sábado, 4 de julio de 2015

La crisis financiera en Grecia. Actualidad, causas y políticas populares contra el neoliberalismo

La crisis financiera griega. La austeridad perpetua o la salida del Euro.

El tratamiento que la mayoría de la prensa está dando al caso griego, para satisfacción de las “instituciones” antiguamente conocidas como Troika, y de la práctica totalidad de los gobiernos de Europa, se asemeja en algunos aspectos al cuento del emperador desnudo. En el cuento, todos los súbditos, pese a que veían perfectamente que el emperador no portaba ropa alguna, elogiaban con gran alharaca los ropajes del soberano. por miedo al ridículo, a algún tipo de represalia, o a ambos. En la Europa actual, tenemos una prensa que, pese a que es un hecho constatado que la austeridad no sólo ha sido ineficaz en Grecia, sino que ha sido claramente dañina (el FMI ha admitido que las políticas impuestas han fracasado en más de una ocasión), se empeña en mantener una serie de falsedades que, repetidas una y otra vez hasta la saciedad, terminan logrando un grado de confusión de la opinión pública muy importante.



Existe un consenso en cuanto a que el “rescate” griego fue en realidad un rescate a la banca acreedora del gobierno griego, fundamentalmente francesa y alemana. No en vano, como señalaba Josep Borrell recientemente en Alternativas Económicas, de los 227.000 millones de euros prestados al Tesoro griego hasta abril de este año, 194.000 salieron casi inmediatamente del país para abonar intereses o el principal de la deuda. Para devolver el mayor préstamo soberano de la historia, la troika decretó que Grecia debía recortar, recortar y recortar su gasto: el leitmotiv del programa era la “austeridad expansiva”: una idea según la cual los recortes de gasto público, de una dimensión sin precedentes y efectuados en medio de una depresión económica, no sólo no contraerían más la economía sino que –de un modo casi mágico- generarían crecimiento. Como ya había quedado sobradamente demostrado en las décadas de 1920 y 1930, no es así y el caso griego no ha sido una excepción: la contracción acumulada del PIB desde 2009 hasta ahora es del 22%, similar a la que han sufrido algunas economías tras perder una guerra.

Sin embargo, el tratamiento mediático que se está dando a la crisis griega en Europa está logrando que la ciudadanía europea no se cuestione la gran contradicción de que, pese a que la austeridad lleva 5 años fracasando, la única receta admisible para Grecia sea seguir con la austeridad. Otra jugada habitual es señalar como “tramposo” al gobierno de Tsipras (lo que es ciertamente curioso, dado que el principal punto de su programa electoral era renegociar la deuda y los rescates, con el objetivo explícito de terminar con la austeridad); también llama la atención que, en el contexto de un país que en su pasado reciente ha tenido gobiernos que han llegado a falsear la contabilidad nacional, el gobierno al que se señala como tramposo sea precisamente el de Syriza.

La deuda griega es ilegítima

El tratamiento mediático habitual se concreta en afirmaciones de este estilo: “Los gobiernos griegos, bajo presión de la Troika, han reducido un poco el número de funcionarios, pero a continuación el gobierno de Syriza los ha recontratado, lo que demuestra que los griegos se niegan a hacer reformas”. La realidad, como puede comprobarse en este informe de la Comisión Europea, es que el gobierno griego ha pasado de tener 907.351 funcionarios en 2009 a tener 651.707. ¿En serio la opinión pública europea debe aceptar que despedir a uno de cada cuatro funcionarios ha sido una “pequeña reducción”? Respecto al supuesto cambio de rumbo desde la llegada de Syriza, el total de nuevas contrataciones está por debajo de las 15.000 personas: es decir, que se ha recontratado a menos del 6% de los despedidos.

Otro lugar común de la prensa, más frecuente aún en el norte de Europa, es afirmar (con eufemismos) que “el pueblo griego, además de vago, es blando, y no tiene la capacidad de asumir los necesarios recortes que se le prescriben”. Este tipo de afirmación, no exenta de tintes racistas, a la que nos hemos ido acostumbrando tras 5 años de crisis del euro, es de nuevo rotundamente falsa: Grecia ha pasado de tener un déficit fiscal del 15,6% del PIB en 2009 a un 2,5% en 2014 (y todo apunta a que este año el déficit va a ser aún menor). Una reducción del déficit de este calibre en un plazo tan corto, y más en un contexto de depresión económica con fuertes caídas del PIB año tras año, es un hito prácticamente sin precedente histórico. La única manera de reducir el déficit en una situación de ese tipo es recortando indiscriminadamente el gasto público, que es por supuesto lo que se ha hecho, con consecuencias ampliamente documentadas en su día, pero ya convenientemente olvidadas.

Algo similar sucede con el mercado laboral: pese a que la desregulación impuesta por la troika ha llevado a que los salarios reales hayan caído un 25%, y bajando, desde su máximo en 2010, sigue existiendo un coro mediático e institucional que repite una y otra vez que Grecia se niega a aplicar reformas. En lo relativo a las pensiones, se afirma que no se ha reformado nada, lo que de nuevo es falso.


Negociando de mala fe

Ya en febrero de este año, Tsipras envió a Bruselas un equipo negociador con una propuesta de renegociación de la deuda coherente con su programa electoral, que incluía canjes de bonos y no se negaba a seguir con la mayoría de privatizaciones planteadas; no ha sido la única propuesta (por ejemplo, ver aquí). Sin embargo, parece que nunca es suficiente: aparentemente el conflicto se ha desencadenado por las líneas rojas que ha marcado el gobierno griego: las pensiones, la (enésima) reforma del mercado laboral y el tamaño de los superávits primarios. ¿Cómo es posible que, solamente por dar una pequeña vuelta de tuerca adicional a unas reformas que ya se han hecho con creces, las instituciones europeas y el FMI estén dispuestos a permitir una crisis que puede igualar en impacto, o incluso superar, a la que desató la quiebra de Lehman Brothers en 2008? La respuesta es que las instituciones no quieren negociar: los gobiernos europeos se niegan a hacer concesiones a Grecia que posteriormente tendrían que votarse en sus parlamentos nacionales, porque eso probablemente les generaría una importante oposición interna. El FMI parece que últimamente también se niega a dar su brazo a torcer, por razones bastante inexplicables ya que en 2010 abogaba por precisamente lo contrario: un default griego.



Llegados a este punto, parece que la estrategia de las instituciones consiste en convencer a la opinión pública de que están intentando negociar, pero que es el intransigente y tramposo (sic) gobierno griego el que se niega a hacer ninguna concesión. Es decir que las negociaciones en sí son una farsa, al menos desde el lado de las instituciones. El tiempo corre en contra de Atenas y, además, el BCE tiene la capacidad de destruir la banca griega mañana mismo si así lo estima conveniente, retirándole el acceso al programa de liquidez de emergencia (ELA).


¿Qué opciones tiene Atenas?

El gobierno griego podría ceder, pero no parece que eso vaya a suceder. También podría convocar un referéndum para consultar su estrategia a la ciudadanía, pero dado que actualmente ostenta un apoyo popular incluso mayor que el que le llevó al poder, esa opción está descartada. Hace unos días, el columnista del Financial Times Wolfgang Münchau estimaba que, si el gobierno griego aplica el nuevo programa que le propone la Troika, el PIB griego se contraerá en 4 años un 12,6% desde su nivel actual. La alternativa es una salida del euro plagada de incertidumbres, sobre todo en el corto plazo, pero que al menos no constituye un suicidio político garantizado.

Recordaba Münchau una cita de Churchill: “la embriaguez, a diferencia de la fealdad, es un estado que desaparece en unas horas”. El escenario de austeridad perpetua es feo, y lo seguirá siendo, mientras que con el segundo escenario, tras una resaca potencialmente dura, terminará llegando la sobriedad. Alemania y Francia se exponen a perder 160.000 millones de euros si Grecia impaga toda su deuda. Sin embargo, el tándem Berlín-Bruselas-Frankfurt parece dispuesto a romper todas sus promesas de irrevocabilidad del euro (con los enormes riesgos que ello conlleva), a cambio de quitarles unas migajas más a los pensionistas griegos. Si se quieren ponderar las frecuentes afirmaciones de que una salida del euro por parte de Grecia sería manejable, conviene recordar la confianza que mostraba el secretario del Tesoro de EEUU Henry Paulson, cuando en septiembre de 2008 afirmaba que iba a dejar quebrar a Lehman Brothers para dar “una lección” a los mercados.

Fuente: http://www.infolibre.es/noticias/luces_rojas/2015/06/22/la_crisis_griega_emperador_desnudo_34356_1121.html




La socialdemocracia o la salida revolucionaria de la crisis griega. Posición política del KKE.

Kostas Papadakis miembro del Comite Central y eurodiputado del Partido Comunista Griego fue entrevistado por el portal portugués odiario.info

¿Cuál es la posición del KKE sobre el referendo?

Como es bien sabido, el gobierno del partido “de izquierda” y en esencia socialdemócrata SYRIZA y del partido derecha nacionalista ANEL, en un esfuerzo de gestionar la quiebra total de sus compromisos electorales, anunció un referéndum para el 5 de julio de 2015, con la única pregunta si los ciudadanos están de acuerdo o no con la propuesta de acuerdo presentada por la UE, el FMI, el BCE y que se refiere a la continuación de las medidas antipopulares, por la salida de la crisis capitalista con Grecia en el euro.

Funcionarios del gobierno de coalición están llamando al pueblo a decir “NO” y dejan claro que este “NO” al referéndum será interpretado por el gobierno griego como una aprobación de su propia propuesta de acuerdo con la UE, el FMI, el BCE, que sus 47+8 páginas también contienen medidas antipopulares y antiobreras duras, con el fin de aumentar la rentabilidad del capital, el “crecimiento” capitalista y la permanencia del país en el euro.

El gobierno de SYRIZA-ANEL, que no ha dejado de ensalzar ni por un momento la UE, “nuestra casa europea común”, el “acervo europeo”, acepta que su propuesta es 90% idéntica con la propuesta de la UE, del FMI, del BCE y tiene muy poco que ver con lo que había prometido SYRIZA antes de las elecciones.

Junto con los partidos del gobierno de coalición (SYRIZA-ANEL) y a favor del “NO” se posicionó el Amanecer Dorado fascista que apoyó abiertamente el retorno a la moneda nacional.

Por otro lado, la oposición de derecha de la ND y el PASOK socialdemócrata que estaban en el gobierno hasta el enero de 2015, junto con el partido TO POTAMI (nominalmente de “centro” pero en esencia reaccionario) se posicionaron a favor del “SÍ” a las medidas bárbaras de la Troika y afirman que esto será interpretado como consentimiento y “permanencia en la UE a toda costa”

En realidad ambas respuestas llevan a un “SÍ” a la Unión Europea y a la barbarie capitalista.



Durante la sesión en el parlamento, el 27 de junio la mayoría gubernamental de SYRIZA-ANEL rechazó la propuesta del KKE de poner ante el juicio del pueblo griego las siguientes propuestas:

- NO A LAS PROPUESTAS DE ACUERDO DE LA UE, DEL FMI, DEL BCE Y DEL GOBIERNO GRIEGO

- RETIRADA DE LA UE-ABOLICIÓN DE LOS MEMORANDOS Y DE TODAS LAS LEYES DE APLICACIÓN

Con su postura el gobierno ha mostrado que quiere chantajear al pueblo para que este apruebe su propuesta a la Troika, que es la otra cara de la misma moneda. Está pidiendo al pueblo a consentir a sus planes antipopulares y cargarlo sus nuevas opciones antipopulares, ya sea a través de un acuerdo supuestamente “mejorado” con los organismos imperialistas, o por medio de una salida del euro y el retorno a la moneda nacional, que el pueblo será llamado a pagar de nuevo.

En estas condiciones, el KKE está llamando al pueblo a utilizar el referéndum como una oportunidad para que se fortalezca la oposición a la UE, para que se refuerce la lucha por la única salida realista de la actual barbarie capitalista, que solamente tiene un contenido: RUPTURA-RETIRADA DE LA UE, CANCELACIÓN UNILATERAL DE LA DEUDA, SOCIALIZACIÓN DE LOS MONOPOLIOS, PODER OBRERO Y POPULAR.

El pueblo con su actividad y su elección debe responder a la decepción de la pregunta falsa que plantea el gobierno y rechazar tanto la propuesta de la UE, del FMI, del BCE como la propuesta del gobierno de SYRIZA-ANEL. Ambas propuestas contienen medidas antipopulares bárbaras que se sumarán a los memorandos y a las leyes de aplicación de los gobiernos anteriores, de ND-PASOK. Ambas sirven los intereses del capital y las ganancias capitalistas.

El KKE destaca que el pueblo no debe elegir entre Esquila y Caribdis sino expresar, con todos los medios y maneras, su oposición a la UE y a los memorandos permanentes en el referéndum. Debe “cancelar” este dilema al votar por la propuesta del KKE.

NO A LA PROPUESTA DE LA UE, EL FMI, EL BCE
NO A LA PROPUESTA DEL GOBIERNO
RETIRADA DE LA UE, CON EL PUEBLO EN EL PODER


Comparación Memorándum UE-FMI-BCE y el de Syriza



¿Cuál es su evaluación de las negociaciones del gobierno griego con la Comisión Europea?

Desde hace 4 meses, el gobierno de SYRIZA-ANEL ha estado negociando con la Troika-las “instituciones”, es decir la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI, pero no a favor de los intereses populares. Era una negociación con los prestamistas, que era a priori antipopular, con la que el gobierno estaba tratando de asegurar los intereses de la burguesía griega en el marco del antagonismo general que se desarrolla entre EE.UU. y Alemania, así como entre los países de la zona euro, sobre la fórmula de la gestión capitalista. Esta negociación refleja la confrontación general en que la burguesía griega tiene como objetivo trasladar capitales destinados a la amortización de los préstamos para la financiación estatal de los grupos empresariales. Con estos capitales como herramienta intentan recuperarse de la crisis capitalista. Por lo tanto, todos los grupos empresariales y sus asociaciones (Federación de Industriales etc.) apoyaban la negociación del gobierno. El acuerdo antipopular del 20 de febrero ya prevé que se mantendrán las leyes antipopulares del memorándum aprobadas por la ND y el PASOK, mientras que se están preparando nuevas medidas antipopulares en el sistema tributario, privatizaciones, la abolición de derechos de seguridad social etc. En este marco las negociaciones so pudrían llegar a un nuevo acuerdo antipopular, un nuevo memorando, cualquiera que sea su nombre, como fue o caso da ultima propuesta de 47+8 páginas del gobierno que contiene medidas antipopulares durísimas como nuevos impuestos, privatizaciones, cortes de pensiones etc.

Por lo tanto, los intereses del pueblo griego no se sirven si se alinea a los planes antipopulares, que además implican medidas antiobreras bárbaras; al contrario, es necesario luchar contra ellos de manera combativa y sin pasividad. El pueblo no es responsable de la deuda de la plutocracia; ni la creó ni la debe pagar. Contra la lógica de una renegociación antipopular, cuyo resultado ya lo ha pagado el pueblo y le están llamando a pagarlo de nuevo, el KKE llama al pueblo a exigir la abolición de las leyes antipopulares y la recuperación de las pérdidas de los años anteriores, abrir el camino para la cancelación unilateral de la deuda y, al mismo tiempo, para la retirada de la UE, con el pueblo en el poder.

Cada trabajador debe pensar que SYRIZA se había comprometido a romper con los memorandos pero ahora trae un nuevo y mantiene vigentes todas las leyes del memorándum. Al contrario, en febrero el KKE presentó de nuevo en el parlamento un proyecto de ley para la cancelación de los memorandos y de las leyes antipopulares pertinentes. Además, presentó una propuesta para el restablecimiento del salario 13º y 14º, de la pensión 13ª y 14ª, la aplicación inmediata del salario mínimo de 751€ como base para aumentos –los cuales habían sido abolidos por el gobierno de la ND y del PASOK-, la aplicación obligatoria de los convenios colectivos sectoriales etc.



¿Cómo están reaccionando los que votaron por SYRIZA respecto los retrocesos ante las exigencias de la Comisión Europea que invalidan las promesas hechas durante el período electoral? ¿Y la clase obrera?

Las “promesas” electorales de SYRIZA, el llamado programa de Tesalónica, eran migajas que de todos modos no sacarían a las familias populares de la pobreza y de la miseria. Se trataba de medidas que reciclarían la pobreza más extrema, incluso bajo la consigna “contra la crisis humanitaria”, exonerando al propio sistema capitalista, dando a entender que se trata de una situación excepcional y no de la propia naturaleza de un sistema explotador que se está pudriendo. Incluso, constituirían los primeros proyectos de ley del gobierno que iban a ser aprobados independientemente del resultado de la negociación. Pero justo después de las elecciones el “programa de Tesalónica” se transformó de un programa de 100 días en un programa de… cuatro años. Así que las promesas de restablecer el salario mínimo se han pospuesto para el futuro lejano y dependen del “apetito” de los propios empleadores, mientras que el impuesto sobre bienes inmuebles (ENFIA) se mantiene para el período próximo. Además, los impuestos existentes se están ampliando y el pueblo pagará muy caro el aumento de las tasas de IVA. Al mismo tiempo, la 13ª pensión (prima de Navidad) incluso para los más económicamente débiles fue aplazada para… finales de 2016 y el aumento del umbral de ingresos exentos de tributación fue también revocado. Al contrario, están promoviendo las privatizaciones de puertos, aeropuertos, bloquearon las reservas disponibles de los municipios, de organismos estatales y los fondos de seguridad destinados a cubrir las necesidades populares básicas, mientras que se está planificando el recorte de las pensiones anticipadas y entre ellas de las profesiones pesadas e insalubres, de las mujeres trabajadoras con hijos menores de edad etc. Ante esta política gubernamental profundamente antipopular, los trabajadores y otros sectores populares pobres que han creído en las esperanzas que fomentaban las fuerzas de la nueva socialdemocracia de SYRIZA, no deben decepcionarse sino sacar las conclusiones políticas necesarias. Es decir que no existen “fáciles soluciones favorables al pueblo” cuando el pueblo concede su responsabilidad a un gobierno que opera en el marco de la UE y del camino de desarrollo capitalista. Por lo tanto, el pueblo es soberano sólo cuando éste mismo posee los medios de producción, desencadenado de la UE, y con una planificación científica central puede satisfacer sus necesidades.

¿Cómo interpreta el relativo debilitamiento de la reacción popular en los últimos meses? ¿Cuáles son las perspectivas para la lucha de masas en el futuro próximo?

Aparte de la represión y las provocaciones utilizadas por los gobiernos de la ND y del PASOK en los años de la crisis, un factor determinante que fue utilizado para debilitar al movimiento obrero e impedir el desarrollo de su masividad y su orientación de clase, fue que la clase burguesa y su personal promocionaron la idea de que otro gobierno de gestión burguesa se encargara a resolver los problemas obreros y populares. El intento de presentar al gobierno con SYRIZA en su núcleo como un salvador del pueblo provocó una contención grave del movimiento obrero. Fomentó la pasividad y falsas ilusiones, lo cual resultó a que exista incluso ahora un retroceso en la lucha obrera y popular. En los primeros días después de las elecciones el nuevo gobierno trató de convertir al pueblo en aplaudidor activo de los objetivos de la burguesía en las negociaciones antipopulares. Pocos meses después, más y más gente comparte las advertencias del KKE sobre el carácter y la misión de este gobierno. Una serie de movilizaciones de trabajadores no remunerados, parados, contratistas en los centros de trabajo son un fenómeno diario. La huelga de los trabajadores en el sector de la salud, el 20 de mayo, fue un paso importante porque la situación en los hospitales estatales es explosiva dado que ni siquiera tienen gasas y los pacientes no sólo pagan caro por todo, sino además traen sus medicamentos de la casa, materiales etc. Las movilizaciones que está organizando el PAME para el 11 de junio reclamando que no se aplique el nuevo acuerdo antipopular pueden significar un cambio en la masividad, la combatividad del movimiento obrero, pueden marcar un nuevo punto de partida para la confrontación de la ofensiva del gobierno, de la UE y del capital contra el pueblo, para la recuperación de las pérdidas, la organización de su contraataque para la creación de una alianza popular fuerte contra los monopolios y el capitalismo.

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Fuente y entrevista completa: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article88401




La mafia capitalista europea ejerce su dominación financiera a través de políticas neoliberales que limitan la soberanía popular de Grecia

Estamos hoy viendo un ataque frontal del capital financiero, hegemonizado por el alemán, y vehiculado primordialmente a través del Banco Central Europeo (BCE), en contra del pueblo griego, ataque que intenta evitar cualquier atisbo de rebelión frente a las políticas de austeridad que están destruyendo el bienestar de las clases populares de todos los países de la Eurozona y muy en particular de Grecia, cuyo gobierno Syriza ha sido el primero en decir “BASTA YA” frente a lo que no hay otra manera de llamarlo como terrorismo financiero (ver el libro del Profesor Juan Torres y yo, titulado Los amos del mundo, las armas del terrorismo financiero). Es en estos momentos cuando hay que entender el contexto político e histórico de lo que está ocurriendo, comenzando por las semejanzas existentes entre lo acontecido en Grecia ahora con lo que sucedió en España en el año 1936.

España 1936, Grecia 2015

Existen momentos en la historia de Europa en los que la lucha por la justicia social y por la democracia en un país es también la lucha por la justicia y por la democracia para todos los países del continente europeo. La lucha, mal llamada Guerra Civil en España (entre 1936 y 1939), fue un ejemplo de ello. En el territorio español, un golpe militar en nombre de las minorías que controlaban el país, tuvo lugar el 18 de julio del año 1936, con el apoyo de las tropas nazis alemanas y fascistas italianas, frente a la gran mayoría de las clases populares de los distintos pueblos y naciones de España, que resistieron tal golpe heroicamente durante más de tres años, con escasa ayuda militar de los países gobernados por partidos que se autodefinieron como demócratas, mostrando una gran traición a los principios democráticos que decían sostener.

La derrota de las fuerzas democráticas españolas significó también la derrota de la democracia en la Europa Occidental con la victoria del nazismo y del fascismo en muchos países de aquella Europa, iniciándose la II Guerra Mundial. Y en España, aquella victoria significó el inicio de un régimen dictatorial que se caracterizó por su enorme brutalidad (por cada asesinato político que cometió Mussolini, el dictador Franco cometió 10.000, según el mayor experto en el fascismo europeo, el profesor Malefakis, de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York) y que impuso un enorme retraso económico, político, social y cultural en  España. En 1936, España e Italia tenían semejante nivel de desarrollo económico. En 1978, fecha en la que terminó aquel horrible régimen dictatorial, el PIB per cápita español era solo el 62% del italiano. Este fue el coste económico de tal régimen.



¿Qué está pasando en Grecia?

Salvando las diferencias que existen en cada hecho histórico, lo cierto es que en Grecia hemos estado viendo una situación semejante, en que la lucha por la justicia social y por la democracia en aquel país es la lucha por la justicia social y por la democracia en todos los países de la Europa Occidental. La pervivencia de la justicia social y de la democracia en los países de la Unión Europea se está jugando hoy en aquel país. Su derrota limitará enormemente, hasta anularlas, tanto la una como la otra, completando un proceso que se inició hace años con la construcción de un sistema de gobierno de la Eurozona, dominado por el capital financiero (hegemonizado por el alemán), que, en una coalición de las minorías gobernantes en cada país, han estado agrediendo al pueblo griego, destruyendo el 25% de su riqueza nacional o PIB, con el desmantelamiento de su ya escaso Estado del Bienestar, saqueándolo, robándole sus propiedades y atacando a sus clases populares, y muy en particular a su clase trabajadora, asalto que se ha estado realizando en colaboración con las élites corruptas y antidemocráticas que han gobernado Grecia durante muchísimos años. Este ataque (y no hay otra manera de definirlo) se ha llevado a cabo en alianza con las minorías que representan a las clases dominantes de los países miembros de la Unión Europea, siendo un aliado importante en esta lucha de clases que está teniendo lugar a nivel continental, las élites corruptas gobernantes del Estado español, herederas de las que dominaron la dictadura fascista en España.

La rama política de este capital financiero –los partidos conservadores y liberales, con la inestimable ayuda de los partidos socioliberales- (que todavía tienen la osadía de autotitularse socialdemócratas, tras haber abandonado cualquier atisbo de parecerse a tal tradición política), han establecido una dictadura en la Unión Europea que ha estado imponiendo políticas sumamente impopulares que carecían de mandato popular (pues no estaban en sus programas electorales), alcanzando su máximo desarrollo en Grecia. Hoy, la riqueza destruida en aquel país, todavía pobre en Europa, es mayor que la riqueza destruida en Francia y en Alemania durante la I Guerra Mundial. Sus pensiones y sus servicios públicos del Estado del Bienestar están siendo diezmados, y los convenios colectivos que defienden al mundo del trabajo están siendo enormemente debilitados, todo ello como consecuencia de las políticas neoliberales impuestas por el establishment neoliberal europeo que controla el gobierno de la Unión Europea y de la Eurozona, con la asistencia del Fondo Monetario Internacional. Es un ejemplo más del terrorismo financiero que es tan dañino como el terrorismo militar, y que es mucho más extenso.


El objetivo político del establishment europeo es destruir cualquier rebelión frente a esta dictadura financiera

Lo que está ocurriendo hoy es el intento de destruir a Syriza, el primer gobierno que, representando los intereses de las clases populares, ha intentado parar tanta barbarie, rebelándose frente a las políticas públicas de austeridad, tal como le mandó  el pueblo griego. Como he indicado en artículos anteriores, lo que la dictadura financiera quiere es no expulsar a Grecia del euro, sino expulsar a Syriza del gobierno. Y cuenta para ello con la clase política griega, corrupta hasta la médula, que controla la gran mayoría de los medios de información y persuasión de aquel país, como también ocurre en España.

Grecia ha sido la mayor víctima de este sistema terrorista que se está aplicando en la Eurozona, causando el mayor desastre social que se conoce en la Europa Occidental desde 1945. De ahí la urgencia y necesidad de ayudar a las fuerzas democráticas griegas, saliendo a la calle, enfrente de las delegaciones de la UE en España, para mostrar el rechazo hacia este terrorismo. La Europa que era el sueño de la resistencia antifascista durante los años de clandestinidad es ahora, una pesadilla, como consecuencia del deterioro tan marcado de la democracia y de la solidaridad, resultado de aquel terrorismo financiero que domina hoy este continente.

¿Qué está pasando en estos momentos?

Como era de esperar, la mayoría de los medios de gran difusión en España, altamente financiados por el capital financiero, han responsabilizado de lo que está ocurriendo nada menos que a la víctima de tal terrorismo. Frente a tanta mentira, es importante señalar:

1. La enorme necesidad y urgencia de responder a tanta falsedad, denunciando a los medios por falsificar la realidad, tanto de lo que ha estado ocurriendo como de lo que ha pasado estos días.

2. Que el Banco Central Europeo (BCE), que ya mostró su hostilidad hacia el gobierno Syriza solo dos días después de ser elegido, ha amenazado con destruir el sistema bancario griego cerrando toda transferencia a sus entidades bancarias.



3. Que las exigencias de las Instituciones Europeas (formado por, además de lo que se había llamado la Troika –el BCE, la Comisión Europea y el FMI-, el Eurogrupo), que incluyen el pago de la deuda, son un ataque frontal a la supervivencia de Grecia, pues es imposible que se pague tal deuda y a la vez reactivar la economía griega. Tales demandas han llegado a niveles escandalosos, como exigir que haya una reducción de las pensiones públicas que signifique un recorte equivalente a un 1% del PIB, a la vez que las mismas instituciones se oponen a la demanda de Syriza de aumentar los impuestos a las clases más pudientes, vetando también un gravamen a los grandes yates de tales clases.

4. Que la aplicación de las políticas de austeridad ha causado un auténtico desastre social y económico, generando a la vez un aumento y no una disminución de la deuda pública, de la cual solo se han beneficiado los bancos extranjeros, y muy en particular los alemanes y franceses, pero también los españoles.

5. Que cuando estos bancos estuvieron en riesgo de perder sus enormes beneficios generados por los intereses que Grecia estaba forzada a pagar, y que no podría pagar, fueron los gobiernos de la Eurozona los que les rescataron, bajo la falsa excusa de que intentaban ayudar a Grecia.

6. Que han sido las instituciones del establishment europeo, que desde el primer día del gobierno Syriza mostraron una enorme rigidez, las que han ignorado las demandas de este gobierno, que no eran ni más ni menos las que se habían permitido al Estado alemán cuando su deuda le estaba ahogando. En estas condiciones se hizo una quita de un 50% de la deuda pública alemana y se condicionó el pago del resto de la deuda al crecimiento de la economía alemana. Las instituciones del establishment europeo sistemáticamente se opusieron, e incluso se negaron, a considerar esta alternativa que había señalado el gobierno Syriza.

7. Que el BCE, en alianza con la clase corrupta dominante en Grecia, que controla la mayoría de los medios de información, está intentando que estos días, antes del referéndum del próximo fin de semana, haya un caos en la situación financiera griega, a fin de movilizar la oposición al gobierno Syriza en el referéndum, con la intención de conseguir lo que siempre desearon, echar a Syriza del gobierno.

8. Que la derrota de Syriza será una derrota de la lucha contra la austeridad en la Eurozona. Syriza no tenía ninguna otra alternativa a hacer lo que ha hecho, pedir la opinión del electorado griego, pues Syriza fue escogido para terminar con las políticas de austeridad. Si las instituciones europeas no le dejan hacer lo que prometió es una muestra más de su compromiso y coherencia democráticos el que Syriza considere necesario pedirle al pueblo griego que decida si acepta los cambios sugeridos por el establishment europeo o si desea que el gobierno desobedezca tales propuestas.

9. Que todo lo que está pasando en Grecia afecta directamente a las clases populares de todos los pueblos y naciones de España. De ahí que el gobierno Rajoy haya sido el mayor aliado en el Eurogrupo, del Ministro de finanzas alemán -el halcón del Eurogrupo-, pues dicho gobierno español ha sido de los que han llevado a cabo tales políticas de austeridad con mayor dureza, presentándose como el modelo a seguir en la Eurozona. El tsunami político ocurrido en este país en las últimas elecciones municipales ha asustado a ese establishment neoliberal que gobierna la Eurozona, contribuyendo a aumentar su rigidez negociadora, pues quieren, por todos los medios, que Syriza fracase. Intentan así asustar a la población española, cada vez más asqueada con las políticas neoliberales promovidas por el establishment español (y aquí en Cataluña, por el establishment catalán) y sus medios de información y persuasión. El miedo es, una vez más, la estrategia seguida por la estructura de poder ante el número creciente de ciudadanos que quieren tomar el control de su presente y futuro. De ahí el enorme temor de que la ciudadanía sea consciente de que se pueden cambiar las realidades que le oprimen si se organiza para ello. Y esto es lo que el establishment neoliberal europeo no puede permitir. Así de claro.

Fuente: http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2015/06/29/el-terrorismo-financiero-contra-grecia/



Adios papa - Los Ronaldos:


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