honor de este gallardo luchador, el Partido Comunista Sudafricano intensificará su lucha contra todas las formas de desigualdad, reforzando la lucha por el socialismo como la única solución posible a los problemas que la humanidad enfrenta.

Para el Partido Comunista Sudafricano, la partida de Madiba representa para todos aquellos sudafricanos que no han aceptado completamente la Sudáfrica democrática, y a los que de una o otra forma todavía añoran la era de dominación blanca, una segunda oportunidad para reconciliarse con una Sudáfrica democrática fundada en el principio de gobierno de la mayoría.

Hacemos un llamado a todos los sudafricanos a emular su ejemplo de generosidad, sacrificio, compromiso y servicio a su pueblo.

El Partido Comunista Sudafricano dice: ¡Hamba kahle Mkhonto!*

Partido Comunista Sudafricano.

* (Que vayas bien, bravo guerrero!) Hamba kahle Mkhonto es un canto de los combatientes Umkhonto que combatieron a las tropas racistas durante la campaña de Zimbabwe de 1967-1968.

Fuente: http://lamanchaobrera.es/declaracion-del-partido-comunista-sudafricano-en-torno-al-fallecimiento-de-nelson-mandela/



Las dos caras de Mandela

Otra forma de verlo con puntos interesantes

Como suele suceder cuando alguien muere, Mandela ha llenado las portadas de los grandes medios de propaganda, pero también de los blogs comunistas y alternativos, de grandes palabras elogiosas y sentidos pésames, unos alabando su lucha por la paz y la democracia y otros loando su entrega a la lucha revolucionaria y antiracista.

En realidad, la muerte del que estuviera durante 28 años encerrado en las mazmorras del apartheid sudafricano (régimen apoyado por las democracias europeas y, por supuesto, por Estados Unidos e Israel) tras convertirse en diciembre de 1961 en el jefe de la guerrilla ‘Lanza de la Nación’ o MK, el brazo armado del Congreso Nacional Africano (ANC), y que fuera considerado como “terrorista” por Washington hasta el año 2008, años después de haberse convertido en presidente de Sudáfrica, hoy ha provocado que el presidente norteamericano, Barack Obama, ordenara poner la bandera del imperio a media asta.Mandela pasó gran parte de su vida luchando por la clase trabajadora sudafricana, contra el racismo de la Sudáfrica “blanca”, y defendiendo y participando en la lucha armada (terrorista, como lo llaman los medios de propaganda de las dictaduras del capital), incluso desde su celda, aunque al final optaría por aceptar y defender una democracia burguesa (sin eufemismos, una dictadura de la burguesía) y por presidir un pais capitalista en el que los trabajadores, en su gran mayoria de raza negra, viven en condiciones igual de dramáticas que durante el apartheid.

Hoy Sudáfrica no es el pais por el que un dia luchara aquel Mandela enemigo del gran capital y defensor de la igualdad. Al contrario, se trata de uno de los famosos BRICS (Brasil, Rusia, India, China y su propio país, Sudáfrica), donde el capitalismo hace estragos y multiplica la desigualdad, mientras aumentan las fortunas de la minoria parásita (en su mayoria de raza blanca), siendo aplaudidos por la burguesia internacional como el modelo a seguir.

Hay que reconocer que Mandela ha tenido dos caras. En primer lugar, la del revolucionario que entregó gran parte de su vida a la lucha y la resistencia por una Sudafrica Socialista y por un mundo sin explotación. Sin embargo, su legado final no es admirable, sino, mas bien, deleznable. Al más puro estilo Mujica, el presidente uruguayo, también antiguo guerrillero que en su vejez pasa sus días contemplativamente como jefe del estado en su pais, cultivando patatas mientras ve con pasividad pasmosa como se reparten la riqueza de los trabajadores uruguayos mafiosos locales  y multinacionales, Mandela asumió la presidencia de Sudafrica como si se tratara de un retiro para su jubilación, mientras ante sus ojos (los ojos del hombre en teoria más poderoso del pais) se multiplicaba la desigualdad, crecía la miseria, y se mantenían las injusticias por las que un dia no dudó en estar dispuesto a matar.

En este sentido, me gustaría compartir aquí un fragmento de un comentario enviado por el camarada Sade al respecto, y que resume el legado que nos ha dejado el lider sudafricano, sin olvidar, eso si, que un día fue un modelo de compromiso y lucha para millones del comunistas del mundo entero:

“No hay más que ver quiénes integran el coro de plañideras para delimitar en sus justos términos el alcance de su obra: incorporó a los negros de Sudáfrica a una ficción de dimensiones planetarias, llamada democracia burguesa, de la que no participan, más allá de lo formal, ni blancos ni amarillos ni, por supuesto, negros, incluidos los sudafricanos. Si a eso se añade que Mandela jamás puso en entredicho las proporciones en que está repartida y se sigue repartiendo la riqueza entre blancos y negros, tendremos una visión bastante aproximada de la trascendencia de su figura: la de un hombre que puso el color de su piel no al servicio de la liberación social de los negros pobres, sino del capital y el imperialismo“.

Como se ha podido comprobar, no comparto al cien por cien estas palabras, porque olvidan, quizás injustamente, una gran parte de la vida de Mandela. Personalmente, me gustaría recordar solo la primera cara de Nelson Mandela, la del luchador, terrorista, preso político y defensor de una sociedad sin ricos ni pobres, sin explotación; sin embargo, no podemos obviar la existencia de su segunda cara, la del complice del capital, la del defensor del multipartidismo (lease, mafias diversas e impunes) y la democracia burguesa, y la del que olvidó su color de piel y su propio pasado para ponerse al servicio de los enemigos de la clase trabajadora y del imperialismo económico.

Aunque quizás, para terminar, y como puntualización al título de esta entrada y complemento al comentario citado, me gustaría compartir un pensamiento escuchado en algún lugar o leido en algún libro sobre la supuesta perversión que sufre todo el que llega al poder, y que me parece ilustrativa sobre todos aquellos que, como Mandela, acaban defendiendo aquello contra lo que un dia lucharon, (y que daría la razón a nuestro camarada):

“Es mentira que el poder corrompa. El poder simplemente desvela los verdaderos principios del que lo obstenta”.

Fuente: http://lamanchaobrera.es/las-dos-caras-de-mandela/



Out of Time man - Mike Harvey


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