lunes, 20 de enero de 2014

La grandes potencias juegan con un Kirguistán que añora el socialismo

Kirguistán es el principal punto de apoyo logístico de toda la cuarta guerra afgana. La base de Manas abastece a los coloniales norteamericanos. EEUU y Rusia se disputan la soberanía de la zona con diversos golpes de estado impulsados por mercenarios y mafias xenófobas que rompen la paz conseguida tras el periodo soviético.

Nueva revuelta en Kirguistán
Auge y caída de otra experiencia de "revolución de colores"

Txente Rekondo
Gara

Los efectos locales de la crisis mundial, los errores políticos del actual presidente, que no ha dudado en desairar a Moscú y en flirtear con EEUU, explican la nueva revuelta en Kirguistán, cuyo desenlace futuro veremos en las próximas semanas.

Los recientes acontecimientos han devuelto a la actualidad a la para muchos desconocida república de Kirguistán. Si en marzo del 2005 la llamada «Revolución de los Tulipanes» acabó con la Presidencia de Askar Akayev, su sustituto, Kurmanbek Bakiyev, ha corrido la misma suerte tras las protestas populares de estos días.

Ya entonces, algunos coincidimos en señalar que aquello se trató en realidad de un mero cambio de peones, impulsado por los intereses y maniobras de Washington en la región. Ese apoyo, a través de un sinfín de organizaciones e instituciones, unido al descontento popular, materializó el cambio citado.

Sin embargo, el paso de los años no ha supuesto ninguna transformación de peso para la mayoría de aquel país. La pobreza, el desempleo, la corrupción, la acumulación de poder en pocas manos, siguen ahí. De todas formas, ni los más cercanos analistas podían prever que el desarrollo de los acontecimientos desembocara en la actual situación, como tampoco lo sospechaban otros actores importantes, como las fuerzas de la oposición, el propio presidente Bakiyev, o incluso la embajada de EEUU en Bishkek.

Una serie de hechos han podido precipitar este nuevo escenario. Evidentemente la crisis económica mundial también ha tenido su repercusión. En el pasado eran muchos los ciudadanos que buscaron una salida económica mejor en países como Rusia o Kazajistán. Todo ello representaba un importante factor contra la inestabilidad, ya que por un lado eran fuente de divisas para el país, y por otro, mantenía fuera del país a ese potencial disidente. La vuelta de muchos de esos emigrantes forzada por la crisis la crisis ha supuesto un importante revés para el propio Bakiyev.

Por otro lado, la convocatoria presidencial de una reunión nacional, Kuralai, el pasado mes de marzo, se ha vuelto contra Bakiyev, quien intentaba acallar las críticas y mostrar una imagen de unidad y, por un mal cálculo político, ha tenido que afrontar una lluvia de reproches y descontentos. Además, desde hace semanas la prensa rusa lideraba una campaña crítica con el depuesto presidente que también ha contribuido a aumentar el rechazo popular.

Finalmente, la decisión de Moscú de acabar con la venta privilegiada de petróleo a Kirguistán ha llevado a los dirigentes kirguises a aprobar un incremento de los precios de la electricidad y de los productos de alimentación básicos, lo que ha generado un aumento de las protestas populares.

El pulso que mantienen EEUU y Rusia en la zona también se ha dejado entrever

Así, Rusia llevaba tiempo presionando al presidente Bakiyev para que cerrase definitivamente la base militar de Manas, cercana a la capital, y utilizada por EEUU como soporte de las tropas de la región, Afganistán principalmente. En ese sentido, Moscú prometió una importante ayuda económica al país, así como mantener los precios «de amigo» en materia energética. No obstante, Bakiyev y sus aliados locales se han aprovechado de todo ello, generando el enfado ruso. Algunos colaboradores del presidente han utilizado el bajo coste del petróleo para revenderlo a los propios norteamericanos en la base militar, llenando sus propios bolsillos, al tiempo que han gastado parte de la ayuda anticipada sin cumplir lo acordado.

Los dirigentes rusos justifican el aumento del precio del petróleo por la creación el próximo verano de una nueva Unión aduanera (Rusia, Kazajistán y Bielorrusia), de la que no es parte Kirguistán, y por tanto no podría seguir disfrutando de ese privilegio (habrá que ver qué hace Rusia ante Tayikistán, que tampoco se va adherir a esa nueva entidad).

Por su parte EEUU lleva tiempo moviendo sus fichas en torno al presidente y su círculo de colaboradores, logrando finalmente mantener su presencia militar en la base de Manas, al tiempo que podrían haber asesorado militarmente a las fuerzas locales. Este apoyo explica la tardía reacción de la embajada estadounidense estos días, así como su tibio comunicado ante el cariz que tomaban los acontecimientos.

Las similitudes y diferencias con la «Revolución de los Tulipanes» también son evidentes. Tanto ahora como en 2005, las diferencias regionales, la corrupción, el despotismo, el control del poder económico y político en manos de una élite cercana al propio presidente, el fracaso y la incapacidad de las fuerzas policiales (ahí están las imágenes de policías apaleados o cambiando de bando) muestran esos parecidos.

Sin embargo, en esta ocasión conviene resaltar importantes diferencias. Destaca el nivel de violencia generado estos días, que no tiene relación con las pacíficas protestas de hace unos años. Estos días han sido las regiones del norte las que se han levantado contra el Gobierno central, mientras que en 2005 fueron las zonas del sur, plaza fuerte de Bakiyev. Pero tal vez la diferencia más importante esté en la organización y caracterización de las protestas.

Estos días, la mayor parte de los manifestantes mostraban el sentir de la mayoría de la población, al tiempo que se presentaban de una manera poco coordinada o sin ataduras a los partidos de la oposición, superados también por los acontecimientos. Si en 2005 fue una parte de la élite local, descontenta con el entonces presidente la que maniobró y coordinó las protestas, en esta ocasión ha sido la propia población civil, molesta con la situación, la que ha abierto la posibilidad de cambio.

De momento, la dividida oposición ha iniciado las maniobras para controlar la situación, pero habrá que ver hasta cuándo es capaz de mantener esa unidad y, a la vista de la experiencia del pasado, no es descartable que pronto surjan diferencias internas.



También habrá que seguir los movimientos de Bakiyev, que se ha hecho fuerte en el sur, pero que no cuenta con el apoyo de Moscú, y que buscará o bien un enfrentamiento directo con los nuevos dirigentes del país (que podría encaminar a Kirguistán hacia un peligroso escenario), o bien abrir las vías a una negociación, y tal vez un nuevo reparto del poder (que no será del agrado de la población). Si se da esta última situación, también habrá que seguir con atención el papel que desempeñe Moscú, capacitado política y económicamente para contribuir a una u otra salida, pero sin olvidarnos de las maniobras que desde Washington se pondrán, sin duda, en marcha.

Fuente: http://www.gara.net/paperezkoa/20100410/193052/es/-Auge-caida-otra-experiencia-revolucion-colores

Kirguistán también echa de menos la URSS

Los acontecimientos actuales en Kirguistán arrojan luz sobre la naturaleza de los acontecimientos del pasado mes de abril: en lugar de ser una verdadera y necesaria Revolución que restableciese el poder popular, los valores soviéticos y reconstruyese la sociedad en ruinas, ha sido la simple toma del poder por una mafia rival de la mafia que ha sido depuesta. Estas mafias azuzan de manera criminal la frustración de la población debida a la pobreza, el despotismo y la desigualdad el odio entre comunidades nacionales que en la época soviética fueron hermanas en la construcción socialista. Y mientras tanto venden los servicios de la base aérea de Manas a los gringos en su guerra colonial en la vecina Afganistán.

Las matanzas de uzbekos (y parece que también de rusos y otras nacionalidades) cometidas por gamberros kirguises en el sur del país son otra manifestación del profundo retroceso social, civilizacional, moral y espiritual que ha supuesto la brusca destrucción del socialismo y de la URSS. El pueblo kirguíz tenía mucha razón cuando rechazó de manera abrumadora salir de su Patria soviética y crear un artificial y totalmente inviable estado "independiente" que les ha hecho caer en poder de potencias extranjeras y de mafias criminales. Y esto no es retórica. Por la ciudad de Osh, donde han estallado los pogroms racistas, circulan todas las líneas de transporte del opio afgano a los corrompidos mercados europeos y norteamericanos. En junio de 1990 en Osh se inició la contrarrevolución. La organización fascista kirguiz "Osh Aymaghi" arrebató la tierra a un koljóz de población uzbeka desencadenando una auténtica guerra civil que costó la vida a 171 personas y que pudo ser reprimida y resuelta por el Ejército soviético y el Partido que, aunque enfermos en aquella época, todavía eran garantes de la Paz y del Socialismo. Hoy las narcomafias han descompuesto la sociedad y estimulan las peores pasiones. En marzo de 1991 el 92,4 % de los electores de la República socialista acudieron a las urnas en el referéndum que tuvo lugar en toda la Unión y el 96,4 % dijeron un rotundo "SI" a la continuidad de la URSS con la República dentro. La URSS le dio todo a Kirguistán:

- La propia existencia de la República creada en 1936.

- El desarrollo industrial que creció 700 veces en los primeros 60 años soviéticos.

- La amistad entre los pueblos que en el pasado eran enemigos. El presidente del Koljoz "Proletario" en Uzbekistán le dijo en los años 50 al filósofo Roger Garaudy que en el pasado los uzbekos, tajikos y kirguizios se mataban por el agua y que. gracias a la construcción del canal de Fergana, se había hecho a esos pueblos amigos (1). Lo dijo el camarada Tijonov, jefe del gobierno soviético:"El fundamento material de la amistad fraternal entre los pueblos de la URSS es un complejo macroeconómico único"(2). La voluntad soberana masiva del pueblo de todas las nacionalidades del Kirguistán soviético fue violada con la destrucción de la URSS a la que contribuyeron traidores kirguizos como el falso "comunista" Askar Akaev (en realidad un burócrata académico sin principios) quién destruyó la economía socialista y la actual presidenta Rosa Otunbayeva que alguna vez enseñó marxismo-leninismo y que se vendió al imperialismo. Roto ese complejo renacen los clanes, las opresivas costumbres feudales, las mafias criminales y el odio entre pueblo hermanos.

A los trabajadores de la República de todas las nacionalidades y a su vanguardia comunista, a los pueblos
hermanos de otras repúblicas soviéticas y a la vecina China Popular (donde vive una minoría kirguíz) les incumbe una enorme responsabilidad en la reconstrucción revolucionaria de esa sociedad. No tienen otro camino para la paz, el progreso, la democracia y la soberanía que el Socialismo.


La vecina Tayikistán es inteligente y se alía al Irán antiimperialista para no quedar a merced de la OTAN y los gringos en su devastadora guerra de Afganistán que todo lo corrompe en Asia Central.

Historia de los kirguises

http://www.centralasia-travel.com/sp/countries/kirgistan/history

El área de la actual Kirguistán contiene evidencia de ocupación humana desde el momento del Paleolítico Inferior en, aproximadamente hace 300.000 años. Los arqueólogos sugieren que los dos tipos de economías desarrolladas en el territorio, la agricultura y el pastoreo nómada. En el siglo séptimo antes de Cristo se había convertido en el nomadismo predominante, y la zona estaba controlada por diversas alianzas tribales. En el norte de la Saki (séptimo-tercero siglos antes de Cristo) fueron sucedidos por los Usuni (2do siglo BC-quinto siglo dC), en el sur del estado Parkan (segundo-primera siglos antes de Cristo) fue sustituido por el reino Kushani (primera a cuarta ANUNCIO del siglo). La identidad étnica de los pueblos es el tema de mucho debate, pero no eran turcos. Desde el siglo sexto en adelante, varias tribus turcas comenzaron a empujar hacia el oeste, con el tiempo la solución la mayor parte de Asia Central, incluyendo Kirguistán. Gran parte del actual Kirguistán se unió en el siglo séptimo, como parte de los turcos Kaganate West, y reemplazado en el siglo octavo por el Turgash, quien a su vez fueron conquistados por los Karluk, que se originó en la región de Altai al norte.

Cuando el actual Kirguistán por primera vez a este territorio es el objeto de mucho debate. Las referencias a las tribus de que la vida en el nombre de Altai se producen en el siglo X , pero otra gente con el mismo nombre que vivió a lo largo del río Enisei se menciona por primera vez en los registros desde el siglo segundo. Los kirguises Enisei formado Kaganate kirguís en torno al año 650, que sobrevivió hasta la derrota por Gengis Khan en 1209. La tradición de Kirguistán prefiere ver su origen en ese estado, pero los etnógrafos y arqueólogos ver el reclamo con bastante escepticismo.

La evidencia sugiere que en lugar de la República Kirguisa, que hoy son una amalgama de pueblos diversos, como las tribus existentes se incorporaron a nuevas oleadas de conquistadores. El territorio era parte del estado Karakhanid de alrededor de 950-1150, durante el cual la población urbana ha participado activamente en el comercio y la manufactura a lo largo de la Ruta de la Seda. La conversión al Islam también se inició en este período.



Mongoles Gengis Khan conquistó la zona en el siglo XIII , la destrucción de la mayor parte de la cultura Karakhanid y la introducción de un gran número de nuevos pueblos en la zona, de turcos, mongoles, tibetanos y de valores. La mezcla resultante de las tribus era casi seguro que la base para la gente de hoy en día de Kirguistán, que conservan gran parte de la memoria de los orígenes en las genealogías orales conservadas de los 40 clanes y tribus. La actual bandera de Kirguistán incluye la representación de un sol con un rayo por cada tribu. La República Kirguisa, seguir la práctica de dividir los mongoles a su gente en la izquierda (ong) y derecha (sol) "alas", dijo para reflejar bien el despliegue de tropas en formación militar, o lugar de origen de la tribu de habitación. También hay un tercer grupo, el ichkilik, que parece que se incluyen partes de la identidad kirguís.

Desde el siglo XV hasta el siglo XVII las tribus de Kirguistán fueron parte de la demarcación más grande de la historia de Asia Central, lo que distingue sedents agrícolas de los pastores nómadas. La aparición de los mismos nombres tribales entre los kazajos, kirguises, uzbekos y sugiere cómo el pueblo de este territorio formó una serie de alianzas tribales, en lugar de un verdadero estado.

En el siglo XVIII la República Kirguisa, comenzaron a llegar bajo la presión de las tribus mongolas hacia el este. Esto llevó a algunas de las tribus del norte para enviar delegaciones a los rusos, que habían empujado a Siberia en el siglo XVII, y que estaban empezando a tener lo que hoy es el norte de Kazajstán bajo su control. Los rusos no hicieron distinción entre los kazajos y kirguises, llamando a los kirguises. El sur de Kirguistán, sin embargo, fueron conquistados por los Kokand Khanate, establecida en el siglo XVIII, que los separa de la República Kirguisa, el norte. Esta división entre el sur y el norte continúa hasta la actualidad en la vida de Kirguistán.

La expansión de Rusia en lo que llamó la estepa incluidos Kirguistán. La mayor parte del norte de Kirguistán fue incorporada al imperio en 1863, el sur siguió en 1876, cuando Rusia destruyó el Khanate Kokand. Administrativamente, la actual Kirguistán se dividió entre cuatro guberniias. A partir de la década de 1890 Rusia se establecieron los agricultores europeos de Rusia y otros en los fértiles valles del norte, obligando a los nómadas de Kirguistán alto en las montañas.

En 1916, Rusia políticas de requisa de ganado y uso de la tierra había dejado de Kirguistán mal empobrecidos. Cuando Rusia trató de emitir un proyecto llamada a filas para Centroamérica varones asiáticos, entre ellos el de Kirguistán, nuevos combates estallaron en todo el territorio. Los levantamientos fueron reprimidos, con gran pérdida de vidas, la población en la parte norte caído hasta en un 40%. Desde su independencia en 1991, el Estado ha conmemorado el levantamiento de 1916 como un genocidio.

Hostilidad hacia los zares significaba que había cierto apoyo a los bolcheviques, al menos hasta que quedó claro que Lenin no iba a favorecer el desarrollo de los estados nacionales. La resistencia a los rusos continuaron esporádicamente hasta mediados de 1920, en lo que los historiadores rusos han marcado la rebelión Basmachi.

Como el poder bolchevique se ha consolidado, Kirguistán se hizo por primera vez una provincia autónoma (unidad política) de la Federación Rusa en 1924, fue actualizado en 1926 para una república autónoma, pero aún dentro de Rusia. (En aquel tiempo Rusia era una de las repúblicas soviéticas). Kirguistán no ha adquirido la plena república soviética hasta 1936.

(Cómo no, se obvia todo el periodo socialista y el progreso que trajo a un país completamente feudal...)

La república fue considerado como uno de los menos desarrollados de la Unión Soviética, política y económicamente. Por lo tanto, fue una gran sorpresa cuando, el 28 de octubre de 1990, Kirguistán se convirtió en la primera república soviética para seleccionar a su propio jefe. La legislatura de Kirguizistán se negó a ratificar la oferta líder del Partido Comunista Absamat Masaliyev para convertirse en presidente de la república, y eligió en cambio, Askar Akayev, presidente de la Academia de la república de la ciencia. Akayev y sus partidarios comenzaron a afirmar el nacionalismo de Kirguistán y arrebatar el control político y económico de la república por el Partido Comunista Soviético. Estos esfuerzos fueron interrumpidos brevemente por un golpe de Estado en Moscú por el Partido Comunista de la línea dura en agosto de 1991. Akayev valientemente condenó el golpe y, después de que fracasó, el 30 de agosto de 1991, rompió relaciones con el Partido Comunista y Kirguistán declaró su independencia. El 12 de octubre de 1991, la presidencia de Akayev fue confirmada por elección popular directa.

Una constitución fue aprobada el 5 de mayo de 1993. Una crisis económica y política llevó a la renuncia del primer gobierno en diciembre de 1993, pero la presidencia de Akayev fue confirmada por un referéndum popular de apoyo a cabo el 30 de enero de 1994. Más del 95% de los votantes registrados participaron en el referéndum, el 97% de los votantes apoyó el presidente Akayev.



En septiembre de 1995, los partidarios de Akayev presentó una petición firmada por 1,2 millones (el 52% de la población en edad de votar) instando a la legislatura para aprobar un referéndum prolongación del mandato de Akayev para el año 2001. Después de arduo debate, el legislador rechazó la celebración de un referéndum, y en lugar de Akayev, anunció que las elecciones presidenciales se celebrarán el 24 de diciembre de 1995. Trece candidatos se registraron, pero diez fueron descalificados, dejando a Akayev, Masaliyev, y ex presidente del Medetken Sherimkulov. Akayev ganó la reelección para un mandato de cinco años, recibiendo el 72% de alrededor de 1,9 millones de votos en una carrera considerada en general "libres y justas" por los observadores internacionales, aunque se plantearon preguntas sobre las inhabilitaciones. En julio de 1998, Akayev hizo señas a un fallo de la Corte Constitucional que le permitía postularse para un tercer mandato en el año 2000. Fue reelegido presidente el 29 de octubre de 2000, con un 74% de los votos en unas elecciones plagadas de irregularidades graves. Actividad de la oposición antes de la elección se había restringido.

Gravemente la estabilidad de agitación de Kirguistán, varios cientos de extremistas islámicos y otros guerrilleros entró en Kirguistán de Tayikistán en julio-agosto de 1999. Los guerrilleros tomaron rehenes, entre ellos cuatro geólogos japoneses, y varios pueblos de Kirguistán, que afirmaron que si el cese de hostilidades si Kirguistán proporcionado un refugio seguro para los refugiados y que liberar a los secuestrados si Uzbekistán lanzado extremistas encarcelados. La guerrilla se rumorea que buscan crear un estado islámico en el sur de Kirguistán como un trampolín para una yihad en Uzbekistán. Un miembro del Consejo de Seguridad de Kirguistán en octubre de 1999 afirmó que los guerrilleros estaban tratando de apoderarse de la ruta de tráfico de drogas en el sur de Kirguistán. Kirguistán llamó reservistas y admitió que su ejército no estaba preparado para el combate. Kirguistán recibió apoyo aéreo de Uzbekistán y Kazajstán, Uzbekistán, pero protestó bombardeo de un pueblo de Kirguistán. El ministro de Defensa de Kirguistán en el 18 de octubre 1999 anunció el éxito en forzar a casi todos los guerrilleros de nuevo en Tayikistán.

Estados Unidos estableció una base aérea importante cerca de Bishkek en diciembre de 2001 para usos militares durante su campaña en Afganistán para derrocar al régimen talibán y las fuerzas de al-Qaeda en ese país. Kirguistán y los Estados Unidos han establecido lazos de acercamiento político y de seguridad desde el 11 de septiembre de 2001. En EE.UU. provocó, el FMI llegaron a un acuerdo con Kirguistán en un préstamo de US $ 93 millones en diciembre de 2001. Desde el 11 de septiembre, todos los grupos radicales islámicos en los países de Asia central se han relacionado con el terrorismo internacional. Tanto el Hizb-ut-Tahrir ("Partido de la Libertad") y el Movimiento Islámico de Uzbekistán (IMU), dos organizaciones radicales islámicas que buscan establecer un estado islámico en Asia Central, tienen una fuerte presencia en el país. La IMU, expulsado de su propio país, colaboró ​​con los talibanes y Al Qaeda y dirigió incursiones armadas en Kirguizistán. A raíz de las operaciones anti-terrorista liderada por los Estados Unidos después del 11 de septiembre, todas las unidades principales de la IMU fueron destruidos.

En enero de 2002, miembro de la Asamblea Legislativa y líder de la oposición Beknazarov fue detenido por cargos partidarios, dijo que tenían una motivación política y vinculada a su crítica de la transferencia prevista del gobierno de las tierras en disputa a China y Kazajstán. En febrero, Sherali Azarkulov, un destacado activista de derechos humanos, murió en una huelga de hambre para protestar por la detención de Beknazarov. En marzo, cinco personas murieron en el sur de rayón Aksy en enfrentamientos con la policía durante una protesta para exigir la liberación Beknazarov, y en mayo, el gobierno renunció después de una comisión estatal determinó que los altos funcionarios son los culpables de las muertes de los manifestantes. Beknazarov fue puesto en libertad posteriormente, después de haber sido condenado a un año de prisión por abuso de autoridad. Una reunión en junio pidió la renuncia de Akayev, aumentando los temores de inestabilidad política y la guerra civil. Grandes protestas y las detenciones continuaron durante todo el año. En enero de 2003, Akayev anunció un referéndum se celebraría en su presidencia, y sobre las enmiendas a la Constitución para "mejorar la democracia." El 2 de febrero, el 76,6% de los ciudadanos de Kirguistán apoyó las enmiendas en el referéndum, y el 78,7% de los votantes determinado Akayev continúe en su cargo hasta que su mandato expiró en diciembre de 2005.

En octubre de 2002, Kirguistán y China realizaron sus primeros ejercicios militares conjuntos.

Fuente: http://www.ikuska.com/asia/datos/historia/kirguistan.htm



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