sábado, 12 de julio de 2014

Yemen del Sur, el primer Estado socialista del mundo árabe

Historia de Yemen


SABEOS E HIMYARITAS

Al margen de la leyenda, un velo de misterio envuelve aún los orígenes del sur de Arabia. La zona que hoy se conoce como Yemen salió a la luz durante el primer milenio a.C., cuando una sustancia de olor dulzón llamada incienso llegó por primera vez a los mercados mundiales. Los sabeos, inicialmente establecidos en el este de Yemen, controlaban la producción y el comercio de este lucrativo producto.

Durante los siglos siguientes, el reino sabeo se expandió hasta llegar a dominar la casi totalidad del Yemen actual. Los templos y la gran presa de Marib datan de esta época.

Cuando el poder sabeo decayó, nuevas potencias e imperios se alzaron en su estela. El mayor de ellos fue el reino de Himyar. En un principio asentado en las tierras altas del centro, el poder de los himyaritas creció, y a finales del s. III se habían apoderado prácticamente del resto del país.



LAS POTENCIAS EXTRANJERAS Y LA LLEGADA DEL ISLAM

Durante los siglos siguientes, Yemen fue invadido en numerosas ocasiones por potencias regionales que ansiaban expandirse.

Entre las potencias que pasaron ante sus puertas –aunque jamás lograron ocupar por completo el país– se cuentan la dinastía de los Ptolomeos, los abisinios y los persas (del actual Egipto, Etiopía e Irán respectivamente). Los yemeníes modernos todavía se enorgullecen del hecho de que ninguna potencia extranjera haya logrado jamás conquistar su país por completo.

A principios del s. VII tuvo lugar una nueva invasión mucho más significativa que cualquiera de las anteriores: el islam.

En un principio, la mayoría de los yemeníes se adscribieron a la doctrina suní, pero, al cabo de unos siglos, nacieron varias ramas chiíes individuales, como los zaydíes. Durante esta época, se desarrollaron varios pequeños estados dirigidos por las dinastías como la de los sulayhíes y los rasúlidas.


OCUPACIÓN OTOMANA Y BRITÁNICA

A partir del s. XV las potencias extranjeras, entre ellas Egipto y Portugal, compitieron por el control de la costa del mar Rojo. Pero fueron los otomanos (de la actual Turquía) los que causaron el mayor impacto. Ocuparon diversas zonas de Yemen entre 1535 y 1638, y nuevamente entre 1872 y 1918, ignoraron o no lograron apoderarse de las remotas zonas interiores que estaban bajo el dominio de los imanes (guías espirituales) locales. Durante el s. XVII la dinastía Qassimi gobernó gran parte de la región, pero su poder declinó con la desaparición del comercio del café sobre el cual había descansado.

A mediados del s. XIX emergió un nuevo poder. Desde 1839 hasta 1967 los británicos ocuparon y controlaron varias zonas del sur de Yemen, incluido el puerto de Adén, que fue declarado protectorado británico. Valioso desde el punto de vista estratégico para las aspiraciones marítimas del Reino Unido, el puerto pronto creció hasta convertirse en la principal escala.

Mientras tanto, en el norte, tras la Primera Guerra Mundial y la derrota de Alemania (aliada de los otomanos), asumió el poder una nueva dinastía real zaydí, la Hamid al-Din, que tomó el relevo de los anteriores ocupantes.



GUERRA CIVIL

Hasta 1962, en el centro y el norte de Yemen habían gobernado una serie de imanes locales. Sin embargo, a la muerte del influyente imán Ahmad estalló una disputa por la sucesión que sumió a la región entera en una guerra que duró ocho años.

Por una parte, los oficiales del ejército, apoyados por Egipto, proclamaron la República Árabe de Yemen (RAY), mientras que por otra, los monárquicos del norte, con el respaldo de los británicos y Arabia Saudí, eran leales al hijo de Ahmad y su sucesor. Finalmente triunfaron las fuerzas de la RAY.

Tras las victorias del Frente de Liberación Nacional en la campaña antibritánica de guerrillas, los colonialistas se vieron obligados a retirarse del sur de Yemen en 1967. Tres años después nacía la República Democrática Popular del Yemen (RDPY), el primer y único estado comunista del mundo árabe.

Mientras tanto, al norte del país, el mariscal de campo Ali Abdullah Saleh instituyó un gobierno progresivo en la República con su partido, el Congreso General del Pueblo (CGP). Se sofocaron los conflictos entre las tribus y la Constitución prometió respetar los principios islámicos y los valores occidentales, como la libertad individual y la propiedad privada.

Sin embargo, en la RDPY reinaba la confusión. Las luchas de poder en el seno del Partido Socialista de Yemen (PSY) incrementaron la tensión. Finalmente, en Adén, en enero de 1986, estalló una guerra civil que duró dos semanas. La situación empeoró con la desintegración de la Unión Soviética, hasta entonces el máximo valedor de la RDPY. Como resultado, el sur quedó sumido en la ruina total.

Además, las discrepancias fronterizas entre los dos Estados desembocaron en algunos conflictos de corta duración en 1972, 1978 y 1979. Sin embargo, a pesar de las diferencias políticas, la mayoría de los yemeníes no deseaban vivir en un país dividido.



UNIFICACIÓN

El 22 de mayo de 1990 fue proclamada la República Unificada de Yemen, y en 1991 se convirtió en la primera democracia parlamentaria multipartidista de la Península Arábiga. Saleh ocupó la presidencia y Ali Salim al-Bidh (líder del PSY, el partido gobernante del antiguo RDPY), la vicepresidecia.

Las cosas no empezaron bien para la nueva nación. Durante la Guerra del Golfo de 1990-1991, Yemen secundó a Iraq (y no apoyó las sanciones económicas de la ONU contra el país), lo que le valió la enemistad no solo de los EE UU y sus aliados, sino también de sus vecinos del Golfo, en especial de Arabia Saudí y Kuwait. El resultado fue la expulsión de Arabia Saudí de más de un millón de trabajadores emigrantes yemeníes, un hecho devastador para la economía de Yemen.


En el frente nacional la situación también comenzó a exacerbarse y el PSY y sus miembros se sintieron progresivamente marginados por el CGP y su socio de coalición Islah.

Finalmente, las tensiones desembocaron en crisis y, en 1994, estalló la guerra civil entre el norte y el sur. Los intentos de Bidh por separarse del norte fueron sofocados y huyó del país.

El país fue unificado poco después, y el CGP ascendió de nuevo al poder en las elecciones de 1997.

En septiembre de 1999 el país celebró su primera elección presidencial y Saleh fue reelegido presidente.


YEMEN A PARTIR DEL 11 DE SEPTIEMBRE

Tras los ataques del 11 de septiembre del 2001, Yemen empezó a ser visto con recelo por EE UU. Con una zona interior alejada, indisciplinada y escasamente controlada, era sospechoso de proporcionar refugio –incluso sin advertirlo– a los miembros y simpatizantes de Al Qaeda, y cobijo a los militantes islamistas. Esta idea fue reforzada por varios incidentes. En octubre del 2000, el buque de guerra estadounidense USS Cole fue bombardeado en la bahía de Adén, y murieron 17 soldados norteamericanos. En el 2002, el enorme petrolero francés Limburg fue también bombardeado. En un esfuerzo por evitar un aislamiento mayor, el Gobierno yemení se sumó rápidamente a la “guerra contra el terrorismo” de EE UU.

En las elecciones presidenciales del 2006, Saleh resultó elegido de nuevo por un amplio margen en unas elecciones que los observadores internacionales calificaron de libres y justas. Sin embargo, el consenso general entre la población se logró, después de tantos años bajo su mandato, por aquello de que “más vale malo conocido…”.


YEMEN EN LA ACTUALIDAD

Durante los dos años siguientes a las elecciones, Yemen vivió una etapa de prosperidad y el país fue más estable que nunca. Sin embargo, no fue por mucho tiempo y pronto la situación estuvo fuera de control. En la gobernación de Sadaa, en el extremo norte del país, un alzamiento sangriento que se arrastraba desde el 2003 entre el ejército y los Houthis, un grupo rebelde zaydí, se reavivó de nuevo y desde entonces una guerra civil intermitente ha azotado el extremo norte de Yemen.

Como si no bastara con el conflicto del norte, en el sur, donde los secesionistas reclaman la independencia del antiguo Yemen del Sur debido a la discriminación y a la injusta distribución de la riqueza petrolífera, también se fragua la crisis. Estas reivindicaciones cuentan con el apoyo de diversos políticos poderosos del sur y las protestas contra Sanaa cada vez son más violentas, y han despertado el temor a una guerra civil renovada en el sur. Según el Observatorio de Derechos Humanos, las fuerzas yemeníes abrieron fuego contra manifestantes desarmados en seis ocasiones entre el 2008 y el 2009 y mataron al menos a 11 personas e hirieron a muchas más. El movimiento secesionista constituye una amenaza mucho mayor para la futura estabilidad de Yemen que el alzamiento de los Houthis al norte o Al Qaeda.

Y a propósito de Al Qaeda, nada ha dado tanta publicidad internacional a Yemen como el bombardeo fallido sobre Detroit, EE UU, el día de Navidad del 2009; un ataque que fue reivindicado por Al Qaeda en la Península Arábiga y cuya base principal se encuentra hoy en Yemen.



Además de estos tres importantes problemas, la corrupción se ha convertido en un mal endémico; hoy Yemen está considerado como uno de los países más corruptos del mundo. Pero las malas noticias no acaban aquí: los pozos yemeníes de petróleo se están secando con rapidez (los expertos calculan que se habrán agotado en el 2017) y con ellos desaparecerá la principal fuente de ingresos del exterior; los tabla de agua está menguando constantemente (se augura que Sanaa agotará su reserva de agua en el 2025 y será la primera capital mundial donde esto suceda); el desempleo crece a gran velocidad; la malnutrición infantil va en aumento; el crecimiento demográfico está casi fuera de control; y la decepción con el Gobierno y su presidente se han convertido en algo casi universal.

Pese a todos estos problemas, Yemen no es el “Estado fallido” que los medios de comunicación occidentales creen ver, y el espíritu yemení es tal que, pase lo que pase, el país probablemente saldrá adelante.

Fuente: http://www.lonelyplanet.es/destino-asia-yemen-103-historia.html#pageTitle


Historia y características de Yemen del Sur

 Introducción

Al igual que en el caso de la Etiopía socialista, el episodio de Yemen del Sur no es muy conocido, aunque contamos con mayor número de fuentes para contrastar la información. Su historia está vinculada al colonialismo británico, así como diversos enfrentamientos entre las distintas corrientes socialistas y el conflicto con Yemen del Norte.

 Pasará a la historia como el primer estado árabe en declararse marxista, existiendo hoy en día yemeníes que reivindican el socialismo como sistema en su país.



Origen

El Imperio Británico ocupa Yemen del Sur en 1839, poco antes de que ocupen Hong Kong. La ocupación británica de este territorio será esencial para frenar la expansión francesa y rusa en el continente asiático.

Entre las aportaciones de la colonización se encuentran la construcción de la ciudad de Adén, que más tarde se convertirá en la capital del país. Debido a la creación del Canal de Suez en 1870 y la expansión del Imperio Otomano por Yemen del Norte, esta ciudad tendrá una significación estratégica relevante. Ambos imperios en el siglo XX marcarán la frontera divisoria entre ambos territorios. No obstante, tras la Primera Guerra Mundial, el Imperio Otomano tendrá que retirarse de Yemen del Norte.

 A partir de 1963 van a surgir grupos armados resistentes contra la colonización británica: el Frente de Liberación del Sur del Yemen Ocupado (FLSYO) y el Frente Nacional de Liberación (FNL). Los suryemeníes alcanzarán la independencia en 1967 y el 30 de noviembre de este mismo año se proclamará la República Popular de Yemen del Sur.

Todas las corrientes políticas se integrarán en el Partido Socialista Yemení (PSY), donde la corriente dominante será la marxista, aunque también existen nacionalistas, socialdemócratas y panarabistas. Estas diversas ideologías van a provocar conflictos en la breve historia de Yemen del Sur. La constitución de 1970 destacaría el carácter socialista del país, así como otorgarle el nombre de República Democrática Popular del Yemen.


Reformas sociales

Bajo el gobierno socialista, Yemen del Sur se convirtió en el país más progresista de la región a través de sus diversas reformas sociales:

· Reforma económica: se lleva a cabo una reforma agraria muy exitosa, donde se cultivó y exportó especialmente fruta y cereales. Aumentará, por otro lado, la ganadería y la pesca.

· Reforma energética: a mediados de los 80 se descubren importantes reservas de petróleo, así como significativos recursos minerales. Yemen del Sur destacará en la exportación de petróleo.

· Reforma educativa: el sistema educativo sería gratuito y universal. Se llevarán a cabo importantes campañas contra el analfabetismo en Yemen.

· Nacionalizaciones: se nacionalizan los bancos, la industria naval y el comercio exterior.

· Género: Se fomentará la igualdad entre ambos sexos en la sociedad yemení.

· Vivienda: debido al superávit de construcción de viviendas por parte de los colonos británicos, no existían problemas de viviendas en Yemen del Sur, por lo que no había vagabundos en este país.

· Reformas militares: Yemen del Sur se va a procurar la creación de unas fuerzas armadas especializadas, para lo que contará con el asesoramiento soviético. Según la hemeroteca de El País, en Yemen del Sur había cinco mil ciudadanos soviéticos, de los cuales dos mil estaban destinados a la milicia. También es destacable en este campo la presencia de milicias cubanas.



Años 70

a) Conflictos entre corrientes:

Tras la revolución,  llega al poder la corriente moderada del Frente Nacional de Liberación, que serán desplazados un año después por el ala radical tras el Congreso de Zingibar. Desde este momento, se van a repartir las competencias del gobierno dos antiguos líderes revolucionarios: Salim Robaya Ali y Abdul Fattah Ismail.

El primero se encargará de la seguridad, el ejército y la movilización de los campesinos, mientras que el segundo hará lo propio con el movimiento sindical, además de la conversión del Frente Nacional de Liberación en partido y la estructuración de las milicias populares y los comités de control con asesoramiento cubano.

En el año 1978, Abdul Fattah Ismail crea mediante la unión de las diversas corrientes revolucionarias el Partido Socialista Yemení. No obstante, a causa de los conflictos entre Ismail y Robaya, se va a producir un golpe de Estado dirigido por los partidarios del primero que acabará con la muerte de Robaya y del Ministro del Interior Saleh Mosleh.

Entre las causas que provocaron este conflicto están las discrepancias respecto a las relaciones con la URSS y los regímenes árabes. Ismail era partidario de un acercamiento a la URSS, mientras que Robaya defendía lo propio hacia Yemen del Norte, Arabia Saudí y Omán. Además, se opuso a la decisión de Ismail de enviar tropas suryemeníes a Eritrea y Ogadén para ayudar al gobierno socialista etíope, como hizo Cuba.

Tras la muerte de Robaya es nombrado presidente Ali Nasser Mohamed, partidario de la línea de Abdul Fattah Ismail, aunque posteriormente tendrá conflictos con él que desembocarán en una guerra civil.

b) Guerra con Yemen del Norte:

Yemen del Norte atacará a Yemen del Sur en 1977, lo que provocará un conflicto hasta la paz de 1979. El primer ataque mediante bombardeos por parte de Yemen del Norte se lleva a cabo en la región de Behian. El presidente soviético Leonid Brezhnev acusa a Arabia Saudí de provocar la inestabilidad en el Sur a través de actividades subversivas que impidan la paz entre ambas naciones.

Brezhnev, además, va a apoyar a Yemen del Sur en el conflicto, algo que será manifiesto en la prensa soviética. Yemen del Sur hace frente al Norte y ocupa parte de las fronteras del país vecino. A raíz de esto, EEUU decide financiar armamentísticamente al régimen noryemení.

En 1979 la Liga Árabe decide apaciguar a ambos países, por lo que Arabia Saudí redacta una propuesta con cuatro condiciones:

· La inmediata retirada de todas las fuerzas concentradas en la frontera común.

· Que ambas naciones no crucen las fronteras.

· El cese de la protección o apoyo a “criminales”, haciendo alusión a supuestos saboteadores que contaban con la aprobación de Yemen del Sur para acabar con el régimen del Norte.

· La aceptación de una comisión árabe que vele por el cumplimiento del plan. Dos comisiones, una política y otra militar, supervisarán la retirada de las tropas suryemeníes y noryemeníes; además del cese de la propaganda hostil y la reapertura de las fronteras.



Finalmente, el 16 de marzo de 1979 tiene lugar la firma de este acuerdo, presidido por el general sirio Ibrahim Mohamed Yunes.

c)       Internacionalismo:

Los suryemeníes no sólo van a tener relaciones de amistad y cooperación con países marxistas, sino también anti-imperialistas como Libia, Argelia, Siria, el gobierno de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y a partir de 1987 con Egipto. Además del asesoramiento militar soviético y cubano, la República Popular China enviará a Yemen del Sur médicos y técnicos, además de crear una industria textil.

Una de las aportaciones de Yemen del Sur será el entrenamiento guerrillero de diversos grupos armados considerados revolucionarios, entre ellos varios vinculados a la resistencia palestina como el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), el Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP) y Al-Fatah, así como a comandos de ETA.

En el caso concreto de ETA, se sabe que entrenaban en un campo de adiestramiento situado a cien kilómetros de la capital del país (Adén), al cual eran dirigidos gracias a sus contactos del FPLP. Sin embargo, cabe señalar que Yemen del Sur sólo entrenó a militantes de ETA entre 1976 y 1980, según asegura la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía Española. Por entonces, esta banda armada todavía no estaba tan desligada de sus orígenes revolucionarios ni tendría el carácter criminal que por entonces comenzaba a asomar.


Guerra civil

En el año 1986 surge un conflicto entre los partidarios de Abdul Fattah Ismail y los del presidente Ali Nasser Mohamed. Aunque el diario progresista libanés As Safir presenta este conflicto como una mera lucha por el poder sin connotaciones ideológicas, todo apuntaba a lo contrario.

Previamente, Abdul Fattah Ismail había sido presidente de Yemen del Sur precediendo a Ali Nasser Mohamed. Pero en 1980, el primero a causa de problemas de salud abandona el poder cediéndole de nuevo la presidencia al segundo. Recibirá tratamiento médico en la URSS hasta que regresa en 1985.

Ismail exige en un congreso a Mohamed, antiguo partidario suyo, que renunciase a uno de los dos cargos que desempeñaba (Secretaría General y Jefatura de Estado) para evitar caer en el despotismo. A pesar de que Ismail consiguió un apoyo abrumador a sus peticiones por parte del resto del congreso, Mohamed no lo lleva a cabo.

Por tanto, surge un estallido violento contra Mohamed, que desembocará en una guerra civil. La URSS apoyará a Ismail, mientras que Occidente apoyará a Mohamed, siendo considerado como un líder pragmático que busca el desarrollo de su país acercándose a regímenes como el de Yemen del Norte, Mauritania o Arabia Saudí.

George Habash, dirigente del FPLP y Nayef Hawatmeh, dirigente del FDLP, intentarán mediar un fin pacífico entre ambos bandos, pero será en vano. Finalmente, los partidarios de Ismail vencen, provocando la huida de Mohamed al extranjero. Se concede una amnistía a los presos políticos que hayan sido detenidos durante el conflicto, pero los principales aliados de Mohamed serán juzgados y condenados a muerte. La guerra provocó alrededor de diez mil muertos. Ismail, líder de los rebeldes, morirá durante el conflicto.



Fin del Yemen del Sur

Con la llegada de Mijail Gorbachov al poder, los ciudadanos soviéticos que vivían en Yemen del Sur abandonan el país. Harán lo propio los ciudadanos de Europa Oriental y de algunos países árabes.

Influenciados por la política de la Perestroika, los suryemeníes van a dialogar en 1988 con Yemen del Norte para llevar a cabo la reunificación del país, que tendrá lugar en 1990. Al igual que en el caso de la reunificación alemana, las condiciones de vida para los suryemeníes van a empeorar.


 Así, la devaluación del dinar suryemení, para hacerlo compatible con el rial noryemení, ha provocado subidas de precio escandalosas para los obreros del Yemen del Sur, disminuyendo su capacidad adquisitiva. En la actualidad, gracias al fenómeno de la Primavera Árabe, he conocido la existencia de grupos secesionistas nostálgicos del sistema socialista suryemení. Esto recuerda al fenómeno de la Ostalgie en Alemania.

Fuente: http://arqueohistoriacritica.blogspot.hu/2013/07/sobre-yemen-del-sur.html

La oposición socialista en Yemen lucha contra la manipulación de Occidente

Mientras el sanguinario Obama hace de Yemen nuevo escenario de su cruzada imperialista con la excusa del "antiterrorismo", conviene recordar que en el siglo XX el pueblo de Yemen del Sur se liberó del colonialismo británico, construyó el primer estado socialista de inspiración marxista del mundo árabe y protagonizó una gesta heroica que forma parte del patrimonio revolucionario árabe que antes o después renacerá de sus cenizas.

Los revolucionarios yemenitas surgieron principalmente de la rama yemenita del Movimiento de los Nacionalistas Árabes (MNA) creado en los años 40 por el doctor Georges Habache, Nayef Hawatmeh y Constantin Zureik y desaparecido en los 70 no sin fructificar en revoluciones gloriosas y organizaciones de combate: el FPLP y el FDLP de Palestina, la Organización de Acción Comunista del Líbano (OACL), las revoluciones en Yemen y en Omán, los Partidos Comunista y Socialista Árabe en Arabia Saudita,...

La rama yemenita del MNA dió lugar al Frente de Liberación Nacional (FLN) que en junio de 1969 tomó el poder y fundó la República Democrática Popular de Yemen (RDPY) el 1 de diciembre de 1970. Los miembros marxistas del FLN se unieron con otras fuerzas revolucionarias para crear el Partido Socialista de Yemen (PSY) en 1978 sobre una base marxista-leninista de alianza con Cuba y URSS bajo el liderazgo del Secretario General y presidente Abdul Fattah Ismail. Para el economista egipcio Samir Amín, el PSY "agrupa a todas las fuerzas reformadoras modernas, las clases medias, los trabajadores del puerto (de Adén, capital del país) y los estudiantes". El analista Mohamed Hassan señala que el imperio británico había hecho, sin quererlo, de la ciudad de Adén un centro de las ideas socialistas y revolucionarias al deportar allí a militantes comunistas y nacionalistas de la India. Esas ideas se extendieron no sólo entre la población yemenita sino también entre la somalí allí residente que luego apoyaron un golpe de estado progresista en Somalia en 1969.



Sin embargo la RDP de Yemen conoció una brutal crisis en enero de 1986 cuando la mayoría del PSY, dirigida por el ministro de defensa Alí Antar y el ex presidente Abdul Fattah Ismail, se levantó en armas contra el presidente Alí Nasser Mohamad quién era partidario de un acercamiento a los regímenes reaccionarios de Yemen del Norte, Omán y Arabia Saudita, probablemente inspirado en las ideas de derecha que empezaban a soplar en el Moscú de Gorbachov. La fracción más radical fue derrota, Ali Antar y otros lideres cayeron y la República se debilitó seriamente. Samir Amín señala que el PSY se suicidó aceptando en 1990 la reunificación con el feudal Yemen del Norte aunque Yemen del Sur era más fuerte. Amín dice no saber la razón de esta conducta y que sus autores tampoco. Dicen, según Amín, que temían una agresión imperialista tras la caída de la URSS.


La Revolución Yemenita y la República Democrática Popular quedan como activo en el patrimonio revolucionario árabe que, sin duda, renacerá de la mano de las masas árabes. A pesar de la brutal represión con frecuentes detenciones y torturas a sus miembros por parte del régimen pro imperialista, el PSY sigue luchando, tiene representación parlamentaria y fuerza de masas.

Fuente: http://civilizacionsocialista.blogspot.com.es/2009/12/la-revolucion-volvera-la-tierra.html






El puente azul - Radio futura:


No hay comentarios:

Publicar un comentario